Encanto, belleza natural y atardeceres espectaculares. Así es Valdelinares, uno de los pueblos más pintorescos de Aragón , ubicado en la provincia de Teruel. Está considerado como el pueblo más alto de España, y no es para menos. Según el Instituto Geográfico Nacional, Valdelinares se sitúa a 1.695m sobre el nivel del mar. Esta posición privilegiada, rodeada de montañas y verdes pastos, ofrecen al visitante un hermoso paisaje de postal ideal para inmortalizar en una escapada.

Pocas cosas llaman más la atención que el impresionante enclave en el que se encuentra. La silueta recortada de la Sierra Gúdar, el paso tranquilo del Río Linares y el suave murmullo del viento acariciando los álamos convierten a Valdelinares en un pequeño santuario perfecto para alejarse de la civilización. Un oasis en la montaña aragonesa indicado especialmente para descansar, hacer deporte y sumergirse en una atmósfera medieval llena de encanto.

El clima varía entre la calidez de los meses de verano y las nevadas de invierno. De hecho, uno de los principales atractivos de este pueblo de Teruel es la estación de esquí. Ubicada a tan solo dos kilómetros de Valdelinares, la estación cuenta con pistas para todos los niveles, con clases grupales y personalizadas, alquiler de material y la opción de practicar snowboard.

Un poco de historia

Visión panorámica de Valdelinares

Visión panorámica de Valdelinares | Shutterstock

El origen de Valdelinares se sitúa en la Edad Media. En el año 1260, el rey Jaime I ordenó su fundación componiendo así una pequeña comunidad de aldeas en Teruel. Su población siempre fue reducida. La cifra más alta se encuentra en el año 1.900, donde se registraron 825 habitantes frente a los 100 aproximadamente que posee en la actualidad. Un auténtico remanso de paz perfecto para relajarse.

En Valdelinares parece que el tiempo no pasa. Entre sus callecitas de piedra y majestuosos edificios se descubre una clara herencia medieval que cautiva a todo aquel que lo visita. La vida tranquila de este paisaje único ondula entre la ganadería y la agricultura. De hecho, en sus proximidades es frecuente encontrarse a pastores regresando de sus labores en el campo.

En cuanto a la afición aragonesa por el esquí, también tiene su propia historia. Según cuentan, a principios del siglo XX un grupo de montañeros franceses introdujeron esta emocionante práctica en una travesía que realizaban hacia el Aneto. La respuesta no se hizo esperar, y unos años después los alrededores de Teruel se llenaron de esquís y se constituyó el Ski-Club Turolense. El primer club de esquí de este municipio.

Un paseo por Valdelinares, el pueblo a más altura de España

Ermita de la Virgen de Loreto

Ermita de la Virgen de Loreto | Shutterstock

Pasear por Valdelinares es introducirse en un paisaje de otra época. Un paisaje que discurre por casitas de piedra, callejuelas pintorescas y dos plazas que invitan a sentarse en alguna terraza para saborear la deliciosa gastronomía aragonesa. Por ejemplo, las chuletas de cordero o el jamón de Teruel.

La Iglesia Virgen de las Nieves destaca sobre cualquier otro monumento. Fue construida en el año 1751, en piedra, con una planta rectangular que culmina en una majestuosa torre. La portada pertenece al estilo del Barroco e invita al visitante a entrar en su armonioso interior. La iglesia se edificó para honrar a la Virgen de las Nieves, patrona del municipio. Junto a ella descansa un monolito en el que se puede ver el certificado de Valdelinares como pueblo más alto de España.

Muy cerca de esta parroquia se encuentra la Casa de la Villa, el Ayuntamiento. Uno de los edificios más antiguos de Valdelinares. A lo largo de la historia tuvo diferentes funciones: escuela, centro de evacuados durante la guerra civil, centro médico y salón de actos, entre otros. Destaca la fachada de mampostería y el gran balcón ubicado en la segunda planta.

La Cambra es una joya arquitectónica que se descubre en la plaza de la Raza. Se cubre de piedra y de una doble balconada de hierro. Esta casa consistorial también tuvo varios usos, entre los que destacan su función como Juzgado de Paz, Cámara Agraria y capilla. En la misma plaza se encuentra la fuente de Raza. El agua es uno de los mayores hitos naturales de Valdelinares y se distribuye en varias fuentes a lo largo del municipio.

