Albarracín

El pueblo más bonito de España.

Encaramado sobre la pendiente de una abrupta peña rocosa rodeada por el río Guadalaviar, y rodeado del imponente paisaje natural de la sierra a la que da nombre, se encuentra un lugar que el escritor Azorín —gran conocedor del país— denominó “el pueblo más bonito de España”.

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A pesar de su pequeño tamaño, la visita a todo lo que hay que ver en Albarracín nos debe de ocupar más de un día. Para gozar de una jornada en la naturaleza un excelente plan cercano es hacer senderismo por el Parque Natural de los Pinares de Rodeno. Una interesante excursión de día es dirigirse hacia el oeste para visitar la Cascada del Molino Viejo muy cerca del típico pueblo de Calomarde; después puede continuarse la ruta hasta el nacimiento del Tajo y el Puerto de El Cubillo. Quienes sean amantes de la arquitectura pueden dirigirse hacia el Este para visitar durante un día la importante ciudad de Teruel. En las tabernas de Albarracín recomendamos probar las raciones de Jamón de Teruel, que fue el primero en conseguir la D.O. en nuestro país; para conocer los platos locales y reservar se puede emplear nuestra página Dormir y Comer en Albarracín.

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Está situado en la zona donde se asentaría la romana Lobetum, ciudad que sería germen de la visigoda Santa María de Oriente. La primera denominación árabe fue Alcartam pero fue renombrada como Albarracín en el siglo XI; el término deriva de la dinastía bereber de los Banu Razin que la ocupó entre el 1104 y el 1110. A partir del siglo X, Albarracín comenzó a construir sus murallas y la primera de sus fortalezas: la Torre del Andador. Estas posibilitaron al mencionado linaje desarrollar un importante reino taifa que caería en el área de influencia de Valencia con la llegada de los almorávides.

En 1170 es cedida el emir conocido como “El rey Lobo” de Murcia por los cristianos, le cedió la fortaleza al caballero navarro Pedro Ruíz de Azagra, que junto a sus descendientes instituye en ella un rico y próspero señorío independiente de Castilla y Aragón. De este periodo data la famosa leyenda de Doña Blanca, la hermana menor de un rey aragonés que tuvo que exiliarse a Castilla por la inquina de su cuñada la reina. De camino a su destino se detuvo en Albarracín alojándose en la que hoy es conocida como Torre de Doña Blanca; murió en su interior y ahí sigue enterrada. Desde tiempos pasados, algunos habitantes de Albarracín juran que en las noches de plenilunio estival, el espíritu de Doña Blanca sale de la torre y se dirige al río para desaparecer a continuación hasta la siguiente luna llena.

Los Azagra en 1172 establecen la diócesis de Albarracín, que estuvo unida a la de Segorbe entre 1258 y 1577.

Albarracín es conquistada en 1285 por Pedro III de Aragón, incorporándose formalmente a este reino quince años después. Durante años se refuerza su sistema defensivo, mientras que en el exterior se instala progresivamente fabricantes de paños e hilados. En 1502, a instancias de los Reyes Católicos, los moriscos optan por la conversión al bautismo.

Durante la Guerra de la Independencia Albarracín fue un importante foco de resistencia, por lo que los franceses bombardearon las instalaciones textiles de los barrios marcando el inicio del declive económico de una ciudad. En la I Guerra Carlista fue también un bastión insurgente, lo que provocó combates y que en 1839 se trasladara el obispado a la ciudad de Teruel.

Iglesia de Santa María

Volvió a ser duramente castigada por los dos bandos de la Guerra Civil española. En 1936 estuvo en manos de los fascistas hasta que los republicanos conquistaron gran parte del pueblo el 8 de julio de 1937, asediando a los últimos defensores en el ayuntamiento y la catedral; los franquistas les auxiliaron cinco días después expulsando a los gubernamentales. Estas luchas causaron grandes destrozos en el pueblo.

A pesar de tantos combates pervive gran parte de su rico patrimonio, y hoy en día Albarracín es uno de los principales centros receptores de turismo en Aragón.

Albarracín cuenta con un conjunto patrimonial que ha cautivado a artistas de la talla de Ignacio Zuloaga o Azorín, quién a modo de eslogan publicitario afirmó: “Visite una de las ciudades más bonitas de España, visite Albarracín”. Una frase que los lugareños han sabido patrimonializar astutamente.

En un extremo de la Plaza Mayor hay que ver en Albarracín el Ayuntamiento, un edificio del siglo XVI con planta en forma de U que cuenta con una notable galería porticada de arcos de medio punto en su planta inferior que se alarga hasta crear un mirador sobre el río.

