La Alameda de Hércules, ubicada en la zona norte del casco histórico de Sevilla, es considerada uno de los paseos públicos más antiguos de España y Europa. En la actualidad, es el espacio más de moda, no solo de su casco histórico, sino de Sevilla al completo. La riqueza artística y cultural se concentra en los alrededores de la alameda, tiendas y una interesante propuesta gastronómica que lo convierten en uno de los lugares más concurridos de la capital.

Historia de la Alameda de Hércules en Sevilla

Columnas de los leones, Alameda de Hércules

Columnas de los leones, Alameda de Hércules | Shutterstock

La historia de la Alameda comienza en una leyenda no documentada, cuando el hijo de Leovigildo hizo cambiar el curso del Guadalquivir en el año 585, puesto que pasaba por esta zona con el fin de provocar la sequía a los habitantes de la ciudad. En este lugar fue cuando años más tarde se levantó el primer monumento civil de Sevilla: la Alameda de Hércules. Su origen data del año 1574, cuando Franzcisco Zapata de Cisneros, I Conde de Barajas, se encargó de un proyecto pedido desde la corte real de Felipe II para el saneamiento de unas lagunas residuales ubicadas en el Guadalquivir. La construcción duró un año y se consiguió drenar gracias a acequias de los terrenos pantanosos que ocasionan las subidas del río. Además, se pobló con tres hileras dobles de álamos y con fuentes majestuosas para surtir a la población.

Los dos símbolos más emblemáticos de la alameda eran dos columnas sacadas de un templo romano dedicado a Hércules que existió en la Calle Mármoles. Fueron ubicadas en la zona sur de la Alameda. En una aparece una escultura de Julio César y en otra aparece Hércules. En 1764 se realizan grandes obras, plantando más de 1600 álamos, construyendo más fuentes y colocando dos columnas en la zona norte de la alameda. Estas fueron elaboradas por el famoso escultor Cayetano de Acosta y destacan por estar rematadas con dos leones que portan el escudo de España y Sevilla.

En 1885 se trasladó desde la plaza de San Francisco “la pila del Pato” y fue ubicada junto a las columnas de los leones. Esta fuente tuvo una gran importancia en la alameda puesto que se extendió el mito de que daba suerte a los toreros que pretendían alcanzar la fama. Las décadas de 1910 y 1920 fueron sus años dorados. La alameda albergó numerosos puestos, teatrillos y quioscos de bebidas. Hasta 8 establecimientos con un marcado estilo afrancesado alzaron la popularidad de la Alameda de Hércules.

De burdel de la ciudad a ser una de las zonas de moda

Casa de las Sirenas

Casa de las Sirenas, Sevilla | Shutterstock

La Guerra Civil puso fin al esplendor de la alameda, que ocasionó el completo declive de la zona, donde las drogas y la prostitución fueron las protagonistas durante décadas. Esto provocó que el barrio se convirtiese en el burdel más grande de la ciudad, con 40 prostíbulos.

Años más tarde, entre 1975 y 2004, la alameda fue popular por albergar un mercadillo dominical que reunía a vendedores ambulantes de todo tipo. Durante la época el Ayuntamiento comenzó a restaurar algunas zonas como un palacete residencial de estilo francés, conocido como “la Casa de las Sirenas”. Este antiguo palacete se convirtió en un centro cívico que, en la actualidad, acoge numerosas actividades culturales. En el 2008 se elaboró una gran remodelación de la Alameda de Hércules, con más de 3 años de restauración de la zona.

Hoy en día tiene una gran vida cultural y comercial, siendo un lugar muy concurrido tanto de día como de noche, no solo por locales, sino también por turistas. La Alameda de Hércules se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos que visitar en Sevilla.

Curiosidades sobre la Alameda de Hércules

Columnas de la Alameda de Hercules

Columnas de la Alameda de Hercules, Sevilla | Shutterstock

La Alameda de Hércules en Sevilla es en la actualidad uno de los lugares más prestigiosos de la ciudad gracias a su larga historia. El lugar alberga numerosas curiosidades y leyendas de Sevilla que, sin duda, merecen la pena conocer. Por ejemplo, que es el parque público más antiguo de España. Se convirtió en la zona de paseo por excelencia de la aristocracia barroca y renacentista.

Su nombre, Alameda de Hércules, se debe a las dos grandes columnas de la entrada. En una de ella se encuentra la estatua de Hércules, fundador de Sevilla según cuenta la leyenda de la ciudad. Ambas columnas tienen su origen en un templo de Itálica en el siglo II, durante las épocas de Adriano. El transporte de las mismas se realizó en cajas de madera con rodetes.

Según cuenta la leyenda, el paseo de la Alameda de Hércules sufrió una fuerte inundación en el año 1649, durante el mismo año que la epidemia de la peste atacó a la ciudad. Tanta fue la importancia del asunto que dicen que los barcos podían navegar en ella. En la calle Santa Ana, cercana al paseo, puedes encontrar un azulejo que indica el nivel de la inundación. Además, una de las grandes curiosidades de la alameda es que el conocido escritor Gustavo Adolfo Bécquer nació en la zona, concretamente en la calle Conde de Barajas. Puedes encontrar una placa donde se indica el que fue su hogar durante años.

La Alameda de Hércules se ha convertido en un punto de encuentro y un lugar referente de la ciudad. Uno de los lugares qué ver en Sevilla más populares, repleto de una larga historia y leyenda de la capital.