Durante el dominio de Roma de Hispania jugó un papel importante tanto para república como imperio. Desde la 2ª Guerra Púnica hasta la invasión de los bárbaros evolucionó y se integró plenamente en el estado romano. Emperadores, pensadores y militares de renombre nacieron en la península. La riqueza que poseía el territorio permitió que surgieran ciudades ya abandonadas, como Cáparra o Itálica, y lujosas viviendas, hoy vetustas ruinas. A este último grupo pertenece la villa de Noheda, cercana a la capital provincial. Un lugar que guarda un mosaico casi sin igual.

Detalle de la trama de Pélope e Hipodamía en el mosaico romano de Noheda

Detalle de la trama de Pélope e Hipodamía en el mosaico romano de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

Un lujoso complejo agrario tardorromano

A lo largo de España hay desperdigadas una buena cantidad de yacimientos de villas romanas. Olmeda (Saldaña) en Palencia, Puras en Valladolid, la de Camarzana de Tera en Zamora… En el caso de Noheda, localidad conquense asociada a Villar de Domingo García, se trata de un complejo de finales del imperio. Así, se cree que se elevó en un periodo que puede ir del III al V d.C. Controlaba una gran área a su alrededor, como demuestran los restos dispersos hallados.



Las villas de esta época eran entornos usualmente asociados a la aristocracia. Durante el siglo III se produjo una gran crisis política y civil en el imperio que llevó a una desconexión notable entre ciudades y entorno agrario. De esta forma los terratenientes aumentaron su poder al margen de urbes otrora mucho más poderosas como Augusta Emerita (Mérida) o Tarraco (Tarragona).

La suntuosidad que se desprende de los hallazgos en la villa romana de Olmeda deja claro que su propietario era muy rico. Parece ser que había constancia de que en el lugar había ruinas ya en la Edad Moderna. Sin embargo, los trabajos científicos arrancaron a partir de finales del XIX. Descripciones y pequeños hallazgos se sucedieron. De este modo, en los 60 se afirmó que era una mansio. Estos complejos se situaban en las calzadas cada cierto número de millas y servían como posada y casa de postas oficial. Hay grandes ejemplos de ello en Extremadura, en torno a la Vía de la Plata.

Parte del mito de Pélope e Hipodamía en el mosaico de Noheda

Parte del mito de Pélope e Hipodamía en el mosaico de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

En 1984 la suerte quiso que mientras labraban los propietarios de la finca hallaran parte del mosaico. Un lento proceso derivó en una excavación extensiva en 2005. A raíz de ello se ha sacado a la luz uno de los mosaicos figurativos romanos más grandes de los que hay constancia. Actualmente ofrece visitas guiadas y puede ser contemplado. De esta forma es un hito cultural de primera magnitud en Cuenca, junto a la Ciudad Encantada, Segóbriga o las lagunas de su serranía.

El enorme mosaico romano de Noheda

Más de 230 metros cuadrados es el espacio que ocupa el mosaico de la villa romana de Noheda. Eso es buena parte de la sala de unos 14 por 18 metros que lo contiene, que tiene unos 300 metros cuadrados de superficie. Una obra mayúscula desarrollada realizada con una cuidada técnica. La habitación es el triclinium y se conoce como sala triabsiada o tricora. Esto viene de que tiene tres exedras o ábsides, extensiones semicirculares que servían para reunirse y sentarse.

Púgiles en el gran mosaico romano de Noheda

Púgiles en el gran mosaico romano de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

El despliegue figurativo es enorme. Hay seis sectores principales en el suelo de esta sala principal. El central, dañado, muestra elementos asociados al mar. Otros dos, en los laterales, se asemejan mucho y se considera que reflejan a compañías teatrales. Bajo ello hay otros motivos, como púgiles. La terna que falta es la más impresionante y tiene escenas mitológicas como protagonistas.

Mitos de Paris y Cortejo de Dionisio en el mosaico de Noheda

Mitos de Paris y cortejo de Dionisio en el mosaico de Noheda. | Asociación Villa Romana de Noheda (Fb)

En el extremo superior se plasmó un llamado «cortejo dionisíaco». Se trata de una continuación de la tradición helenística relacionada con Dionisio, Baco para los romanos. Dios del vino, la fertilidad y el teatro, se le adoraba a través de frenesís orgiásticos que están en el origen de las funciones teatrales griegas. El cortejo mítico realizaba junto a sátiros y ménades, estas sus seguidoras femeninas, se complementaba con participantes mortales a veces. Esto es lo que se representa en Noheda.

Detalle de la trama dionisíaca del mosaico de Noheda

Detalle de la trama dionisíaca del mosaico de Noheda. | Diputación de Cuenca

Bajo este figura parte de la historia de Paris. Se trata de su juicio y el posterior secuestro que originó la mítica guerra de Troya. El primer evento consistió en una competición entre Hera, Afrodita y Atenea para saber quién era la más hermosa. En el proceso Zeus designó al príncipe troyano como elector y la diosa de la belleza salió vencedora al prometerle el amor de la mujer más bella que había. Ella era, claro, Helena, a la que raptó dando inicio al conflicto más famoso de la literatura griega.

Parte del mito de Pélope en el mosaico romano de Noheda

Parte del mito de Pélope en el mosaico romano de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

La última de las escenas es el mito de Pélope, héroe y amante de Poseidón, e Hipodamía. El joven se enfrentó en una carrera de caballos al padre de su amada, el monarca griego Enómao. Diversas tretas le permitieron vencer. Tras ello engendró a dos hijos, uno de los cuales la mitología sitúa como padre o ancestro directo de Agamenón y Menelao.

Otros elementos de la villa romana de Noheda

Hay tres sectores descubiertos hasta el momento en este lugar. Uno es la residencia, donde se haya el antes descrito mosaico. En habitaciones conectadas con el salón central hay labores pictóricas de distintos tipos. Además se han hallado mármoles ya algún vestigio escultórico. Por otro lado se encuentra la Pars Rustica, parte del complejo agrario en sí. Era el segmento de este que se dedicaba a alojar a los trabajadores. Solo quedan partes de cimientos y restos de muros. El continuo trabajo de arado que ha sufrido la parcela ha generado que se encuentre muy deteriorado.

Pars Rustica de la Villa Romana de Noheda

Pars Rustica de la Villa Romana de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

Finalmente queda el llamado Balneum. Como su nombre hace indicar, se trata de un complejo de tipo termal. De gran amplitud, se pueden ver restos de las salas que lo componían. Su entrada, los vestuarios o vestigios de estancias de baño son algunos de sus elementos.

Balneum de la villa romana de Noheda

Balneum de la villa romana de Noheda. | Consejeria de Cultura de Castilla-La Mancha

Las visitas guiadas a este perdido rincón solo se ofrecen viernes, sábados, domingos y festivos en horarios cerrados. Apenas cuestan tres euros. Mientras tanto, el resto de días excepto lunes se guardan para visitas grupales. La reserva es obligatoria. Además, en Villar de Domingo García existe un notable centro de interpretación con información adicional sobre la villa romana de Noheda.