Donde se emplazó a un rey en el Otro Mundo

Protegida por sus dos castillos, fue escenario de un célebre y mortal acontecimiento medieval. Desde sus alturas se ve el amplio y espectacular paisaje olivarero de Jaén. He aquí la historia y lo mejor que ver en Martos.

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El recorrido por los principales lugares que ver en Martos se puede hacer en una mañana. Sumando la ascensión al Castillo de la Peña y alguna actividad aceitera la visita se puede ampliar a una jornada completa. Una alternativa para seguir la escapada es visitar la cercana ciudad de Jaén. Otra buena alternativa es el cercano Parque Natural de Sierra Magina. Por otro lado están la imponente fortaleza de Alcalá la Real y la barroca Priego de Córdoba.

Para conocer los platos de la comarca y saber qué alojamiento reservar están las páginas sobre comer y dormir en Martos. Asimismo, hay diversas actividades de turismo activo en la zona.

¿Quieres conocer este sitio?

Antes de tratar lo que ver en Martos conviene repasar su historia. Esta se ha asociado siempre a la gran peña que domina el territorio local. El ser un enclave defensivo formidable motivó que fuera poblada desde tiempos inmemoriales. Así, hay vestigios de una fortificación íbera del siglo VI a.de C. Más tarde se formaría Tucci, situada entre la actual plaza de Santa Marta y la calle Ogazonas Altas. Hacia el 142 a.de C., Viriato la empleó como campamento invernal en su lucha contra los romanos. Precisamente estos se asentarían también allí, llamándola Colonia Augusta Gemela. La prosperidad del lugar fue tal que fue sede de un obispado al final del Imperio.

Los musulmanes la ocuparon en el 711, siendo su topónimo árabe Tus. A finales del siglo X, al dividirse la Cora de Jaén en distritos, el dominio de uno de ellos recayó en Martos. Durante la era mahometana se ampliaron considerablemente las fortificaciones. Al siglo siguiente, al desparecer el Califato de Córdoba, se incorporó a la Taifa de Granada. Posteriormente sería cedida a Sevilla.

En 1224 el territorio pasó a las manos Taifa de Baeza, que a su vez lo cedería a Fernando III de Castilla como gesto de vasallaje. El control local se encomendó al famoso caballero Álvaro Pérez de Castro, «El Castellano». A raíz de la ejecución del rey de Baeza por los almohades, a finales de 1226, los musulmanes de Martos, Baeza y Andújar abandonaron masivamente sus casas. Su destino fueron poblaciones almohades.

Se cuenta que en 1227, estando Don Álvaro Pérez de Castro ausente, los almohades iniciaron el asedio de Martos. Aurembiaix de Urgel, esposa del noble, tomó el mando de la defensa. De esta forma vistió a numerosas mujeres como guerreros y las paseó por las murallas con el objetivo de retrasar al asalto. Compró suficiente tiempo para que Gonzalo Yáñez las reforzara con setenta caballeros. La llegada de la tropa de “El Castellano” días después obligó a los almohades a huir. Al cabo de varios meses el matrimonio se marchó de Martos y la Orden de Calatrava asumió la  defensa.

Antigua vista de Martos
Antigua vista de Martos.

En lo alto de la peña de Martos, el 7 de agosto de 1312, sucedió otro hecho muy conocido. Los hermanos Carvajal, miembros de una importante familia de caballeros calatravos, fueron acusados de haber asesinado al principal colaborador de Fernando IV. Sin embargo, insistieron en su inocencia. Así, emplazaron al rey a clarificar el asunto en un juicio de Dios, que se celebraría un mes después.

No obstante, el monarca desoyó la petición. Los introdujeron en una jaula de hierro con pinchos hacia el interior y lanzaron esta hasta el interior de la villa. Se paró en donde hoy se erige la La Cruz del Lloro. Treinta días después Fernando IV murió en Jaén, cuando se hubiera celebrado el juicio propuesto por los hermanos Carvajal. De esta forma, se encontraron ante Dios para clarificar el crimen.

Durante 1319, tras el desastre de la Vega de Granada, Martos fue atacada y saqueada. Asimismo, en 1489 Fernando el Católico asumió el priorato de la Orden de Calatrava, pasando la localidad a la Corona. El siglo XVI fue de gran dinamismo económico. Se invirtió en la construcción de numerosos edificios, muchos diseñados por el arquitecto Francisco del Castillo «El Mozo».

A finales del siglo XIX comenzó otro período de gran desarrollo agropecuario. Gracias a él se financiaron casas en estilo modernista, ecléctico y del regionalismo andaluz propio de Aníbal González. A raíz del intento de golpe militar de 1936, los milicianos de las organizaciones de izquierda asaltaron los edificios religiosos. De esta forma saquearon su patrimonio artístico y destruyeron gran parte de los templos. Entre los asesinados estuvo la hermana María de la Concepción Espejo, beatificada en el año 2007.

