El anfiteatro romano de Córdoba es el más grande de Hispania, solo superado durante todo el imperio por el Coliseo de Roma y el anfiteatro de Cartago. La Hispania romana integraba los territorios de la península ibérica durante el periodo histórico de dominación romana: 700 años, del siglo III a.C. al V d.C. La entonces llamada Corduba era capital de la provincia Bética, y una de las más ricas del Imperio Romano. En el siglo I d.C, en época julio-claudia, se alzó allí el anfiteatro romano de Córdoba, pasando a ser en el más grande del Imperio hasta ese momento.

La colosal construcción se enmarca dentro del arte romano de Hispania, que incluye todas aquellas manifestaciones artísticas del periodo de dominio romano sobre la península ibérica. De planta elíptica, el eje mayor del edificio medía aproximadamente 178 metros, sólo siete menos que tendría después el de la Ciudad Eterna. El menor, tenía unos 140 metros. La grada, de 20 metros de altura, se dividía en tres partes. La Ima Cavea, o primera fila, estaba destinada a las personas más importantes de la ciudad. La media cavea, a las categorías intermedias. Y en la summa cavea, o última fila, se aposentaba la plebe.

Hipótesis virtual reconstructiva del anfiteatro

Hipótesis virtual reconstructiva del anfiteatro | Grupo de Investigación Sísifo (PAIDI Hum-236), Proyecto de cultura científica “Arqueología somos todos”, Universidad de Córdoba

En el coliseo cordubense se practicaban luchas de gladiadores, cacerías de animales salvajes y ejecuciones públicas. Con una capacidad de aforo aproximada de entre 30.000 y 50.000 espectadores, la actividad del anfiteatro se prolongó desde el siglo I hasta principios del siglo IV. Después fue abandonado y expoliado. En el siglo VII se produciría el asentamiento de los musulmanes en la zona.

A mediados del siglo V d. C, después de siete siglos de ocupación, el imperio romano desapareció. Y con él, la esplendorosa Córdoba Romana, que había sido fundada por el General Claudio Marcelo, entre los años 169 a.C. y 152 a.C., frente al tramo del río Guadalquivir en el que éste deja de ser navegable.

Hallazgo de los restos del anfiteatro romano de Córdoba

Estructuras exhumadas del anfiteatro

Estructuras exhumadas del anfiteatro | Grupo de Investigación Sísifo (PAIDI Hum-236), Proyecto de cultura científica “Arqueología somos todos”, Universidad de Córdoba

El anfiteatro romano de Córdoba fue uno de los más importantes monumentos que el Imperio construyó en su época de esplendor. En el año 2002, los arqueólogos de la Gerencia Municipal de Urbanismo y el Seminario de Arqueología de la Universidad de Córdoba descubrieron sus restos. Durante las obras del Rectorado de la Universidad, al hacer la cata arqueológica en los terrenos colindantes al edificio, emergieron del subsuelo importantes hallazgos, ocultos durante siglos.

Al principio pensaron que los restos pertenecían al segundo circo romano de la ciudad. Pero después de diez meses de investigación, tras el descubrimiento de la planta elíptica del edificio y de varias inscripciones de gladiadores, supieron que estaban ante la cuna del anfiteatro romano. Hasta entonces, los expertos sabían de su existencia, pero no del lugar donde se había erigido.

El gran número de inscripciones funerarias gladiatorias encontradas en las inmediaciones del anfiteatro llevó a formular la hipótesis de que se ubicase en Córdoba el ludus gladiatorius hispanus, la única escuela de gladiadores de Hispania, que habría abastecido a todo el Imperio.

Paradigma de la arquitectura de ocio hasta el siglo I, el colosal edificio optó por estructuras sólidas en contra de los pilares. El Coliseo Romano eligió posteriormente la estructura de pilares con bóvedas. El objetivo, ganar espacio para el tránsito de los asistentes a los espectáculos. Así, los anfiteatros de Córdoba y Roma dan fe de los dos modelos constructivos del Imperio Romano en los espacios de ocio.

En 2003 se estudiaron y catalogaron los restos del yacimiento arqueológico cordobés. Entonces comenzó la espera de una mayor inversión, por parte de las Administraciones, para poder continuar con las obras de rehabilitación.

Recaída del anfiteatro en el abandono

Ubicación del anfiteatro en la ciudad romana

Ubicación del anfiteatro en la ciudad romana | Grupo de Investigación Sísifo (PAIDI Hum-236), Proyecto de cultura científica “Arqueología somos todos”, Universidad de Córdoba

A pesar de que los restos arqueológicos estaban totalmente documentados y la excavación llegó a tener hasta 20 arqueólogos contratados, la inversión esperada no llegó. Afectada por la crisis económica, la empresa que patrocinaba la excavación paralizó sus trabajos. Corría el año 2012. La Gerencia de Urbanismo comenzó la estabilización del talud del terreno para asegurar la zona, pero las obras quedaron a medias. Transcurrieron años hasta que la Universidad de Córdoba, la UCO, consiguió que se retirase del lugar una grúa que había permanecido años abandonada y que suponía un peligro.

En 2018, quince años después de su descubrimiento, los restos del anfiteatro se sumergieron en la maleza y la vegetación descontrolada. Bajo riesgo de incendio, la UCO reclamó una solución urgente para el yacimiento arqueológico. El mal aspecto y la sensación de abandono imperaban en un recinto universitario que siempre apostó fuerte por la arqueología.

La Universidad intentó entonces reactivar el convenio entre las instituciones que permitieron la excavación de los restos arqueológicos. Tenía varias propuestas: desde poner el yacimiento en valor y hacerlo visitable, con la construcción de un centro de interpretación, a mantenerlo en un estado decente. Otra alternativa era taparlo con arena.

Situación actual del yacimiento

Mezquita de Córdoba

La Mezquita-Catedral de Córdoba es actualmente la joya de una ciudad con mucho pasado | Shutterstock

A 200 metros de distancia del recinto amurallado, y junto a la vía Hispalis-Corduba, fosilizada en la actual Avenida Medina Azahara, se encuentran los restos del anfiteatro cordubense. En la actualidad, el yacimiento sigue sin abrirse y no hay acuerdos para investigar. Según fuentes del Área de Arqueología de la UCO, no hay nada más escrito respecto a las obras del yacimiento. Actualmente continúa abandonado y dominado por la vegetación.

Lo último que se hizo por la conservación de los restos arqueológicos, para que no se vieran afectados, fue modificar el proyecto del auditorio. Aunque en principio es posible visitar la zona, pidiendo permiso en el rectorado, no hay un mantenimiento de la misma. Tampoco se encuentran habilitadas las visitas guiadas. A través de la aplicación de realidad virtual VirTimePlace se puede ver cómo era el anfiteatro. Con esta app también es posible visitar virtualmente la Mezquita Medina Azahara reconstruida o la Córdoba romana.

Más allá de los vestigios de la que fue una de las instalaciones recreativas más importantes de la Cordoba romana, la ciudad andaluza, construida a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena, ofrece un sinfín de actividades y visitas: puertas y murallas, monumentos, baños árabes, calles y plazas, fuentes y bellos jardines y patios.