Velilla-Taramay es una pedanía costera perteneciente al municipio de Almuñécar, en Granada. Entre sus atractivos turísticos se encuentra la Playa de la Velilla, el Torreón de Taramay y la Torre Granizo. La costa de Andalucía ofrece un sin fin de lugares que visitar, entre los más cercanos se encuentran Motril, Salobreña y Castell de Ferro. En el interior de la provincia está la magnífica Sierra Nevada, a una hora y media en coche de la localidad de Velilla-Taramay.

Playa de la Velilla

Playa de Velilla-Taramay
Playa de Velilla-Taramay con su torreón al fondo | Foto: Shutterstock

Entre todo lo que hay que ver en Velilla-Taramay está su playa de arena negra, que es la más extensa de todo el municipio de Almuñécar, con una longitud de un kilómetro y medio de largo por medio de ancho. Es una playa concurrida, de aguas tranquilas y cristalinas, que hace la delicia tanto de niños como de adultos. Ofrece grandes posibilidades para las turismo activo marítimo como el snorkel, la piragua, el windsurf, el Paddle Surf o el Surf de Remo. Entre sus atracciones familiares está el Parque Acuático Aquatropic.

que ver en Velilla-Taramay
Playa de la Velilla en la localidad de Velilla-Taramay | Foto: turismoalmunecar.es

La recorre el extenso paseo marítimo de Velilla-Taramay, coleado de grandes palmeras perfecto para dar paseos. La playa además cuenta con un amplio aparcamiento subterráneo y otro estacionamiento para la temporada alta. La playa ofrece todo tipo de servicios como acceso para minusválidos, aseos públicos, duchas, sombrillas, hamacas, y una amplia oferta de chiringuitos, bares y restaurantes.

Torreón de Taramay

Velilla-Taramay
Torreón de Taramay en la costa de Velilla-Taramay | Foto: Shutterstock

Al norte de la playa de Velilla se alza el Torreón de Taramay, también conocido como el Fortín de Velilla, o Torre del Conde de Guadiana. Al igual que muchos otros torreones de la región fue edificada en el siglo XVIII, teniendo por objetivo vigilar y defender las costas del fuego rasante de los enemigos. Este torreón está protegido bajo la ley del Patrimonio Histórico Español aunque su propiedad es particular y ha sido reformada para adaptarla como residencia veraniega.

La planta del Torreón de Taramay tiene forma de herradura o pezuña con una superficie útil de 33 metros cuadrados. Los materiales utilizados para su construcción fueron la mampostería de piedra caliza y el mortero de cal. Tiene dos plantas y un parapeto. En su interior cuenta con una chimenea y dos alacenas. Como curiosidad decir que su acceso original se hacía escalando por una cuerda hasta una ventana a seis metros de altura.

Torre de Granizo

Velilla-Taramay
Torre del Granizo o Tesorillo en Velilla-Taramay | Foto: Venticuatro de Jahén

Entre las edificaciones medievales que hay que ver en Velilla-Taramay está la Torre de Granizo. También conocida como Torre del Tesorillo o Torre de la Punta de la Galera. Fue edificada sobre una zona elevada en el siglo XIV por los árabes para, posiblemente, vigilar algún pueblo de pescadores en sus inmediaciones. Tras la conquista de los Reyes Católicas la atalaya fue abandona ya que no podía hacer de enlace con la torre de la Punta de Velilla.

Debido al crecimiento urbanístico de Velilla-Taramay la torre ha quedado rodeada por una urbanización que lleva su mismo nombre. A día de hoy, de la construcción original, solo queda la base de planta cuadrada, que está compuesta de mampostería de piedra caliza y mortero de cal.

Peñones de San Cristóbal

Peñones de San Cristóbal
Peñones de San Cristóbal desde la plata este de Almuñécar | Foto: Shutterstock

Tres peñones de piedra oscura emergen de las aguas en la costa de la ciudad de Almuñécar. Conocidos como los Peñones de San Cristóbal son una rareza para las usualmente planas playas del Mediterraneo español. Los Peñones de San Cristóbal separan la Playa de la Caletilla de la Playa Puerta del Mar. El peñón interior es conocido como Peñón del Santo y tiene una altura de unos 30 metros. En lo alto de este peñón, al que se accede por un paseo ajardinado, se erigió la Cruz del Santo, que acompañada de un mirador, ofrece unas increíbles vistas de los otros dos peñones (Peñón de Enmedio y Peñón de Fuera), así como de las playas y el mar.

