La minería hizo de Hispania un territorio prioritario para Roma. Así lo atestiguan entornos como Las Médulas. Luego llegaron los árabes, los reinos cristianos y España en sí misma. Pero fueron extranjeros quienes revolucionaron de nuevo las minas españolas y su siderurgia. Comerciales ingleses hicieron de territorios como Asturias, Málaga, Vizcaya o Huelva pujantes zonas de extracción y refinamiento de minerales. El caso más representativo es el entorno del río Tinto, con Minas de Riotinto a la cabeza. En sus inmediaciones se despliegan una serie de tajos y galerías que en algunos casos siguen marcando a la Comarca Minera onubense.

Curso del Río Tinto

Curso del Río Tinto. | Shutterstock

Un marciano río del color del vino

La gran concentración de minerales que poseen los alrededores de la vía fluvial onubense, en las estribaciones de Sierra Morena, provocan que esté saturado de componentes químicos. Estos le aportan un color característico, rojizo. También unas condiciones que hacen de él un infierno para la mayor parte de la vida. De hecho, cerca es difícil ver siquiera aves. Es muy ácido, con un ph que llega a 1,7, más bajo por ejemplo que el de un limón. El del agua normal se sitúa en siete. Esto es resultado de la acción del abundante azufre. Al tiempo, tiene en suspensión metales pesados de todo tipo, del hierro al cobre y manganeso.

Aguas del Río Tinto

Aguas del Río Tinto. | Shutterstock

Este cóctel tóxico para casi cualquier criatura es sin embargo el lugar perfecto para que prosperen microorganismos exóticos. En su mayoría son unicelulares. Bacterias, algas y hongos riotinteños han sido estudiados por diversas entidades entre las que se incluye la NASA. Era previsible que hubiera bacterias extremófilas, que aguantan entornos con características tan difíciles como las del río Tinto. Entre ellas sobresalen las que se alimentan de minerales y metales.



Entorno marciano

Sorprende más que halla células con núcleo, las llamadas eucariotas. Su existencia prueba que su resistencia en ambientes límite es muy superior a lo que se creía. Debido a esto la NASA amplió sus expectativas de hallar vida en Marte. El entorno del planeta rojo ha sido comparado en múltiples ocasiones con el río Tinto. Así, la amplia colonia celular existente es una joya biológica con multitud de especies endémicas. De hecho, son los sedimentos los que dan el color ocre oscuro. El agua en sí suele ser entre verde y negruzca debido a la vida local.

No es hasta el final del cauce, a la altura de Moguer y Palos, cuando sus aguas dejan de ser rojas. La mezcla de las aguas con las del Atlántico marcan un cambio de ecosistema que predomina durante unos 80 kilómetros. Un descenso suave hasta el mar que pasa por lugares como Niebla.

Formaciones del río Tinto

Formaciones del río Tinto. | Shutterstock

La milenaria explotación industrial de Riotinto

Aunque sea la cabeza comarcal, Minas de Riotinto, la población más famosa, la industria mineral abarca toda una región de Huelva, la Comarca Minera. Con todo, el entorno riotinteño acoge en pocos kilómetros las marcas más notables que ha dejado la extracción en la provincia. Un simple vistazo a vista de satélite basta para hacerse a la idea de la magnitud de la explotación. Sin embargo, los vestigios que se ven en superficie son en su mayoría modernos. Algo que no significa que no se excavara la zona desde miles de años antes.

Mina Arcoíris y laguna

Mina Arcoíris en la Peña de Hierro. | Complejo Minero de Riotinto

Los pueblos autóctonos de la península en tiempos de griegos y fenicios tuvo en el Tinto y sus alrededores un foco minero. Asociada a los legendarios Tartessos, cuyas ciudades siguen perdidas, la plata que se extrajo en Riotinto llegó al oriente del Mediterráneo. Desde antes el abundante cobre ayudó a que se desarrollara la era del mismo nombre. Por tanto, ya en el Calcolítico el lugar fue famoso por la abundancia mineral.

No obstante, como suele ocurrir, fueron los romanos quienes subieron el nivel. La segunda guerra contra Cartago, la que llevó a que Anibal cruzara los Alpes con elefantes, llevó a Roma a lo que hoy es Andalucía. Las culturas locales que apoyaban a los púnicos cedieron ante el empuje republicano. Además, las colonias comerciales se relacionaron bien con Escipión el Africano, general que ganó la guerra y muy favorable a los griegos. De este modo, se fundaron por ejemplo Itálica, cerca de Sevilla.