A las afueras del pueblo se descubren dos ermitas que merecen la visita. La Ermita de San Cristóbal se ubica en una elevación con vistas hermosas a Valdelinares. La Ermita Virgen de Loreto es una construcción amplia y elegante que guarda una leyenda entre sus paredes de piedra.

Según cuentan, un ganadero vendió su rebaño para poder pasar el invierno. Mientras volvía al pueblo intuyó que unos bandidos le iban a robar, así que vendió su caballo y se hizo pasar por mendigo. En ese momento se encomendó a la Virgen de Loreto y le prometió que si conseguía pasar desapercibido le construiría una ermita con el dinero que había ganado.

El Mirador Calle del Sol es la parada perfecta para cautivarse con el hermoso paraje natural de Valdelinares. Majestuosas montañas, bosques de pino negro, casitas de piedra, rutas ganaderas… Una bella estampa aragonesa. Las rutas ganaderas están consideradas como bienes de dominio público y están protegidas por la ley.

Naturaleza y fauna

Atardecer en Valdelinares

Atardecer en Valdelinares | Shutterstock

El impresionante entorno natural en el que se ubica Valdelinares es de película. La Sierra Gúdar dibuja un hermoso paisaje de montaña presidido por el Pico Peñarroya, el Alto del Hornillo y el Monegro, picos que se elevan hasta los 2000 metros, aproximadamente. La vegetación es muy rica y abundante. Como el bosque de pino silvestre, un gran pulmón verde que se extiende más allá del horizonte. Los verdes prados de pastoreo y el cauce del río Linares invitan a tumbarse y mirar el paso de las nubes.

En cuanto a fauna, los alrededores de Valdelinares son hogar de especies como el gato montés europeo, los zorros y la ardilla roja. La majestuosa águila real surca los cielos y es frecuente encontrarse con algunas aves como el zorzal, el pito real ibérico, el carbonero y la codorniz.

Qué hacer en Valdelinares

Esquí en Valdelinares

Esquí en Valdelinares | Shutterstock

Una de las actividades en Valdelinares más aclamadas por el turismo durante los últimos años ha sido la estación de esquí, que se ubica a tan solo dos kilómetros del pueblo. El maravilloso escenario natural de Valdelinares lo convierte también en la opción perfecta para realizar excursiones de montaña, paseos a caballo y rutas en bicicleta. Una de las más hermosas es la excursión que parte desde Valdelinares hasta Alcalá de la Selva. Una ruta apta para todos los niveles que puede realizarse en cualquier época del año y que atraviesa numerosas masías. Finaliza en el caserío de Alcalá, frente a un pintoresco castillo.

Golf desde las alturas

El golf en Aragón es una actividad muy querida por sus habitantes. Muy cerca de Valdelinares se encuentra el Campo Municipal de golf El Castillejo. Se trata del campo de golf más alto de España. Un enclave único para practicar este deporte con unas hermosas vistas a la sierra. Cuenta con 9 hoyos, opciones para todos los niveles y alquiler de material.

El descanso del guerrero

A pocos minutos de Valdelinares se sitúan dos balnearios ideales para descansar cuerpo y mente. El Balneario de Camarena de la Sierra y el Balneario de Manzanera ofrecen servicios de jacuzzi, sauna y baño turco. Dos oasis de relax para todas las edades ubicadas en un paraíso natural como pocos.

Fiestas populares

En la tercera semana del mes de Julio se celebran las fiestas de Valdelinares. La oportunidad perfecta para adentrarse dentro de la cultura popular aragonesa. El pueblo se tiñe de color con procesiones, música y un mercado típico repleto de productos de la tierra. Tres días de celebración en honor a San Cristóbal, Santa Bárbara y San Roque en las que la villa se convierte en un festival de folclore y tradición.

Alrededores de Valdelinares

Atardecer en la Sierra Gúdar

Atardecer en la Sierra Gúdar | Shutterstock

Muy cerca de Valdelinares se localizan algunos pueblecitos de montaña que también merecen una visita. Entre ellos destacan Alcalá de la Selva, donde se encuentra el Santuario de la Virgen de la Vega, el Castellar y Linares de Mora. Algunos de los espacios naturales de Teruel más representativos se sitúan a una hora aproximadamente en coche.