Qué ver en Candeleda

La Vera de Ávila

Las tierras de Candeleda son prolongación de la Vera extremeña y confluencia de Ávila, Toledo y Cáceres, punto en común de tres provincias y tres comunidades autónomas de España. ¿Te animas a descubrir qué ver en Candeleda?

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Lo que hay que ver en Candeleda es su conjunto urbano —uno de los más bellos y visitados de España—. No siendo un lugar monumental la principal visita es el Centro de Interpretación del Pimentón de la Vera (producto que casi todo el mundo se lleva a casa).

Recomendamos prever una excursión hacia el este por dos de los pueblos más bonitos de esta cara sur de la sierra. Tanto Arenas de San Pedro como Mombeltrán cuentan con interesantes castillos y unos cascos históricos en los que pasar una jornada muy agradable.

En esta comarca el plan más popular es el senderismo y otras modalidades de turismo activo por el Parque de la Sierra de Gredos, por lo que conviene reservar e ir bien equipado. En nuestra página Dormir y Comer en Candeleda explicamos los platos locales y donde reservar para dormir bien; también se puede reservar en la zona de Mombeltrán.

¿Quieres conocer este sitio?

Para completar lo que ver en Candeleda es interesantes leer antes su historia. Los primeros asentamientos datan del 3000 a. de C. testimoniados por las pinturas rupestres de Peña Escrita. Otros restos indican un poblamiento continuado en el Neolítico, Edad del Bronce y Edad del Hierro.

En esa zona se situó el castro vetón de El Raso. El nombre que proviene de la palabra latina rasus. Significa “llanos o claros de bosque” porque estaba desprovisto de arbolado y abrigado solo por el Pico Almanzor. Es el paraje conocido hoy como “Freíllo”.

Los romanos obligan a los vetones a descender de las alturas y asentarse en las tierras del llano entre el 119 y 47 a. de C. Por ello abandonaron en su precipitada salida el “Tesorillo de El Raso” (joyas de plata, torques, brazaletes, pulseras, fíbulas y denarios). Mantuvieron su culto al dios Vaélico en Postoloboso. Así, dejaron muestras de su trabajo con la piedra en forma de verracos.

Roma construyó una calzada que atravesaba la actual Candeleda de este a oeste. Incorporaron conocimientos de la agricultura de regadío y la construcción. En aquella época la localidad dependía de Mérida.

Los visigodos ocuparon este territorio hacia el año 476. La actividad ganadera no sufrió variación alguna, introduciéndose el cultivo de espinacas y alcachofas. Se han encontrado restos visigodos en el Santuario de San Bernardo.

A finales del siglo XII los cristianos lo conquistan, dependiendo de la ciudad de Ávila. En 1193, después de que Alfonso VIII segregara los límites civiles y eclesiásticos entre Ávila y Palencia comenzó la repoblación de Candeleda.

El rey Alfonso X el Sabio transmitió los “carriles de Candeleda” (los derechos de paso por el Puerto de Candeleda utilizados por la Mesta) al caballero Velasco Gómez de Ávila. La deforestación y roturación del terreno incrementó la población desde mediados del siglo XIII.

Qué ver en Candeleda
Capea en la Plaza de Candeleda

En 1393 Enrique III el Doliente concede a Candeleda el título de Villa. La corona dona el señorío sobre la villa al condestable Ruy López de Dávalos. Al caer éste en desgracia, en 1423 se le transmite el señorío a Pedro López de Zúñiga. Este señorío se mantuvo hasta la desaparición del Antiguo Régimen en 1812.

La aljama judía del siglo XV ocupó el espacio de la actual Plaza del Herrenal en Candeleda. Algunos episodios de la Guerra de la Independencia y de las guerras carlistas afectaron a la villa.

El pimentón aportó mucha riqueza desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XX. De la actividad ganadera, principalmente caprina restan majadas, chozos, queseras ahora aprovechados por el turismo rural.

El pueblo fue saqueado por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. También en 1836, cuando una partida de carlistas ejecutó en el pueblo a varias personas.

En 1904 el Ayuntamiento del pueblo le cedió al rey Alfonso XIII la Dehesa Mayor para que la desarrollara como coto de cabra hispánica. Al año siguiente se realizó la primera montería en ese lugar. Esto atrajo el interés de la gente por la cobertura que le dieron los periódicos. Esa actividad supuso el comienzo de Candeleda como destino turístico.

A continuación, corresponde leer el apartado Qué ver en Candeleda.

Posee interés arqueológico por su Castro del Raso donde se han excavado los restos de un poblado fortificado de los vetones, una necrópolis con numerosas urnas cinerarias y ajuares de la Edad del Hierro.

El núcleo urbano que ver en Candeleda tiene una cuidada fisonomía, con un caserío provisto de buenos ejemplos de arquitectura popular. Una vez atendidos en el Centro de Recepción de Visitantes y Aula de Interpretación del Pimentón -ubicado en lo que antiguamente fue un sequero de pimiento- nos dirigiremos a la Plaza del Castillo.