Mina Arcoíris

Mina Arcoíris. | Complejo Minero de Riotinto

Con el pasó de los siglos acabaría surgiendo el imperio y cayendo. Unos siete siglos en los que se generaron unos 20 millones de toneladas de materiales residuales, según la Fundación Riotinto. Cobre, hierro, plata u oro hicieron de ella uno de los lugares más productivos de la minería romana. Por ejemplo, fruto de las labores metalúrgicas se ha localizado plomo proveniente de los minerales riotinteños en los hielos glaciares de Groenlandia. El poblado local se denomino Urium y de él quedan varias galerías sacadas a la luz en el siglo pasado y este.

La época tardorromana y altomedieval siguió aprovechando la riqueza del río Tinto y sus alrededores. Los árabes culminaron esta primera etapa en el siglo XIII, cuando perdieron el lugar. A esto siguió un periodo largo de inactividad pese a las intentonas de reapertura lideradas por Felipe II.

El resurgir inglés de Riotinto

Durante el siglo XVIII se volvió a extraer. La influencia extranjera fue decisiva desde el principio. Por ejemplo, en el primer cuarto de aquel siglo fue un sueco, Liberto Wolters, el que lideró el proyecto de extracción. Distintos patrones acabarían por hacer rentable la mina. La industrialización favorecería más todavía esto tras los difíciles años de la Guerra de la Independencia. Así, hubo un antes y un después en 1873. Fue entonces cuando se culminó la creación de Rio Tinto Company Limited.

Restos del entramado minero inglés de Riotinto

Restos del entramado minero inglés de Riotinto. | Shutterstock

Antes ya había habido conatos de privatización, durante el inicio del siglo XIX. Sin embargo, esto suponía dejar una de las grandes zonas productoras de cobre que existían en el momento en manos extranjeras. Filones como el de San Dionisio o el Sur fueron explotados de una forma espectacular que modificaría el paisaje para siempre. Las «cortas» o minas a cielo abierto abundaron y marcaron el mapa. Corta Atalaya fue la más notable. Si en Tharsis, en el Andévalo, la empresa minera homónima extraía pirita para obtener ácido sulfúrico, aquí el cobre era el rey. Tampoco faltaban oro, plata, plomo y zinc.

En los más de 80 años de la Rio Tinto Company Limited se extrajeron millones de toneladas de material. Se conformó además el pueblo hoy llamado Minas de Riotinto y se fundó el barrio inglés de Bellavista. La influencia de la compañía se extendió a lugares como Valverde del Camino o la capital de la provincia. Los ingleses llevaron el ferrocarril, derivado hoy en vías verdes, y las últimas técnicas constructivas a la región, de tal forma que fueron la más importante extractora de cobre del planeta. También hubo momentos caóticos y represivos, como cuando en 1888 el ejercitó masacró a entre 45 y 300 trabajadores durante unas manifestaciones contra los abusos de la empresa. Fue el «año de los tiros».

Casa 21 del barrio de Bellavista en Minas de Riotinto

Casa 21 del barrio de Bellavista. | Ayto. de Minas de Riotinto

Entre otros efectos secundarios más positivos está el del nacimiento del fútbol español. Este se dio en Minas de Riotinto gracias a la colonia inglesa instalada. Un hecho que se recuerda en el lugar tanto como el espíritu minero. El Rio Tinto Foot-ball Club precedió al Recreativo de Huelva en once años, al nacer durante 1878. Este evolucionó durante décadas mientras surgían más equipos en el pueblo. Llegó a haber hasta 20 a principios del siglo XX. Asimismo, alguno de los jugadores del primer club de fútbol de España fueron conocidos a nivel internacional. Por ejemplo, el ayuntamiento del lugar destaca que Charles Robert Julian llegó a ser olímpico.

Imagen del Río Tinto Foot Ball Club

Imagen del Río Tinto Foot Ball Club. | Ayto. de Minas de Riotinto

Además, también la Rio Tinto Company Limited fue crucial en la creación de los «scouts«. Estas instituciones juveniles tuvieron sus pioneros españoles en el Alto Patronato de Exploradores en Minas de Riotinto. Fundado en 1924, quería plasmar la visión exploradora y patriótica que caracterizan al movimiento en jóvenes de los lugares asociados a la empresa. Como todo, esta etapa concluyó. Fue en en 1954, cuando dos tercios de la compañía se nacionalizaron.

