El Enclave Arqueológico de Los Millares no solo es un lugar antiguo como el mismo tiempo: es además un lugar sagrado. Si hoy estamos aquí, hablando de esta joya, es porque hace 5.000 años unas mil personas decidieron establecerse en torno a una necrópolis de la que hoy solo quedan ruinas.

Diferentes estudios han concluido que esta es la razón última por la que Los Millares se convirtió en una de las grandes ciudades de la prehistoria. Quizá el yacimiento europeo más importante de la Edad del Cobre. Los pobladores de esta época, esta sociedad que empezaba a usar el cobre, eligieron este lugar, en Almería, a escasos kilómetros de la costa mediterránea, por razones emocionales.

¿Por qué fue importante?

Este asentamiento, como la Motilla del Azuer, fue importante porque fue el hogar de una sociedad perdida. Lo fue en un momento en que establecerse no era sencillo. Estamos en la Edad del Cobre, periodo que se sitúa entre el Neolítico y la Edad del Bronce, que ya nos ha maravillado con esa impresionante motilla mencionada. De este último tiempo han quedado muchos vestigios en la península Ibérica. De la Edad del Cobre sabemos menos, pero es de conocimiento general que el ser humano comenzó a trabajar los metales. El cobre tuvo, para sorpresa de nadie atendiendo al nombre del periodo, una importancia fundamental.

Los Millares, Almería

Los Millares, Almería | Shutterstock

En esta Edad del Cobre, los asentamientos de población de la península solían contar con doscientas personas. Todavía existían, además, poblaciones nómadas. Por eso sí sorprende encontrarse con este lugar que llegó a contar con el quíntuple de población de lo que era habitual.

Esta sociedad, unida como decimos a la tierra donde descansaban sus antepasados, desarrolló una gran cultura agrícola. Fue pionera en la introducción de la metalurgia en el Mediterráneo y comerció, además, con otros lugares a través del mar. Al menos, eso es lo que se deduce de la riqueza y la variedad de los ajuares que se han encontrado junto a los restos de los antiguos pobladores.

¿Cómo empezó la historia de Los Millares?

Detalles de Los Millares

Detalles de Los Millares | Shutterstock

Hace 5.000 años, atraídos por la necrópolis, un conjunto de personas se estableció en torno a ésta. Así empezó su historia. A raíz de esta idea se construyó un gran conjunto de pequeños poblados, erigidos tras cuatro líneas de murallas. Sí, cuatro líneas de murallas, además de varios fortines. Esta necesidad de protección, tal vez de privacidad, en un territorio tan amplio, también era inusual. Pero la sociedad de Los Millares debían proteger tanto su seguridad como los descubrimientos que los separaban de vecinos con formas de vida más atrasadas.

En este conjunto de ruinas se han reconocido espacios de gran interés, como una fosa con restos del metal protagonista de estas líneas. Además de las viviendas esperadas, algunas con estructuras sorprendentes para tener que remontarse tanto en el tiempo, destaca un edificio cuyas dimensiones superan a las del resto. Podría tratarse de un espacio de almacenamiento, que empezaban a ser habituales. O tal vez de un edificio religioso, en consonancia con el motivo por el que sus habitantes decidieron, precisamente, habitar la zona.

Otro elemento diferenciador con respecto a yacimientos de la misma época está relacionado con los rituales de enterramiento. Se han encontrado más de cien tumbas colectivas, una colección como no se ha visto en toda Europa. Al menos, en la Europa que se ha podido rescatar de este periodo. Los miembros de los clanes eran enterrados con sus ajuares personales. Desde armas hasta herramientas, pasando por adornos. Esta última tradición se ha conservado hasta nuestros días.

¿Cómo ha llegado así a nuestros días?

Los Millares, en Andalucía

Los Millares, en Andalucía | Shutterstock

Fue a finales del siglo XIX cuando el yacimiento fue descubierto, durante los trabajos de construcción de la línea de ferrocarril que unía Almería con Linares. Aunque las ruinas llamaron la atención desde un primer momento, la zona apenas fue intervenida hasta un siglo más tarde. Desde que se retomó el interés de la comunidad arqueológica, la Universidad de Granada se ha encargado de llevar a cabo diferentes estudios que han determinado lo ya dicho. Que Los Millares es un emplazamiento clave para entender cómo se vivió en la Edad del Cobre en todo el continente.

Hablábamos del Teatro Romano de Mérida como una maravilla que ha mantenido y potenciado su función original: ser un teatro. Acoger espectáculos, abrazar la cultura. Este lugar sagrado, en cambio, ha perdido aquello para lo que nació. Salvo para la flora y fauna típica del lugar, ya no es el hogar de nadie. Su esencia se mantiene, sin embargo, mientras el ser humano la siga conservando. Mientras se respete lo que un día consideraron sus últimos pobladores, aquellos que desarrollaron una ciudad que hoy es un impresionante yacimiento histórico. Que este lugar es un lugar sagrado. Donde sus antepasados, nuestros antepasados muy lejanos, muy muy lejanos, descansan.

¿Por qué nos sigue alucinando?

Los Millares ocupan un espacio impresionante

Los Millares ocupan un espacio impresionante | Shutterstock

Sobre todo, porque cuando uno conoce la historia de este lugar deja de ver ruinas. Empieza a ver orden, disposición y utilidad. Es capaz de ver una ciudad, con esas murallas que rodearon un territorio amplísimo y los hogares de toda una sociedad avanzada para la época. Una sociedad que se asentó y prosperó, que supo defenderse y desarrollarse. Los Millares es el ejemplo de la evolución del ser humano. Es también un ejemplo, uno de los mejores de Europa, de nuestra historia más antigua.

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