La Cala de San Pedro, uno de los últimos asentamientos hippies de España en un enclave paradisiaco

La Cala de San Pedro se ubica en pleno Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en la provincia de Almería. Tiene la particularidad de alojar a una comunidad hippie, donde su población vive aislada del resto de la sociedad. Además, se trata de una de las playas más bonitas de toda Andalucía por su aspecto de paraíso tropical, lo que hace que cada verano sea visitada por miles de personas. 

La Cala de San Pedro es un pequeño paraíso tropical

La Cala de San Pedro tiene un vergel de vegetación, arena muy fina y aguas de color azul turquesa. Su entrada en el agua es muy progresiva, lo que facilita mucho el baño a los que quieran refrescarse, también a los niños. Cuando se está en esta playa, a un lado está el mar y al otro se ubica la montaña, por lo que es un lugar ideal para los amantes de todo tipo de naturaleza.

Cala de San Pedro

Cala de San Pedro | Shutterstock

La playa tiene una longitud de 250 metros de arena y en ambos extremos tiene zonas rocosas. La arena blanca que hay en el fondo del mar de este rincón hace que el agua se vea de un color turquesa, que es el gran protagonista de muchas de las fotos que se pueden ver de esta playa. Además, esta agua tan cristalina permite el buceo para disfrutar del fondo marino. 

Además, por si todo esto fuera poco, resulta que en esta misma cala están las ruinas de una antigua fortaleza: el Castillo de San Pedro. Se cree que se construyó a finales del siglo XV con el fin de vigilar la costa de los ataques moriscos tras la Reconquista de los Reyes Católicos. En el siglo XVI se le añadió una torre y en el siglo XVII el castillo se usó como cárcel. En la actualidad, esta fortificación está abandonada y no se puede visitar por dentro.

Castillo de San Pedro

Castillo de San Pedro | Shutterstock

Asimismo, la Cala de San Pedro se considera una playa libre, es decir, no es nudista, pero sí la frecuentan personas que practican el naturismo. Por esta razón, es habitual ver tanto a bañistas con bañador como a nudistas.

Llegar a la Cala de San Pedro forma parte de la aventura

Por otro lado, el acceso es algo complicado y no se recomienda para personas con movilidad reducida. Se llega a través de un camino rural de montaña que pasa junto a los acantilados y hay un aparcamiento a unos dos kilómetros de la playa. Desde el parking hasta la playa hay que ir caminando, pero no hay ninguna sombra, así que es conveniente ir bien protegido del sol en verano

Cala de San Pedro

Cala de San Pedro | Shutterstock

Para los que prefieran llegar de una manera más cómoda y original, existe la opción de ir en barco. Sale periódicamente de la playa de Las Negras y llega hasta la misma arena de la Cala de San Pedro. En cuanto a servicios, no los hay, por lo que se debe llevar todo lo necesario para pasar el día allí, desde comida hasta agua, pasando por crema de sol y bolsas de basura.

Uno de los últimos asentamientos hippies de España

Una de las curiosidades de la Cala de San Pedro es que existe una comunidad de personas que viven durante todo el año allí, a pesar de estar a cuatro kilómetros de la población más cercana. Aunque parezca increíble, viven conectados con la naturaleza y alejados totalmente del resto de la sociedad y la modernidad. Hace más de 40 años empezaron a vivir allí en busca de la paz y la armonía y en su momento llegaron a ser unos 200 habitantes, siendo en la actualidad unos 50.  

Castillo y Cala de San Pedro

Castillo y Cala de San Pedro | Shutterstock

Esta comunidad vive de hacer complementos fabricados con cuero y conchas y de vender comida y bebidas a los turistas. Gracias a los materiales de la zona, como roca, madera, caña y ladrillos, han construido allí sus propias casas, tanto en la playa como adentrándose en el valle. Asimismo, son totalmente autosuficientes, pues tienen un manantial que sirve de fuente de agua natural y que usan para regar los huertos de los que se alimentan. 

Esta filosofía de vida es tan atractiva que en verano se llena de tiendas de campaña de personas que también quieren tener esa experiencia al menos durante unas semanas. A la vez que desconectan del estrés del mundo actual, disfrutan de las maravillas de este pequeño paraíso mientras que conviven con el último asentamiento hippie de España.

Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, un entorno único

Playa del Mónsul en Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

Playa del Mónsul en Parque Natural Cabo de Gata-Níjar | Shutterstock

Por último, cabe destacar que la Cala de San Pedro está enmarcada en un enclave lleno de belleza: el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, uno de los muchos que hay en Andalucía. Se trata de un espacio natural de unas 50.000 hectáreas de extensión y lleno de grandes acantilados, ya que su paisaje es de origen volcánico. 

Otras playas de gran belleza que se pueden visitar dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar son las de Los Genoveses, Las Negras, Agua Amarga o Mónsul. Para los que prefieren hacer senderismo en vez de ir a la playa, las rutas de Caldera de Majada Redonda, Cortijo del Frail- Montano-Hornillo y La Molata son opciones muy interesantes para descubrir el paisaje de la zona.

El turismo activo también es muy habitual en Cabo de Gata gracias a su variedad paisajística, contando con la posibilidad de hacer buceo, kayak, rutas a caballo, barranquismo o escalada, entre otras actividades. En cuanto a pueblos, Níjar, Carboneras y San José son localidades que todo visitante debe conocer. 

En definitiva, la Cala de San Pedro es una playa de una belleza inconmensurable y donde disfrutar de la desconexión, aunque sea durante unas horas, del mundo exterior. Una escapada muy recomendable para todos aquellos amantes de la naturaleza y, por qué no, del estilo de vida hippie.