La Corta Atalaya y el barrio de Bellavista

No se puede pasar por alto el mayor boquete generado en Ritointo. La espectacular Corta Atalaya. Este inmenso cono elíptico escalonado es una sima artificial de 350 metros de profundidad. Tal fondo suele estar cubierto de agua. Se extiende más de un kilómetro de largo y casi otro de ancho. Es una de las minas a cielo abierto más grandes del planeta y en su momento fue todo un hito. Fruto de grandes voladuras, surgió poco después de aparecer los ingleses. De este modo se suma a otros enormes complejos españoles como el de Almadén.

Corta Atalaya en Riotinto

Corta Atalaya en Minas de Riotinto. | Shutterstock

Un poblado al principio paupérrimo fue dando lugar a otro más amplio. La Mina, como se llamaba, fue consumido por el agrandamiento de la corta y surgió el Minas de Riotinto que ha llegado a hoy. En uso hasta mediados de los 90, la Corta Atalaya fue durante un tiempo un lugar popular. Con vistas impresionantes, el cierre de las actividades en 2001 llevó a que se prohibieran las visitas. Por suerte se han reactivado en la actualidad dirigidas por el ayuntamiento.

Corta Atalaya en Riotinto

Corta Atalaya en Minas de Riotinto. | Shutterstock

En el alto cercano a la corta sobre Minas de Riotinto se ubica el barrio de Bellavista. Se trata de un excelente ejemplo de los barrios ingleses que desarrollaron los empresarios ingleses en tantos lugares, sin ir más lejos Málaga. Un complejo victoriano que era usado por los encargados de la compañía. De esta forma se segmentaban de los trabajadores españoles y podían mantenerse en un espacio similar al de Gran Bretaña. Muy bien conservado, merece un paseo.

Casas del barrio de Bellavista en Minas de Riotinto

Casas del barrio de Bellavista. | Ayto. de Minas de Riotinto

Las últimas décadas de Riotinto, minería y turismo

Tras varios reajustes de la empresa al cargo, todo fue bien hasta los años 80. Entonces una crisis afectó al negocio minero acabando prácticamente con toda competitividad posible. Con el precio del metal por los suelos, la actividad decayó hasta que en 1995 la explotación pasó a manos de los trabajadores. Esto sucedió a raíz de un curioso pacto en el que la empresa vendió las acciones por una peseta. Pese a los esfuerzos, en 2001 la maquinaria se apagó.



Durante este forzado impasse se forzó a Minas de Riotinto a cambiar. Desde 1987 existía la Fundación Riotinto, responsable en buena parte de la musealización que ha tenido la zona a través del Parque Minero de Riotinto. Por ejemplo, el excelente museo minero Ernest Lluch data de 1992. Además se habilitaron antiguas galerías que permiten realizar visitas en la Peña de Hierro, cerca de Nerva. Esta cuenta con restos desde Roma hasta la etapa inglesa y nacional. La visita guiada se combina con el tramo alto del propio río Tinto. La forma más llamativa de realizarla es a través de un tren diésel restaurado, aunque durante unos pocos meses al año también funciona uno de vapor.

Peña de Hierro cerca de Minas de Riotinto

Peña de Hierro cerca de Minas de Riotinto. | Shutterstock

La actividad industrial regresó en 2015 gracias a una empresa de Chipre. Atalaya Mining aprovechó el repunte del cobre y otros metales para desarrollar un proyecto de gran envergadura en el Cerro Colorado. Este explota varios filones y tiene un mínimo de 17 años de vida. Cada año se extraen unos diez millones de toneladas de mineral.

Museo minero de Riotinto

Museo minero de Riotinto. | Wikimedia

El lugar ha ganado otro frente en forma del Camino de Santiago del Sur. Va de Huelva a Zafra, pasando por Riotinto, Aracena y la sierra homónima. Luego entronca con la Vía de la Plata. Los peregrinos recorren la misma carretera que el tráfico pesado minero, algo que no deja de ser peligroso. Sea como fuere, la cercanía de capitales como Sevilla, Huelva o Cádiz se suma a que no lejos queden rincones magníficos como la Gruta de las Maravillas para potenciar el lugar como destino turístico.