Como si de un paisaje marciano se tratara, muchos desconocen que existe un espacio cerca de Madrid que bien podría ser de otro planeta. Se trata de las cárcavas de Alpedrete de la Sierra, pertenecientes al municipio de Valdepeñas de la Sierra, en la provincia de Guadalajara. Estas altas figuras de color rojizo sorprenden al que las ve, pues son muy curiosas las formas que la erosión de la lluvia y el viento han creado aquí.

Origen de las cárcavas

Carcavas del Ponton de la Oliva
Cárcavas de Alpedrete de la Sierra | Shutterstock

Aunque puedan parecer un paisaje extraterrestre o del lejano oeste, las cárcavas de Alpedrete de la Sierra se encuentran en Guadalajara. Son unos espectaculares torreones de colores rojizos a causa de la arcilla. Concretamente, las cárcavas se originan sobre terrenos arcillosos, que al ser blandos son vulnerables a la erosión. Con el paso del tiempo, el agua de lluvia ha ido modelando el terreno, en el que las arcillas cuentan con una combinación de materiales blandos y duros, más complicados de erosionar por lo que se crean formas de pirámides y torreones. Estos torreones son conocidos como “chimeneas de hadas”, curiosas formaciones geológicas que dispuestas en un perímetro de 800 metros y con un desnivel que sobrepasa los 60 metros.

Ruta para conocer las cárcavas

Pontón de la Oliva
Pontón de la Oliva | Shutterstock

La ruta para conocer las cárcavas de Alpedrete de la Sierra es sencilla. El camino hacia las cárcavas comienza en el lado derecho de la carretera M-134, cuando se pasa la localidad de Patones de Abajo, en Madrid (si se requiere de tiempo extra, Patones de Arriba es uno de los pueblos más bonitos de Madrid). Es en este momento cuando aparece la presa del Pontón de la Oliva, a 1.600 metros de las cárcavas. La presa está situada en la sierra de Ayllón, todavía en la Comunidad de Madrid y al noroeste de Guadalajara. Construida en 1857, es la presa más antigua del Canal de Isabel II. Además, es la última de las seis presas situadas en el curso del río Lozoya.

Pasarela del Pontón de la Oliva
Pasarela del Pontón de la Oliva | Shutterstock

En la construcción de esta presa de imponentes medidas, trabajaron 1.500 presos. Sin embargo, nunca se llegó a usar, pues se realizó sobre un sistema kárstico con cuevas y conductos por los que se producían continuamente filtraciones. Aunque esté en desuso, es una parada importante en esta ruta por las cárcavas, pues sus grandes dimensiones e infraestructuras bien merecen un alto en el camino. Destaca la pasarela colgada en la pared del cañón y los acantilados de alrededor que suelen estar frecuentados por escaladores.

Cárcavas de Alpedrete de la Sierra
Cárcavas | Shutterstock

Para proseguir con la ruta hay que continuar el curso del sendero hasta llegar al arroyo de La Lastra, cogiendo la ruta GR10. Por su ladera la ruta continúa siguiendo el cauce del río. El paseo termina justo en el interior de las cárcavas. Para caminar entre estas formaciones geológicas de gran altura hay que tomar el canal central, pues la mayoría del resto de bifurcaciones no tienen salida.

Cárcavas de Alpedrete de la Sierra
Cárcavas | Shutterstock

Para alcanzar una vista desde lo alto de las cárcavas habrá que hacer un esfuerzo mayor, pues la pendiente de este sendero situado a la izquierda es un poco pronunciada. Eso sí, las panorámicas que se obtienen de las cárcavas desde esta altura valen la pena.

Ruta de las Cárcavas
Ruta de las Cárcavas | Shutterstock

Otra opción es realizar la ruta por lo alto de este espacio natural, sin realizar el descenso. Dejando las cárcavas a la derecha y en sentido noreste, la marcha finaliza en un pinar de pequeñas proporciones, teniendo a mano derecha el vértice de la sierra de Guadarrama. Para regresar hay que tomar el pinar en dirección a las cárcavas. Durante esta ruta por las cárcavas se pueden ver las paredes verticales del terreno y las cimas de las “chimeneas de hadas”. Como precaución, se debe tener cuidado en los bordes de la ladera, pues el material es endeble.



 

Alpedrete de la Sierra

Alpedrete de la Sierra | Foto: Totemkin
Alpedrete de la Sierra | Foto: Totemkin

La ruta se puede alargar combinando la visita con lugares de alrededor del valle del Lozoya. De esta manera, habrá que continuar desde las cárcavas hasta atravesar un campo de jaras para acabar en el pueblo de Alpedrete de la Sierra. Este pequeño pueblo de poco más de 30 habitantes pertenece al municipio de Valdepeñas de la Sierra.

Desde la lejanía, parece que el pueblo está dividido en dos: al norte el casco antiguo con las casas y viejos corrales, al otro lado construcciones más modernas. Un paseo corto por el pueblo es perfecto para ver las casas tradicionales hechas con pizarra, caliza y adobe. Cerca también se encuentra el pintoresco puente del Reduvia, que pasa por el río del mismo nombre.

Si se desea hacer un recorrido circular, desde Alpedrete de la Sierra está la opción de seguir por el cañón del río Lozoya a través de un bonito paisaje que desemboca en el punto inicial, la presa del Pontón de la Oliva. En total, 13 kilómetros de recorrido.