Concebido y llevado a cabo por Amalia Heredia Livermore y su marido Jorge Loring Oyarzábal, el Jardín Botánico-Histórico La Concepción es hoy uno de los múltiples atractivos de la ciudad de Málaga. Con la ayuda del paisajista francés Jacinto Chamoussent, estos pudientes burgueses consiguieron crear un paraíso a mediados del siglo XIX.

A pesar del tiempo, este jardín ha conseguido sobrevivir a dos ventas posteriores tras la muerte de sus creadores, a los avatares de la guerra y al olvido. Sus últimos inquilinos vendieron finalmente la propiedad al ayuntamiento de Málaga en 1990. Desde entonces, toda su extensión así como sus edificaciones son visitables para el público.

Mirador y vegetación del Jardín La Concepción

Mirador y vegetación del Jardín La Concepción. | shutterstock

Un rincón lleno de naturaleza y vistas impresionantes sobre Málaga

Con una extensión de 3,5 hectáreas, el jardín histórico, que aún sobrevive en maravilloso estado, posee más de 3.000 especies diferentes de plantas de todo el mundo. Toda una colección abrumadora que consigue sorprender no solo por su variedad, sino que también por su tamaño.

Una muestra de la gran variedad de vegetación coexistiendo en el jardín

Una muestra de la gran variedad de vegetación coexistiendo en el jardín. | shutterstock

Muchos de los ejemplares que se encuentran en el jardín merecen una mención especial. Sin duda, las araucarias, algunos pinos y las palmeras que salpican todo este bosque subtropical sorprenden por su antigüedad ya que algunas sobrepasan los 200 años. Los nenúfares que cubren los estanques y los bambúes son otras de las singularidades de este parque.

Un mirador que se ofrece plenamente a Málaga

Mirador de los años 20 del Jardín La Concepción, uno de sus lugares de mayor interés

Mirador de los años 20 del Jardín La Concepción, uno de sus lugares de mayor interés. | shutterstock

Por supuesto, también cabe destacar la presencia de monumentos de gran valor paisajístico. Espacios que, aunque escasos, acompañan a la perfección todo el conjunto. La casa-palacio se impone en el centro del parque sobre un pequeño cerro, rodeada de una vegetación exuberante en una postal más propia de una selva americana.

Sin embargo, es el mirador lo que más atrae a la vista y a la imaginación. Un lugar onírico construido en los años 20, en un estilo que no descuadra y nos invita a rememorar historias pasadas. El resto de edificaciones del jardín, como el museo Loringiano o las casas de labores, completan una visita plácida y llena de belleza en la que las palabras sobras. Descubrir todos los rincones de este lugar merece sin duda la pena.

Casa-palacio del Jardín La Concepción rodeado de pura naturaleza

Casa-palacio del Jardín La Concepción rodeado de pura naturaleza. | shutterstock