El palacio de los Duques de Medinaceli o Ducal de Cogolludo es considerado el primero renacentista de la península ibérica. Esto es, se trata de un pionero que rompió con las tipologías anteriores. Situado en la localidad de Cogolludo, algo al sur de los pueblos negros en la provincia de Guadalajara, fue encargado por Luis de la Cerda, I Duque de Medinaceli, a finales del siglo XV.. Por otro lado, lo diseñó Lorenzo Vázquez de Segovia. Se encuentra en la plaza mayor porticada, típicamente castellana, de la localidad y fue restaurado en el año 2012.

El palacio en una ilustración de Recuerdos y bellezas de España. | José María Quadrado; F. J. Parcerisa

El palacio en una ilustración de Recuerdos y bellezas de España. | José María Quadrado; F. J. Parcerisa (Wikimedia CC)

Un palacio pionero en España

El origen del pueblo de Cogolludo se remonta al siglo XI, durante la reconquista. Cabe destacar que en 1176 pasó a la Orden de Calatrava, que mantuvo el señorío de la villa durante doscientos años, hasta el siglo XIV. Durante esa época se rodeó la población con una muralla y reconstruyó el castillo. Posteriormente quedó en poder de la Corona de Castilla, hasta pasar a manos de don Luis de la Cerda, primer duque de Medinaceli. El palacio fue encargado por este para que sirviera de residencia de su hija doña Leonor.

Escudo de armas en la fachada de Palacio de Cogolludo

Escudo de armas en la fachada. | Wikimedia CC

En aquel momento la joven ocupaba un lugar prominente en la sociedad de la época. No en vano estaba casada con don Rodrigo de Mendoza, hijo del Gran Cardenal. El palacio fue vivienda de los herederos del ducado hasta la extinción de la línea sucesoria “de la Cerda”. Con ello se produjo el traslado de los nuevos duques a su palacio de Madrid. Esto marcó en principio del ocaso y decadencia de la villa de Cogolludo.

El ducado de Medinaceli fue creado por la reina Isabel la Católica en 1479 a favor de don Luis de la Cerda y de la Vega. El nombre hace referencia al municipio castellano de Medinaceli situado en la provincia de Soria, en la comunidad de Castilla y León. Considerados grandes de España, su último titular fue Marco Hohenlohe-Langenburg y Medina. Actualmente el título lo ostenta la hija de este Victoria Elisabeth de Hohenlohe-Langenburg. Dicha mujer se encuentra al frente de una de las cuatro casas nobiliarias más importantes de España, de las más relevantes de Europa.

Detalle de una ventana del palacio de Cogolludo

Detalle de una ventana del palacio. | Wikimedia CC

Actualmente esta familia se encuentra vinculada al papel cuché. Mimi de Medinaceli fue abuela tanto de Marco de Hohenlohe como de Rafael y Luis Medina Abascal, hijos de Naty Abascal. Cabe destacar Que han existido grandes rencillas familiares para obtener el título. Asimismo, también han sido habituales desgraciadas muertes prematuras, como la del propio Marco.

La arquitectura del palacio de Cogolludo

El palacio de Cogolludo adoptó su estilo a los edificios más característicos del renacimiento italiano, concretamente del Quatrocento. Dos cuerpos horizontales, separados por una imposta y rematados con una cornisa y crestería plateresca. Ambos pisos se encuentran almohadillados, el primero sin ventanas, todo un hispanismo, y el segundo con vanos ordenados. La portada adintelada se encuentra rematada por un frontón de vuelta redonda y flanqueada por columnas de fuste decorado. El edificio se organiza en torno a un patio central donde aparecen arcos rebajados sobre columnas con capiteles alcarreños. La decoración exterior está conformada por flores de lis y querubines que sostienen el escudo de la familia Medinaceli.

Frontal del palacio de Cogolludo

Frontal del palacio de Cogolludo. | Shutterstock

Dentro de las estancias se mantiene el estilo gótico con sus cubiertas de madera y vanos decorados con yeserías mudéjares. En el salón principal se encuentra una chimenea sobre la que se haya el escudo heráldico de la familia Medinaceli enmarcado por un arco gótico. En todo el edificio se reconoce la primera faceta del estilo renacentista en España, sobre todo en lo que respecta a la planificación y articulación del palacio.

El palacio y Cogolludo, una dupla segura

Es posible visitar el interior del palacio, aunque solo con una visita guiada gestionada por la oficina de turismo. El Ministerio de cultura ha invertido una buena cantidad de dinero para su conservación ya que su progresivo deterioro condujo a la pérdida de buena parte de sus estructuras. El autor del palacio, Lorenzo Vázquez de Segovia, se formó trabajando en las obras del castillo de Pioz y la del de Jadraque, obteniendo la consideración de “maestro de obras”. Fue enviado a Italia donde conoció las nuevas técnicas que inspirarían la construcción del palacio. Antes de en el pueblo de la Serranía arriacense trabajó en el proyecto del Colegio de la Santa Cruz de Valladolid. Posteriormente lo haría en el Convento de San Antonio de Mondéjar y el palacio de Don Antonio de Mendoza en Guadalajara.

El palacio y Cogolludo

El palacio y Cogolludo. | Shutterstock

La plaza mayor, la iglesia parroquial de Santa María, la iglesia de San Pedro, las ruinas del convento de Carmelitas o las ruinas medievales del castillo son algunos de los otros atractivos que ofrece la población. El pueblo de Cogolludo es conocido no solo por su patrimonio monumental sino también porque allí se puede degustar uno de los mejores cabritos al estilo serrano de la zona. Por último, en el capítulo XXXI de Don Quijote de la Mancha se habla de un palacio donde el ingenioso hidalgo y Sancho comen con los Duques de Medinaceli. Curiosamente, la descripción coincide totalmente con la de la residencia de Cogolludo.