Rincones encantados de España: Zugarramurdi

Zugarramurdi es un municipio perteneciente a la Comunidad Foral de Navarra, ubicado en la comarca de Baztán. Conocido como “el Pueblo de las Brujas” o “las Brujas de Zugarramurdi”, esta localidad protagonizó el caso más popular de la historia de la brujería vasca. El epicentro de la brujería se localizó en esta localidad del Pirineo de Navarra. Famoso es el proceso en el que el Tribunal de la Inquisición española de Logroño condenó a la hoguera a 11 de los acusados por brujería en 1610.

Caza de brujas en Labourd, antecedentes

Brujas de Zugarramurdi
Museo de las Brujas de Zugarramurdi. Foto: valledebaztan.com

El pueblo de Labourd, en el País Vasco Francés, situado al lado de ZUgarramurdi, también vivió su particular caza de brujas. Su historia afectó al transcurso y la paz de la localidad vecina, que más tarde viviría su particular caza de brujas. Tal persecución en el pueblo de Labourd la llevó a cabo el juez del parlement de Burdeos Pierre de Lancre. 

El juez cuenta en dos de sus libros publicados que en Labort se realizaban, como el mismo llamó, aquelarres durante cualquier día de la semana, incluso por el día. Pensaba que las tormentas que se sucedían en Labourd eran por culpa de las brujas, así como que los brujos y brujas utilizaban ungüentos para transformarse en bestias, volar o realizar actos de maldad. 

Explica que durante estos aquelarres se adoraba al diablo y tenían lugar misas negras. Incluso especificaba que a veces lo oficiaban sacerdotes sacrílegos. Como resultado, se torturó a algunos clérigos del lugar para averiguar más información y que confesaran. Como única prueba, testigos dudosos como un sacerdote muy anciano al que luego se acusó de dar culto al diablo. En sus libros, el juez llega a afirmar que la marca del diablo afectaba a más de tres mil personas

Así, Pierre de Lancre ordenó quemar hasta 80 brujas, por lo que el miedo se contagió como un virus letal por los valles del norte de Navarra. Y, de esta forma, llegó la fiebre de la brujería a Zugarramurdi, pueblo colindante con la localidad de Labourd.

Cómo comenzó todo

Brujas de Zugarramurdi
Cuevas de Zugarramurdi en la que se reunían los aquelarres

Son muchos los turistas que visitan Zugarramurdi fascinados con las leyendas e historias fruto del proceso inquisitorial que tuvo lugar en 1610. En los inicios del siglo XVII Zugarramurdi era una aldea pequeña con poco más de 200 habitantes. 

La historia de Zugarramurdi más oscura comenzó con la vuelta a la aldea de una mujer que había estado trabajando en Labourd. Aquí había sucedido una caza de brujas. Durante el tiempo que vivió allí, contó que ella misma había formado parte de un aquelarre. Afirmó que un día había visto participar en uno a una vecina de Zugarramurdi, María de Jureteguía. 

Aunque en un principio negó los hechos, ante la insistencia de la delatora e, incluso, de su propia familia, María de Jureteguía confesó haber practicado la brujería y señaló también a otros brujos y brujas del pueblo. En total, tres hombres y siete mujeres que acabaron realizando una confesión pública en la iglesia parroquial, donde todos los vecinos les perdonaron. 

Sin embargo, las historias de brujas en Zugarramurdi llegaron hasta el tribunal de la Inquisición de Logroño, pues eran los que contaban con jurisdicción sobre Navarra. Así, durante los primeros días de enero de 1609 llegaron a Zugarramurdi dos inquisidores del tribunal. Firmes creyentes de la brujería, lograron que cuatro mujeres confesaran ser brujas, habiendo formado parte de rituales en las cuevas de la localidad.

Brujos y brujas de Zugarramurdi

brujas de Zugarramurdi
Zugarramurdi

Los dos inquisidores hicieron llegar una carta al Consejo de la Suprema Inquisición en Madrid en la que contaban, bajo su punto de vista, lo que allí habían averiguado. También deseaban saber cómo debían proceder a continuación. El Consejo de la Suprema Inquisición les pidió que se cercioraran de que los relatos aportados por las brujas fueran ciertos. Para ello, les enviaron un cuestionario con 14 preguntas para hacer a aquellos que se pensaban sospechosos de practicar brujería. 

No obstante, ambos inquisidores hicieron oídos sordos y continuaron proclamando su creencia firme de que las cuatro mujeres eran brujas, pese a que estas habían dicho haberse declarado brujas porque pensaban que así lograrían salir de prisión. Para ellos solo fue un truco perpetrado por el demonio que deseaba librarles del castigo.

brujas de zugarramurdi
El Aquelarre. Francisco de Goya y Lucientes

De esta manera, tras meses de interrogatorios los inquisidores consiguieron que los acusados confesaran, sintiendo que habían vencido al mismísimo diablo en sus pesquisas por lograr que los brujos y brujas no hablaran. Los que se inculparon no dudaron en delatar a otros practicantes de brujería que se refugiaban en las montañas. Hasta señalaron a niños que habían participado en akelarres

Se pensaba que los brujos y brujas practicaban la metamorfosis, provocaban enfermedades e inducían la muerte con ungüentos y polvos mientras decían “el señor te dé mal de muerte”. 

