Martos

Donde se emplazó a un rey en el Otro Mundo

La épica Peña de Martos, protegida por sus dos castillos, fue escenario de una célebre advertencia cumplida. Desde ella se ve el impresionante paisaje olivarero de Jaén y el blanco y bello pueblo que sigue a los pies.

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El recorrido por los lugares que ver en Martos se puede hacer en una mañana; si se planea hacer la ascensión al castillo de la Peña y alguna actividad en el Centro de interpretación del aceite puede convertirse en una visita de día completo. Una opción para el siguiente día de la escapada es visitar la cercana ciudad de Jaén. Una buena alternativa para el día siguientes es visitar el cercano Parque Natural de Sierra Magina; para ello puede ser conveniente informarse acerca de las posibles actividades de turismo activo. Una bonita ruta alternativa puede ser visitar la imponente fortaleza de Alcalá la Real, para luego seguir hacia el oeste visitando la bellísima y barroca Priego de Córdoba. Para conocer los platos de la comarca y reservar visite Comer y Dormir en Martos.

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La gran peña sobre la planicie ha sido un enclave defensivo formidable, razón por la cual sido poblada desde tiempo inmemorial, hay vestigios de una oppida (fortificación) íbera desde el siglo VI a.de C., formando luego una importante población conocida como Tucci que estaría situada entre la actual plaza de Santa Marta y la calle Ogazonas Altas. Se sabe que en el año 142 a.de C. el caudillo Viriato la empleó como campamento invernal en su lucha contra los romanos. Estos se asentarían también allí, llamándola Colonia Augusta Gemela, prosperando hasta el punto de ser sede de un obispado al final del Imperio.

Los musulmanes la ocupan en el 711 llamándola Tus. A finales del siglo X al dividirse la cora (provincia) de Jaén en distritos, uno de ellos fue dirigido desde Tus, en el período musulmán se amplían considerablemente las fortificaciones. En el siglo siguiente, al desparecer el califato, se incorpora al reino taifa de Granada, siendo cedida en el 1078 al reino de Sevilla.

En 1224 se incorpora al reino Taifa de Baeza, que al año siguiente lo cede al rey Fernando III de Castilla como gesto de vasallaje; éste se la encomienda al famoso caballero Álvaro Pérez de Castro, conocido como “El Castellano”. A raíz de la ejecución del rey de Baeza por los almohades y el aviso a los pobladores que colaboraran con los cristianos, a finales de 1226 los musulmanes de Martos, Baeza, y Andújar, abandonan masivamente sus casas, emigrando a territorio almohade. En 1227, estando Don Álvaro ausente, los almohades comenzaron el asedio de Martos; su esposa –Aurembiaix de Urgel– tomó el mando de la defensa, vistiendo a numerosas mujeres como guerreros y paseándolas por las murallas hasta conseguir retrasar al asalto; así ganó tiempo para que Gonzalo Yáñez con setenta caballeros llegara para reforzarlas; días después la tropa de su esposo “el castellano” obligó a los almohades a levantar el asedio y marcharse.

Pocos meses después, en 1228, el matrimonio se marcha y Martos es entregada a la Orden de Calatrava para que asuma su defensa.

En lo alto de la peña de Martos, el 7 de agosto de 1312, los hermanos Carvajal -miembros de una importante familia de caballeros de Calatrava y acusados de haber asesinado al principal colaborador del rey Fernando IV– insistieron en su inocencia y emplazaron al rey para clarificar el asunto en un juicio de Dios a celebrar un mes después. Éste no les escuchó, los introdujeron en una jaula de hierro, con pinchos hacia el interior, que fue lanzada y fue rodando hasta el interior de la villa, parándose con sus dos cadáveres en el lugar que ahora se llama La Cruz del Lloro. A los treinta días el rey murió en Jaén, cumpliéndose la advertencia de que se encontrarían ante Dios para clarificar el crimen. En 1319, tras el desastre de la Vega de Granada, Martos fue atacada y saqueada; recuperándose y fortificándose.

Es en 1489 cuando el rey Fernando asume el priorato de la Orden de Calatrava, pasando Martos a la Corona. El siglo XVI fue de gran dinamismo económico, invirtiéndose en la construcción de numerosos edificios diseñados en gran parte por el arquitecto Francisco del Castillo “El Mozo”.

