La provincia de Cuenca alberga auténticas maravillas, no solo por su espectacular arquitectura y monumentos, sino también por sus joyas naturales. A tan solo 80 kilómetros de Cuenca se encuentra el pueblo de Enguídanos. Su enclave natural hace que las actividades relacionadas con la naturaleza y los deportes de aventura sean la principal atracción.  Allí, las Chorreras de Enguídanos, conformadas por el río Cabriel, uno de los ríos más limpios de Europa, son el lugar más conocido. Piscinas naturales, aguas turquesas, impresionantes cascadas y una playa fluvial son el clamor de un lugar que invita a darse un chapuzón en cada uno de sus rincones.

Enguídanos,“lugar de abundancia de agua”

Piscinas naturales en Las Chorreras de Enguídanos

Piscinas naturales en Las Chorreras de Enguídanos | Shutterstock

Las Chorreras del río Cabriel, conocidas popularmente como las Chorreras de Enguídanos, son un espectáculo natural de la provincia de Cuenca, donde el agua turquesa es la principal protagonista. Esta zona fue, además, declarada en 2019 como Reserva de la Biosfera del Valle del Río Cabriel. Asimismo, las chorreras están a tan solo unos pocos kilómetros del pueblo Enguídanos, cuyo significado es “lugar de abundancia de agua”. Así, el municipio está bañado por cinco ríos: el río Cabriel y cuatro de sus afluentes, el Guadazaón, el Narboneta, el San Martín y el Mira. Todos ellos pertenecientes al río Júcar.

El río Cabriel, con el paso del tiempo, ha creado peculiares formas de lo más caprichosas. Cascadas, hoces, rápidos, pozas cristalinas y playas fluviales han brotado por doquier en un espacio que, sobre todo en verano, invita a darse un chapuzón. Cabriel es, además, uno de los ríos más limpios de Europa. De ahí el color de sus aguas turquesas. De hecho, cuando el río está en calma incluso es posible ver algunos de los animales del fondo. ¡Hasta nutrias!

Lugar de alto interés geológico

Otro de los fuertes de Enguídanos es su alto interés geológico, hasta el punto de que ha sido catalogado en el Inventario de Lugares de Interés Geológico del Patrimonio Natural de España. Además, es posible contemplar una gran garganta con varias cavernas en sus laterales. Todo un placer para los sentidos. Las formas tan curiosas de las rocas del paraje se denominan tobas de caliza, una piedra blanda, formada gracias a que el entorno es rico en cálcico.

Las Chorreras de Enguídanos

Las Chorreras de Enguídanos | Shutterstock

Aunque el paraje es conocido por su magia natural, aquí también es posible visitar la segunda central hidroeléctrica más antigua de España, la de Lucas de Urquijo. Con más de 100 años de historia y conocida como el Salto de Víllora, era de gran importancia. Ahora está abandonada, pero es posible disfrutar de su construcción, incluso de una pequeña iglesia y las viviendas de la población que habitaba en sus alrededores.

Las Chorreras de Enguídanos ofrecen, por tanto, un plan ideal en verano para disfrutar de un buen chapuzón, mientras que en invierno ofrecen un recorrido perfecto para conocer el paraje en su máximo esplendor. Así, cualquier estación es idónea para descubrir este hito, que acoge una flora y fauna únicas.

Ruta de senderismo: del pueblo Enguídanos a las Chorreras del Cabriel

Ruta de senderismo en Las Chorreras de Enguídanos

Ruta de senderismo en Las Chorreras de Enguídanos | Shutterstock

A pesar de que existe un autobús que realiza un recorrido de ida y vuelta, también cabe realizar una ruta de senderismo muy popular para llegar hasta las Chorreras de Enguídanos. Además, es importante destacar que el acceso en coche al paraje está restringido. Solo se permiten vehículos residentes o empresas de turismo rural. El trayecto consiste en un recorrido circular de unos 15 kilómetros, apto para todos los públicos gracias a su baja dificultad. La duración del mismo es de cuatro horas aproximadamente, con paradas incluidas.

La ruta comienza en el pueblo Enguídanos, ideal para descubrir el paraje desde lo más alto e ir descendiendo el curso del río Cabriel. El camino está bien señalizado, con carteles indicativos del sendero de PR-CU 53. El comienzo es algo monótono, pero en un par de kilómetros el paraje se torna impresionante. Cascadas, pozas de aguas turquesas, una pequeña playa fluvial y formas geológicas de lo más curiosas.

También existe un recorrido más corto de tan solo cinco kilómetros que se realiza remontando el curso del río. Para llegar a su inicio, hay que llegar en coche hasta las antiguas instalaciones de la central hidroeléctrica Lucas de Urquilla. Apenas 200 metros después, se encuentra la primera poza de la ruta.

Qué ver en Enguídanos: más allá de Las Chorreras del río Cabriel

Pueblo de Enguídanos, Cuenca

Pueblo de Enguídanos, Cuenca | Shutterstock

El enclave estratégico de Las Chorreras es mucho más que solo este paraje. Al estar ubicado en la serranía baja de Cuenca ofrece una gran variedad de actividades naturales y culturales para disfrutar de una escapada rural. Para comenzar, el pueblo de Enguídanos es el punto de partida perfecto. Pasear por sus calles estrechas, contemplar las curiosas casas de arquitectura popular, monumentos de gran importancia y senderos que llevan a miradores con vistas asombrosas.

Destaca en el conjunto del pueblo su castillo del siglo XI con orígenes musulmanes. También el Mirador del Santo, donde se ubica la escultura del Sagrado Corazón y el mirador de la Virgen. El centro neurálgico del lugar es conocido por sus plazas coquetas, con balcones y puertas de madera típicas de la arquitectura de la zona. Mientras tanto, el ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción son algunos de los monumentos más populares en el casco histórico. Recorrer sus tranquilas calles es un imprescindible. Destacan la Calle Larga y la Calle Espada, con casas solariegas que aún tienen los escudos de las familias.

En el Valle de Cabriel también se encuentra el pueblo de Víllora, considerado uno de los pueblos más bonitos de la provincia. El casco histórico del mismo ofrece una preciosa arquitectura, típica en la zona. También cabe mencionar el mirador ubicado sobre las Hoces del río San Martín, desde el que se disfruta de las mejores panorámicas del valle. ¡Además, también hay lugar para la aventura! El turismo activo es uno de los principales atractivos de la zona. Es posible practicar rafting, descenso de canoas o rutas de senderismo por la Ciudad Encantada de Cuenca. En las Chorreras de Enguídanos no falta de nada.