San Acisclo y Santa Victoria poseen el extraño honor de ser los primeros mártires de la historia de la ciudad de Córdoba. Bajo el dominio del emperador Diocleciano y con Dión como pretor, se produjo la gran persecución de cristianos en la población. Estos dos hermanos sufrieron las consecuencias. El 17 de noviembre de 313, según el acta conservada en la biblioteca del Convento de San Juan de los Reyes en Toledo, San Acisclo fue degollado a las orillas del rio Guadalquivir, mientras que Santa Victoria fue saeteada en el Anfiteatro romano, después de ser torturados. Actualmente ambos son los patrones de Córdoba, junto con la Virgen de la Fuensanta, y por extraño que pueda parecer, su muerte no significó su fin. Esta es la última ruta de San Acisclo y Santa Victoria.

Monasterio-Convento de los Santos Mártires

Antiguo monasterio convento de los Santos Mártires

Antiguo monasterio convento de los Santos Mártires | wikanda.es

Según cuenta la leyenda, una piadosa mujer llamada Minciana, recogió el cuerpo de Santa Victoria y le dio sepultura junto a su hermano al lado del río, justo en el sitio donde hasta no hace mucho estaba la Fuente Clara. En ese lugar, donde hoy se encuentra la Puerta de Sevilla, se erigió el desaparecido monasterio-convento de los Santos Mártires. En su interior, un altar en el lugar de su sepulcro junto al de otros mártires.

Muchos restos óseos tanto de San Acisclo como del resto de mártires abandonaron posteriormente Córdoba y fueron enviados a otras iglesias para consagrarlas. San Eulogio habla, por ejemplo, de una donación de una canilla de San Acisclo al obispo de Pamplona. Ambrosio de Morales habla de la existencia de reliquias en el monasterio de Benedictinos de San Román, entre Tordesillas y Toro. Roa nombra a la ermita de Santiago del Camino de Medina Sidonia como poseedora de restos de mártires.

En el siglo XIII, el edificio fue ocupado por la orden del Cister y posteriormente fueron los dominicos los que lo ocuparon en 1531. Al paso de los siglos disfrutó de algunas reformas, pero poco a poco se fue degradando hasta el punto de quedar abandonado en 1836. Una vez derribado se prolongó el Paseo de la Ribera, desde el Molino de Martos hasta el Campo Madre de Dios. Pasó entonces a llamarse Ronda de los Mártires. En 1881 Felipe Sainz de Veranda erigió una ermita sobre los restos del antiguo monasterio-convento, que fue declarada el 22 de abril de 1949 como Patrimonio Histórico español.

Monasterio de San Salvador de Breda

Campanario de San Salvador de Breda

Campanario de San Salvador de Breda | Wikipedia

En 1263 se calcula que no menos de 62 restos fueron donados al monasterio de San Salvador de Breda en la comarca de La Selva en Girona. Este monasterio Benedictino se encuentra muy cerca del macizo del Montseny y fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1974. Construido en el año 1038, su iglesia fue consagrada por los obispos de Girona y de Barcelona y su historia esta ligada a la casa de los Cabrera, los vizcondes Guerau y Ermesanda.

Numerosos fieles acudían para venerar las reliquias de San Acisclo y Santa Victoria conservadas en una arqueta que desapareció entre 1820 y 1823. Se conserva poco de la construcción románica original, el campanario del siglo XI, de planta rectangular, cinco pisos y con ventanas, es el que se encuentra en mejores condiciones. El claustro del románico tardío quedó parcialmente destruido en 1877 durante la guerra carlina.

Basílica Menor de San Pedro

Detalle de la urna de la capilla barroca de los mártires

Detalle de la urna de la capilla barroca de los mártires | wikanda.es

Cuenta la tradición que, a raíz de la persecución musulmana de los siglos IX y X, para que los restos de los mártires que se quedaron en Córdoba no fueran profanados, los cristianos cordobeses los llevaron a la basílica menor de San Pedro. Los escondieron en su subsuelo. Posteriormente, este hecho fue atestiguado por su descubrimiento en 1575 tras unas obras de remodelación.

Una lápida, ya desaparecida, indicaba el lugar exacto donde se hallaron los restos entre el retablo de San Sebastián y una columna. Según la iglesia, allí se encuentran 6 mártires de época hispano-romana y 51 mozárabes, pero algunos estudios efectuados en 1997 solo descubren restos de 32 personas. Los restos de los mártires se encuentran en una urna con acabados dorados al frente del altar.

Esta iglesia fernandina se construye sobre los restos de otro templo construido exprofeso para albergar los restos de los mártires cordobeses. Actualmente se conservan dos de las portadas medievales y parte de la torre de estilo mudéjar. Cabe destacar el retablo de la Capilla de los Santos Mártires, realizado por Alonso Gómez de Sandoval, y el retablo mayor de Félix de Morales. En el año 2006 se declara el templo como Basílica Menor de San Pedro.

En todo Córdoba existen muestras de la devoción popular de estos mártires. El altar que había en la confluencia de las calles Lineros y Candelaria o la hornacina con sus nombres y las palmas simbólicas de martirio en el nuevo Puente Romano son alguno de sus ejemplos.