Plaza Mayor de Almagro, un conjunto maravilloso del siglo XVI

Ciudad Real es una provincia que posee en sus fronteras lugares de gran interés patrimonial. Algunos de ellos de sobra conocidos como Campo de Criptana o Villanueva de los Infantes. Otros no tanto, sin duda. San Carlos del Valle, Viso del Marqués o Fuencaliente son lugares llenos de historia desgraciadamente olvidados. Y la Plaza Mayor de Almagro, a pesar de no pertenecer al grupo de estos últimos, no tiene el reconocimiento que se merece.

Vista general de la plaza de Almagro

Vista general de la plaza de Almagro. | shutterstock

Un Patrimonio Arquitectónico del siglo XVI maravillosamente conservado, si bien restaurado tras la guerra. Su construcción se favorece gracias a la familia Fúcar, castellanización del apellido Fugger de origen alemán. Y es que fue esta familia de banqueros quienes se apoderaron de estas tierras del Campo de Calatrava gracias a Carlos V. Fue el rey quien se las donó gracias a sus ayudas económicas que financiaron las guerras de la monarquía española en Europa.

Un patrimonio único

Gracias al origen alemán de los Fúcar, consiguieron crear en esta plaza una alianza perfecta entre las artes tradicionales de la región castellana y las corrientes europeas septentrionales. Siendo además beneficiarios de las rentas de las minas de mercurio de Almadén, la familia no tuvo problemas en construir la plaza y varias casas solariegas, casas que aún se conservan.

Palacio de Xedler, administrador de la familia Fúcar

Palacio de Xedler, administrador de la familia Fúcar. | shutterstock

Con 81 columnas toscanas de piedra caliza, la estructura adintelada de la plaza acoge al visitante en una vista abrumadora y única. Junto con el color verde tan característico de la fábrica de madera y sus galerías acristaladas, cerradas en el siglo XIX, conforman la imagen del lugar.

Resistente a guerras e infortunios

Detalle de las galerías acristaladas de la plaza de Almagro

Detalle de las galerías acristaladas de la plaza de Almagro. | shutterstock

Las guerras y el olvido son los grandes enemigos del patrimonio. Y es que, a pesar de los siglos y de los avatares sufridos por la plaza, su estructura se ha conservado de forma ejemplar. Fue durante la Guerra Civil cuando más sufrió toda la estructura. A pesar de ello, y durante los años 60, Francisco Pons-Sorolla devolvió todo el esplendor pasado al conjunto tras una ardua restauración. Sin olvidar el Corral de Comedias de Almagro, único en España y que tiene en su entrada en la propia plaza.