A partir de la plaza surgen una serie de calles estrechas y empinadas repletas de rincones pintorescos de gran atractivo patrimonial donde encontramos numerosos palacios y casas señoriales que evidencian la riqueza de Albarracín. La Casa de Monterde, atravesada en su zona inferior por una calle que discurre por un pasaje abovedado, es uno de ellos. De su fachada destaca el blasón familiar y los herrajes de ventanas y balcones. Otro ejemplo de construcción civil es la Casa de la Julianeta, uno de los edificios más icónicos de la ciudad situada en el Portal de Molina, uno de los accesos al recinto amurallado. Es famosa por incluir pocas líneas verticales en su trazado arquitectónico.

La Catedral de San Salvador, erigida sobre la antigua mezquita, es fruto de las remodelaciones efectuadas durante el siglo XVI. Destaca el remate de azulejos de su torre, los restos arqueológicos romanos encastrados en ella y los dos retablos, el Retablo Mayor obra de Cosme Damian Bas y el de San Pedro. Aloja también el Sepulcro del obispo Gabriel de Sora fallecido en 1622. Adosada a ella se encuentra el Palacio Episcopal, antigua residencia oficial de los obispos de la ciudad construida entre los siglos XII y XVIII que cuenta con una magnífica escalinata interior que conduce a los aposentos del prelado. En su interior está el Museo Diocesano, en el que se puede contemplar una interesante colección de tapices, la cruz procesional de Noguera del siglo XIV y su famoso pez de cristal de roca del siglo XVI.

La Iglesia de Santa María es el edificio religioso más antiguo de la ciudad, anterior al siglo XII. Probablemente fuese construido como lugar de culto por mozárabes durante la dominación musulmana. Cuenta con interesantes elementos mudéjares en sus muros exteriores que fueron encastrados en el edificio iniciado en el siglo XVI por el maestro francés Pierre Vedel. La sencillez estructural de la fachada de la Iglesia de Santiago, contrasta con la riqueza de su Altar Mayor. Parece ser que la advocación de esta iglesia es fruto de la amistad del linaje de los Azagra con la Orden de los Caballeros de Santiago.

Vista de la Catedral de San Salvador y las casas de alrededor

La Ermita de San Juan es una construcción tal vez edificada sobre una antigua sinagoga judía. Ha sido restaurada por la Fundación Santa María y actualmente sirve como aula didáctica para colegios.

Las murallas de Albarracín datan de entre los siglos X y XIII, su perímetro es completamente visitable y todavía se encuentran en ellas las tres fortalezas con las que contaba la villa medieval. El Castillo, antigua alcazaba musulmana, es la mayor de ellas y la más insertada en el casco urbano. Debido a su estado, actualmente está siendo sometido a trabajos de restauración. La Torre del Andador, es la fortificación más antigua de la villa, tanto que su cronología es anterior a la de la propia muralla. Por último, la fortaleza más famosa de Albarracín es la Torre de Doña Blanca, lugar donde cuenta la leyenda que murió la protagonista de la leyenda más popular de la ciudad y desde donde todavía se manifiesta su figura en algunas noches de verano. Actualmente es una sala de exposiciones temporales y su terraza uno de los principales miradores de la ciudad.

Para completar la visita, se puede llegar hasta el Museo de Juguetes, una curiosa colección de artefactos lúdicos de épocas pasadas; y el Museo de la Forja, donde se exponen obras de metal de producción local. Para comprender mejor la historia de la ciudad a través de sus restos arqueológicos, se recomienda visitar el Museo de Albarracín.

Imprescindibles

Vista de la muralla
Plaza Mayor

Datos prácticos

Coordenadas

40° 24′ 23.4″ N, 1° 26′ 49″W

Distancias

Teruel 38 km, Zaragoza 181 km, Valencia 182 km, Madrid 271 km

Aparcamiento

A la entrada desde la carretera A-1512, en la calle Puentes

Altitud

1 171 m

Habitantes

1093 (2013)

Hogueras de San Antón (mediados de enero), Fiesta de los Mayos (del 30 de abril al 1 de mayo), Fiestas Mayores (del 8 al 17 de septiembre)

Ciclo de Conciertos de Albarracín (entre marzo y diciembre)

Artesanía Jarreta (cerámica, madera y forja)
y Aben Razín (cerámicas de varios estilos, cueros, madera, repujados de cobre y productos de la tierra)

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