En junio de 1610 los inquisidores del tribunal de Logroño declararon culpables a 29 de los acusados. Por su parte, el inquisidor Alonso Salazar y Frías votó en contra de la quema a una de las acusadas. Consideraba que no existían pruebas suficientes en su contra.

Con posterioridad, los remordimientos por la dura sentencia llevada a cabo lo llevarían a plasmar sus sentimientos en una investigación en la que concluye catalogando a los fenómenos de brujería como inverosímiles y ridículos.

El auto de fe

brujas de zugarramurdi
El aquelarre o El gran Cabrón. Francisco de Goya

El 7 de noviembre de 1610 tuvo lugar el auto de fe, al que acudieron miles de personas de la Península Ibérica y de Francia. La ceremonia comenzó con una procesión liderada por el pendón del Santo Oficio, seguido de comisarios inquisitoriales y familiares. A continuación, el emblema de la inquisición, la Santa Cruz Verde

De los 29 vecinos de Zugarramurdi acusados, 18 de ellos se confesaron culpables y rogaron misericordia al tribunal. Se convirtieron al cristianismo y fueron reconcialiados. Sin embargo, cinco fueron quemados en efigie, pues ya estaban muertos cuando les condenaron. Los seis que se resistieron murieron en la hoguera condenados por brujería, cuatro mujeres y dos hombres. 

La dureza de las penas se dictaron convirtió al caso de las brujas de Zugarramurdi como el proceso más importante de la Inquisición española en contra de la brujería. 

Tristemente, los procedimientos contra la brujería en la zona no finalizaron en Zugarramurdi. Un año más tarde, Alonso de Salazar fue enviado a visitar Navarra, Vizcaya y Guipúzcoa con un edicto de gracia en el que se prometía el perdón para los brujos y brujas que confesaran sus pecados.

La Cueva de Zugarramurdi

brujas de zugarramurdi
Cueva de Zugarramurdi

El arroyo de Orabidea excavó de manera natural un túnel de 120 metros de largo y 12 de alto, en dos galerías que se erigen sobre su cauce. El conjunto se denomina Sorginen Leizea, que en euskera significa la cueva de las brujas

Como no podía ser de otra manera, la cavidad principal recibe el nombre de Infernuko Erreka, es decir, regata del infierno. En ella se celebraban ritos paganos y se experimentaba con la medicina natural, parte de la cultura popular hasta que se vinculó al satanismo. 

Como dato curioso, la leyenda cuenta que el término aquelarre (o akelarre en vasco) usado en los rituales de invocación al diablo se originó en Zugarramurdi. Al lado de la gruta se encuentra un prado llamado Akelarre, lo que significa “Prado del Cabrón”. Los asistentes a estos rituales de brujería lo llamaban así ya que en el prado pastaba un macho cabrío negro, del que se decía que se transformaba en persona al llegar las brujas, pues en realidad era el diablo. Actualmente pueden adquirirse entradas para visitar la cueva de Zugarramurdi.

Museo de las Brujas de Zugarramurdi

brujas de Zugarramurdi
Museo de las Brujas de Zugarramurdi. Foto: valledebaztan.com

Para transmitir lo que sucedió en Zugarramurdi, la localidad navarra restauró su viejo hospital para ubicar en él el Museo de las Brujas. Se trata de un espacio creado como un homenaje a las víctimas de la inquisición. En él se puede aprender sobre la historia de Zugarramurdi. También se busca romper con el folklore de las brujas para explicar una realidad en la que la fantasía llevó a muchos a ser quemados en la hoguera. 

Lo aquí acontecido y las leyendas que han llegado hasta nuestros días se han llevado al cine de la mano de películas españolas como «Akelarre» y «Las brujas de Zugarramurdi».

Otros rincones encantados que ver en España:


About the author

Otras noticias de interés
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="Frontera, César Borgia y Camino de Santiago" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"] [vc_column_text]Originalmente una plaza fuerte en Más información
[vc_row][vc_column][vc_column_text]El Pueblo Viejo de Belchite, en Zaragoza, es uno de los rincones encantados quizá menos Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="La pequeña localidad a la sombra del gran monte" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"] [vc_column_text]La localidad navarra fue Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="El pueblo que fue reino" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"] [vc_column_text]La localidad se encuentra entre los conjuntos Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="Elizondo. Solar de indómitos hidalgos" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"] [vc_column_text]Esta población se considera la "capital" del Más información