A continuación, lo mejor que ver en Martos.

La Plaza del Lloro, donde se erige el rollo de justicia denominado Cruz del Lloro, es donde empieza este recorrido por lo que ver en Martos. Se dice que fue el lugar donde se paró la jaula en la que fueron despeñados los hermanos Carvajal en 1312. A partir de ahí suben las calles del casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural.

Por la calle de la Teja se accede a la plaza de Llanete y la Ermita de San Miguel. De esta llama la atención los exvotos que los vecinos dejan junto a los cuadros de los santos. Desde la calle Real de San Fernando se accede al Convento de las Trinitarias (1595). Es fácilmente reconocible por su espadaña y su arquería de medio punto con celosías de madera. Durante 1937 fue martirizada en este edificio la monja María de la Concepción Espejo, cuyo cuerpo incorrupto se conserva en el mismo.

Al final de la calle se encuentra la Plaza de la Constitución, ajardinada y con un quiosco de música en el centro. El edificio del Ayuntamiento de Martos (1577) tiene una fachada con el escudo de los Austrias, así como alegorías de las virtudes de la Prudencia y la Justicia. Junto a él se alza el Mercado de Abastos, moderno pero muy en consonancia con la plaza.

Siguiendo con lo que ver en Martos se alcanza la Iglesia de Santa Marta (siglo XVI). Por dentro destacan sus pinturas murales y un sobrio retablo mayor. Junto al templo se sitúa el Círculo Nueva Amistad (1927). Andando la calle Príncipe Felipe se llega el edificio histórico de la Cooperativa San Amador. Actualmente alberga el Centro de Interpretación del aceite de Oliva de Martos. Tal espacio permite conocer la historia y elaboración de éste producto, así como realizar catas del mismo.

Por la calle Franquera se alcanza la Plaza de la Villa. Ya desde allí es posible ver los restos de las torres del Castillo de la Villa. La Orden de Calatrava edificó la fortaleza en el siglo XIII. Además, en dicho espacio estuvo situada la acrópolis de la Tucci de los íberos, la fortificación romana y la alcazaba de Tus. En la torre del Homenaje del Castillo de la Villa hay un notable aljibe. También acoge el centro de interpretación sobre el bastión y el propio pueblo de Martos. Por otro lado, la azotea aporta excelentes vistas del resto de la localidad.

Panorámica que ver en Martos

Otros restos importantes que ver en Martos son la Torre Albarrana o la Torre Almedina. De gran interés resultan los vestigios de la muralla, sobre uno de cuyos lienzos se edificó la Torre Campanario de la Villa. Allí se ubica el Santuario de Santa María de la Villa (1600). Tras el saqueo de 1936 fue reconstruida siguiendo una estética neobarroca. Por las calles Carvajales y Albollón se baja una fuerte pendiente hasta la Plaza de la Fuente Nueva. Tal espacio cobija la portada del Convento de San Francisco.

Merece la pena guardar energía para subir hasta las ruinas del Castillo de la Peña. Este fue edificado por los Calatravos en el siglo XIII sobre uno musulmán. A su vez, los árabes construyeron sobre una edificación romana e íbera. Para alcanzarlo se debe de coger la carretera de la ermita de la Victoria. Desde su aparcamiento, tras cuarenta minutos de ascensión, se llega a la torre del Homenaje y los restos de las murallas.

El principal atractivo de los escasos vestigios que quedan del Castillo de la Peña se complementan con unas impresionantes vistas. Lo solitario del paraje lo hace sumamente evocador. Allí, el 7 de agosto de 1312, se produjo el mencionado ajusticiamiento de los hermanos Carvajal. Con esto termina el recorrido por lo que ver en Martos.

Imprescindibles

Castillo de la Villa de Martos
Castillo de la Villa de Martos.
Iglesia de San Amador en Martos
Iglesia de San Amador en Martos.

Datos prácticos

Coordenadas

37° 43′ 22″ N, 3° 57′ 57″ W

Distancias

Jaén 23,1 km, Sevilla 231, Madrid 352 km.

Aparcamiento

En el casco histórico hay áreas de zona azul y un aparcamiento de pago en la Plaza de la Constitución.

Altitud

753 m.

Habitantes

24 547 (2012).

Estas son las principales festividades que ver en Martos: Romería de la Virgen de la Victoria (mayo), Feria de San Juan (junio), Feria y Fiestas de la Virgen del Carmen (julio), San Bartolomé (agosto) y Fiesta de la Aceituna (diciembre).

He aquí otras ocasiones notables que ver en Martos: Mercado Medieval (en torno a San Juan, junio).

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