Antigua vista de Martos

A finales del siglo XIX comenzó otro período de gran desarrollo agropecuario, financiándose la edificación de casas en estilo modernista, ecléctico y del regionalismo andaluz de Aníbal González.
A raíz de la sublevación militar de 1936 los milicianos de las organizaciones de izquierda de Martos asaltaron los edificios religiosos, saqueando su patrimonio artístico y destruyendo gran parte de los mismos, entre los asesinados estuvo la hermana María de la Concepción Espejo, beatificada en el año 2007.

La visita a Martos comienza por la Plaza del Lloro, donde está el rollo de justicia que los locales denominan Cruz del Lloro y que es el lugar donde se paró la jaula en la que fueron despeñados los inocentes Carvajales en 1312. A partir de ahí se va subiendo por las calles del casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural; por la calle de la Teja se accede a la plaza de Llanete, donde se encuentra la pequeña Ermita de San Miguel, en la que llaman la atención los exvotos que los vecinos han dejado junto a los cuadros de los santos. Desde la calle Real de San Fernando se accede al Convento de las Trinitarias (1595) que se reconoce por su espadaña y su arquería de medio punto con celosías de madera; en 1937 fue martirizada la monja de éste convento María de la Concepción Espejo, cuyo cuerpo incorrupto se conserva en el mismo.

Al final de la calle se encuentra la bella Plaza de la Constitución, ajardinada y con un quiosco de música en el centro. El edificio del Ayuntamiento (1577) tiene una fachada con el escudo de los Austrias y alegorías a las virtudes de la Prudencia y la Justicia. A su lado está el Mercado de Abastos, edificio moderno pero muy en consonancia con la plaza; desde esta se ve el campanario de la Iglesia de Santa Marta (gótico isabelina del s. XVI), en su interior lo más destacables son sus pinturas murales y su sobrio retablo mayor. Al lado de esta iglesia está el edificio del Círculo Nueva Amistad (1927).

En la calle Príncipe Felipe se encuentra el edificio histórico de la Cooperativa San Amador, que ahora alberga el Centro de Interpretación del aceite de Oliva de Martos; allí es posible conocer la historia y elaboración de éste producto, así como realizar catas.

Por la calle Franquera se llega hasta la Plaza de la Villa, desde donde se ven los restos de las torres del Castillo de la Villa edificado por la Orden de Calatrava en el siglo XIII. En ese espacio estuvo situada la acrópolis de la Tucci de los íberos, la fortificación romana y la alcazaba de Tus. En la gran torre del Homenaje de los calatravos hay un aljibe y en ella está el Centro de Interpretación de la apasionante historia de los castillos y del pueblo; desde su azotea se pueden ver excelentes vistas del resto de la fortaleza y los contornos. Otros restos importantes son la Torre Albarrana (en la Calle Real de San Fernando), la Torre Almedina, en la calle del mismo nombre, y la muralla, sobre uno de cuyos lienzos se edificó la Torre Campanario de la Villa. Allí está el Santuario de Santa María de la Villa (1600), que después de ser saqueada en 1936 fue reconstruida siguiendo una estética neobarroca.

Vista de la localidad

Por las calles Carvajales y Albollón se baja la fuerte pendiente hasta la Plaza de la Fuente Nueva, donde se encuentra la portada del Convento de San Francisco. Quien tenga tiempo y energía para subir hasta las ruinas del Castillo de la Peña -edificado por los Calatravos en el siglo XIII sobre uno musulmán y éste sobre otros romano e ibero- debe de coger la carretera que conduce a la ermita de la Victoria, con un área recreativa; desde cuyo aparcamiento, tras unos cuarenta minutos de ascensión se llega a la torre del Homenaje y los restos de las murallas; el atractivo de los escasos vestigios se ve complementado por las impresionantes vistas que ofrece ese solitario paraje. Allí, el 7 de agosto de 1312, se produjo el conjuro y ajusticiamiento de los caballeros Carvajal, despeñados en una jaula.

Imprescindibles

Castillo de la Villa
Iglesia de San Amador

Datos prácticos

Coordenadas

37° 43′ 22″ N, 3° 57′ 57″ W

Distancias

Jaén 23,1 km, Sevilla 231, Madrid 352 km

Aparcamiento

En el casco histórico hay áreas de zona azul y un aparcamiento de pago en la Plaza de la Constitución.

Altitud

753 m

Habitantes

24 547 (2012)

Romería de la Virgen de la Victoria (mayo), Feria de San Juan (junio), Feria y Fiestas de la Virgen del Carmen (julio), San Bartolomé (agosto), Fiesta de la Aceituna (diciembre)

Mercado Medieval (en torno a San Juan, junio)

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