Playa de San Cristóbal en Almuñécar
Playa de San Cristóbal en Almuñécar | Foto: Shutterstock

Parque Botánico-Arqueológico El Majuelo

flor Almuñecar
El parque Botánico-Arqueológico El Majuelo cuenta con una gran variedad de flores | Foto: Shutterstock

Los atractivos turísticos de la zona de Almuñécar nos deleitan tanto por su naturaleza como por su importancia histórica. El Parque Botánico-Arqueológico El Majuelo es un espacio multidisciplinar de cinco kilómetros cuadrados situado en el casco histórico de la ciudad. Debido a su especial microclima subtropical, donde los inviernos son cálidos y los veranos no son extremadamente calurosos, el parque acoge a más de 180 especies vegetales de cinco continentes distintos. A la vegetación impresionante del Parque El Maluejo se le suma una colección escultórica de más de 30 piezas pétreas, muchas de ellas realizadas en mármol blanco de Macael. Las primeras diez obras del conjunto artístico fueron impulsadas por el II Encuentro de jóvenes escultores y pintores sirios, donde se destaca la relación histórica y cultural de España y Siria.

Yacimiento arqueológico de la factoría de salazón romana en Almuñécar
Yacimiento arqueológico de la factoría de salazón romana en Almuñécar | Foto: Shutterstock

Pero es que además el Parque El Maluejo acoge uno de los más importantes yacimientos arqueológicos del municipio. Una factoría de salazón que tiene sus orígenes en las colonias fenicias de hace 2.500 años y que fue recuperada por los romanos tras la conquista de Iberia. En ella se realizaba la famosa salsa del garum, un condimento altamente apreciado por los romanos que se elaboraba a través del tratamiento de las vísceras del pescado recogido en sus costas y que se creía tenía un efecto afrodisíaco. El parque además cuenta con una gran oferta cultural donde se puede disfrutar de conciertos, monólogos y degustaciones gastronómicas. Entre sus actividades anuales se encuentra el festival Jazz en la Costa.

Castillo de San Miguel

Castillo de San Miguel en Almuñécar
Castillo de San Miguel en Almuñécar | Foto: Shutterstock

Situado en el cerro de San Miguel, que domina toda la ciudad de Almuñécar, el Castillo de San Miguel es el principal icono de la ciudad. Fue erigido por los árabes aprovechando unas antiguas edificaciones fenicias y romanas, para pasar a convertirse en una de las plazas fuertes y residencia de descanso para la dinastía Nazarí en el siglo XIII. Con el reinado de Felipe El Católico el castillo sufrió modificaciones y fueron alzados los cuatro torreones circulares de su fachada, el foso y el puente levadizo.

A pesar de los ataques sufridos a lo largo de la historia, el estado actual del castillo es bastante bueno, lo que hace de él un espléndido lugar para conocer la historia medieval del sur de la península. Puede disfrutarse fragmentos de las murallas árabes y un gran número de torreones levantados en diferentes épocas. La torre Albarrana es de origen árabe, mientras que el torreón del Polvorín o el del Alcaide son de construcción posterior. El peñón sobre el que fue asentado tiene una parte que penetra en el mar, y en ese lugar alzaron construcciones defensivas para el uso de cañones. El interior de la edificación da cobijo al Museo Histórico de la ciudad.

Datos prácticos

Coordenadas

36°44′40″N 3°39′48″O

Distancias

Granada a 76,6 km; Madrid a 492 km

Aparcamiento

Aparcamiento subterráneo vigilado 24h de acceso directo a la playa

Altitud

36 m.

Habitantes

2.646 habitantes (2013)

Las fiestas de Almuñécar tienen lugar del 9 al 15 de agosto

La Semana Santa, los Carnavales o la Noche de San Juan