En el extremo occidental de la Baja Alpujarra se extiende el municipio de Gualchos. A pesar de que este núcleo es el más antiguo del lugar, los mayores puntos de interés aguardan hacia la costa. Lo que ver en Castell de Fierro, sede del ayuntamiento con playas y un castillo medieval árabe, queda atado al pasado nazarí y morisco del entorno. Colindante con Motril, cercana a Almuñécar y Salobreña, pertenece a la Costa Tropical. Un pueblo de Granada en el que disfrutar dela buena gastronomía local junto al mar sin ceder a la masificación.

Qué ver en Castell de Ferro y Gualchos

Castell de Ferro de noche. | Shutterstock

Playas de Castell de Ferro

Desde la zona este de Castell de Ferro hasta los límites con Calahonda hay varios kilómetros de arenales que disfrutar. Algunos de ellos están casi vírgenes mientras que otros están adaptados a la zona urbana de la capital municipal. De esta forma, la playa del Sotillo y la playa de Castell de Ferro son las principales. Forman un continuo con el castillo árabe de fondo. Cuentan con todos los servicios y un fácil acceso.

Hacia la frontera con el término de Rubite se extiende la playa de Cambriles. Cuenta con una ocupación habitualmente baja, que como es lógico aumenta en verano. Aunque cuidada, presenta tramos bastante vírgenes, vegetación incluida. Tanto a esta como a las otras playas se puede acceder rápidamente desde el núcleo de El Romeral, una barriada de Castell de Ferro con identidad propia.

Qué ver en Castell de Ferro y Gualchos

Vista de Castell de Ferro y su castillo. | Shutterstock

Mientras tanto, al oeste queda la playa de la Rijana. Cobró cierta fama gracias a se una localización de la comedia cinematográfica Al Sur de Granada, de 2003. Aunque no cuenta con la extensión de las anteriores, su aislada situación hace que merezca la pena visitarla. Al encanto del lugar contribuye la presencia de la Torre de la Rijana, cuya historia y leyendas se verán más adelante. Pese a que todo el municipio destaca por permitir la práctica del submarinismo, esta cala es quizá el entorno más interesante para ello.

Castillo árabe

La cercanía de Granada capital, con la majestuosa Alhambra y el barrio del Albaicín, explican la conexión de Gualchos con el desaparecido reino Nazarí. El castillo árabe se sitúa en la capital municipal, Castell de Ferro. La fecha exacta de su origen es incierta, aunque es seguro que fueron los sultanes granadinos quienes elevaron lo que queda actualmente. Diversas tesis sostienen que romanos y fenicios fueron los primeros en usar la loma y fortificarla. Desde sus 90 metros de altura se pueden dominar sin problemas los alrededores. De esta forma, aseguraron esta línea de costa.

Castillo árabe de Castell de Ferro

Castillo árabe de Castell de Ferro. | Shutterstock

Las fortalezas árabes son habituales en la provincia de Granada, como demuestran Alhama de Granada o Montefrío. De esta, sin embargo, queda poco más que un baluarte. Las crónicas narran que un rayo o los ingleses fueron los responsables de su destrucción en el siglo XIX. Hasta entonces fue uno de los puntos altos que prevenían los ataques de los corsarios bereberes. Cabe resaltar que tras la rebelión de las Alpujarras el núcleo quedo casi desierto y no volvió a ocuparse hasta el siglo XVIII.

Castillo árabe de Castell de Ferro

Castillo árabe de Castell de Ferro. | Shutterstock

Respecto a la denominación de Castell de Ferro, que proviene del castillo, hay diversas teorías al respecto. La más aceptada se basa en el carácter arcaico de las variantes mozárabes habladas en el lugar. Debido a esto al pasar a manos cristianas se impuso el topónimo de los creyentes locales. Otras apuntan a repoblaciones norteñas o la influencia de los mercaderes catalanes.

Torre de la Rijana

Otro de los puntos clave de Gualchos se ubica pocos kilómetros al oeste de Castell de Ferro. El pasado de la torre de la Rijana se remonta a la época romana. De tal época se conservan diversos restos a los pies del acantilado en que se asienta la atalaya. Junto a los elementos árabes y cristianos conforman un sitio arqueológico. Aunque accesible, llegar hasta ella no es muy recomendable ya que el paso es peligroso.

Los nazaríes elevaron la estructura como complemento al cercano castillo árabe, siguiendo la ocupación ancestral del lugar. Construyeron también un aljibe del que quedan vestigios. Protegía un pequeño poblado pesquero musulmán. Después llegó el turno de los cristianos, que terminaron de consolidar en el siglo XVI el edificio. Sin embargo, no tardó demasiado en quedar en estado ruinoso, en el que ha permanecido hasta la actualidad.