Para ello hay que pasar por delante de la escultura de la cabra hispánica, para comenzar el recorrido por la calle Camilo José Cela. En ella se encuentra la Biblioteca en lo que fuera antiguo Matadero.

Se llega hasta la Plaza de las Burgas o Plazuela del Moral, lugar de conciertos estivales. Aquí se conserva una casa señorial y el arroyo, un cauce que servía para el regadío y la eliminación de las aguas residuales. Espacios interesantes que ver en Candeleda.

De ella sale la Calle del Moral donde se sitúan muchas Casas Entramadas. Se trata de construcciones del Valle del Tiétar de los siglos XVI y XVII, objeto de protección patrimonial. De ahí a la Calle de la Corredera, centro comercial desde el siglo XVIII. Por eso el dicho popular “Calle de la Corredera, cuantos paseos me debes, cuanto frío habré pasado arrimado a tus paredes”.

En la Calle del Pozo además de casas nobiliarias y balcones se exhiben para su venta muestras de los productos de la huerta cultivados por sus habitantes.

Destaca que ver en Candeleda el barrio de callejuelas estrechas en torno al Ayuntamiento. Además, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XV, declarada Bien de Interés Cultural. Ésta es un edificio gótico adornado con un retablo renacentista y con cerámica de Talavera de la Reina elaborada en 1540 por Juan Fernández (azulejero de El Escorial). La Capilla del Baptisterio está construida en piedra berroqueña. Destaca también la reja de forja de la Capilla de San Antonio.

Dónde dormir en Candeleda
Puente romano

La presencia judía en la zona, en torno a la Plaza del Herreñal, se rememora a través de la Casa de la Judería. Disponía de acceso directo a la aljama. Posteriormente sería la vivienda del “familiar” (oficial) de La Inquisición residente en el pueblo. El nombre de calle de la Amargura alude a la expulsión de éstos y al miedo que inspiraba quien allí moraba.

Este edificio que ver en Candeleda pertenece a la arquitectura tradicional entramada del Valle del Tiétar y de la Comarca de la Vera. En la fachada la solana retranqueada empleada como secadero de higos, castañas y otros frutos de la zona. Su uso actual es de museo, sede de exposiciones artísticas temporales y de exhibición de la gastronomía de la zona.

En la Plaza Mayor, además del Ayuntamiento, se halla la Casa de las Flores. Alberga un museo dedicado al juguete de hojalata, una colección depositada por Luis Figuerola- Ferretti.

Aquello que ver en Candeleda al norte, a unos 7 km, en un paraje de árboles centenarios, se halla el Santuario de la Virgen de la Chilla. La patrona de la villa lo convierte en destino de romerías veraniegas. Se erigió en un lugar en que ya habían existido santuarios vetones.

Según una leyenda, el pastor Finardo, del término de Calera, lloraba la muerte de una cabra cuando se le apareció la Virgen. Ella le prometió resucitarla si conseguía que los vecinos de Candeleda le edificaran un santuario en ese enclave.

Su riqueza natural deriva de su condición de enclave de transición entre el macizo de Gredos y las extensas dehesas que junto al centro naturalista denominado El Vado de los Fresnos rodean el embalse de Rosarito.

Por la carretera AV 924 se alcanza Poyales del Hoyo. Concentra en la actualidad muchos talleres de artesanía en los que trabaja madera, cuero, fibras vegetales y textiles.

A la entrada del núcleo urbano, en la calle del Coladillo está el Aula Museo Abejas del Valle. Es un ecomuseo con panales suspendidos del techo con los que se acerca al visitante la vida de las colmenas. Así, permite observar a las abejas en su entorno natural. Se descubren funciones de las abejas, forma de recolectar el polen y técnicas apicultoras de extracción de miel.

En conclusión, esto es todo lo que ver en Candeleda.

Imprescindibles

Qué ver en Candeleda
Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción
Dónde dormir en Candeleda
Sierra de Gredos

Datos prácticos

Coordenadas

40º 9’ 9.1’’ N, 5º 14’ 21.8’’ W

Distancias

Ávila 107, Madrid 162 km

Aparcamiento

Ávila 107, Madrid 162 km.

Altitud

428 m

Habitantes

5177 (2013)

A todo lo que ver en Candeleda hay que sumar sus fiestas. Primero, las Fiestas de la Virgen de la Chilla (segundo y tercer domingo de septiembre). Segundo, Semana Santa. El Corpus Christi (pequeños altares en la calle engalanados con flores y labores de punto de las candeledanas).

Finalmente, las Ferias de agosto (taurinas, con corridas y Toros de fuego) y el Festival Pedro Vaquero (en honor al folclorista local),

Conciertos de verano de la Coral Polifónica de Candeleda. Ronda de boda (jotas y rondeñas por la calle del Moral y otras). Concurso de tapas “Villa de Candeleda” ( junio).

Artesanía en madera, cuero, fibras vegetales y textiles en Poyales del Hoyo.

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