Playa y torre de la Rijana

Playa y torre de la Rijana. | Shutterstock

Esta torre posee un mito respecto a dos princesas musulmanas que fueron allí encerradas. Sus nombres eran Harra y Hanna. De ellas habría derivado el topónimo tanto de la atalaya como de la playa que guarda.

Otras torres vigía de Castell de Ferro y Gualchos

Toda la costa andaluza está plagada de multitud de atalayas. La razón es que era uno de los terrenos de caza favoritos de los corsarios berberiscos. Estos terribles piratas realizaban acciones rápidas al servicio del imperio Otomano. Normalmente asesinaban a los hombres adultos y esclavizaban a mujeres y niños, que adquirían un alto valor en los dominios turcos.

Para saber si «había moros en la costa» Felipe II ordenó elevar atalayas a lo largo de casi todo el litoral mediterráneo. Estas se pueden ver en la Costa del Sol, Almería o Cádiz, en donde el duque de Medina Sidonia también contribuyó al esfuerzo. Su función, más que defensiva, era de aviso. Patrullas de tierra, tanto a pie como montadas, acudían al lugar asaltado y intentaban dar muerte a los corsarios. Más tarde también se actuaba frente a los ataques ingleses, holandeses y franceses, muy dañinos.

Torre del Zambullón

Torre del Zambullón. | Shutterstock

A lo largo de la ribera de Gualchos se pueden hallar tres de estas atalayas. La de Cambriles al inicio de la playa homónima y es del siglo XVI. La conocida como torre de la Estancia sustituyó en funciones a la Rijana en el siglo XVIII. Su buen estado de conservación se debe a que hoy es un faro. Finalmente, la torre del Zambullón se haya ya muy cerca del municipio de Motril. La forma de la terna es cilíndrica, lo que indica su factura real. Si fuese ducal, o condal, tendría planta cuadrada y carecería de un diseño estándar.

Sierra de Lújar

Aunque Sierra Nevada también ponga fondo al interior del municipio, queda a un buen trecho del lugar. No pasa así con la sierra de Lújar, cuya vertiente sur llega hasta el municipio. En sus laderas se sitúa el núcleo de Gualchos. Gracias a ello adquiere un cierto tono montañoso, no tan acusado como el de Guadix, La Calahorra o Baza.

Sierra de Lújar

Sierra de Lújar. | Wikimedia

Las ondulaciones y escarpes serranos permiten realizar diversas rutas senderistas, como por ejemplo al Pico del Águila. Los pinos y encinas son los árboles más habituales. Según la altura se extienden diferentes tipos de flora mediterránea, sustentada por un ambiente húmedo propio de estas sierras. Asimismo, hay varias cuevas de interés. La más destacada es la de las Campanas, con restos del neolítico y notables formaciones pétreas.

Núcleo de Gualchos

El pueblo de Gualchos es el que da el nombre al municipio. De él partieron los repobladores de Castell de Ferro, que aprovecharon la riqueza del mar Mediterráneo para prosperar. Aunque el moderno ayuntamiento esté en esta última población, la original posee hitos interesantes.

El núcleo ya existía en época árabe. De hecho, sobre su mezquita se erigió en 1502 la iglesia de San Miguel. Tras ser arruinada por ataques berberiscos, se volvió a elevar algo más de 100 años después. Su blanca figura externa da paso a un interior en donde destacan la pila bautismal y el retablo. Es la más notable del municipio, por delante de la de Castell de Ferro y la pequeña aldea de Jolúcar. Esta última protagoniza una masiva romería por San Cayetano.

Iglesia de San Miguel en Gualchos

Iglesia de San Miguel en Gualchos. | Granadapedia

Otro punto que ver en Gualchos es la Mina. A pesar de lo que haga parecer su nombre, se trata de una fuente. Del siglo XIX, este pilón luce 11 caños. Alrededor se erigió también un lavadero. El complejo siguió en uso hasta pasada la mitad del pasado siglo. Al estar situado en una zona alta, permite disfrutar de buenas panorámicas de los terrenos circundantes.

Datos prácticos

Coordenadas

Gualchos 36° 44′ 37″ N 3° 23′ 23″ O y Castell de Ferro 36° 43′ 21″ N 3° 21′ 33″ O

Distancias

De Gualcho a Castell de Ferro, 7 km. A Castell: Granada 84 km, Málaga 118 km y Madrid 500km.

Aparcamiento

En verano puede haber problemas, pero en general se encuentra con facilidad en el casco urbano de Castell y alrededores.

Altitud

Gualchos 338m y Castell de Ferro 10m.

Habitantes

5 193 habitantes (2019).

En el Castell de Ferro destaca la fiesta del Carmén (15 de julio) y en Gualchos las patronales de San Miguel (en torno al 29 de septiembre),

Más ocasiones que disfrutar en Castell de Ferro y Gualchos son los días del Turista y Andalucía, Carnaval y la romería de San Cayetano a Jolúcar (7 de agosto).