Este verano no solo vamos a descubrir las zonas costeras, sino aquellos pueblos de piedra que guardan todo el encanto de antaño. Como suspendidos en el tiempo, en España contamos con muchos pueblos de piedra famosos como Peratallada o Santillana del Mar. Sin embargo, hay muchos que todavía no son tan populares y son la excusa perfecta para pegarse una escapada en verano.

Puentedey

Puentedey
Puentedey | Shutterstock

Puentedey es un pueblo ubicado en la provincia de Burgos que todavía guarda ese encanto especial que esconden los más desconocidos. Muchas de las casas del pueblo están construidas con piedras. Sin embargo, lo más singular de Puentedey es su puente natural de piedra, pues el río Nela se abrió paso a través de la roca creando hueco perfecto. Entre todo lo que ver aquí destaca la iglesia parroquial de San Pelayo, pues sus restos más antiguos son del siglo XI.

Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la Roca
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Pocos lugares son tan sobrecogedores como Castellfollit de la Roca, Girona, que ubicado en lo alto de un acantilado cada día juega un pulso a la gravedad. Se encuentra en lo alto de un gran risco de basalto a 50 metros de altura y con menos de un kilómetro de extensión. No es de extrañar que las vistas, tanto del pueblo como desde él, sean preciosas. Su casco antiguo es de origen medieval y las casas aquí dispuestas están construidas con piedras y rocas volcánicas de la comarca.

Valverde de los Arroyos

Rincones para perderse un fin de semana
Valverde de los Arroyos, Guadalajara.

Valverde de los Arroyos es uno de los máximos exponentes de Guadalajara en cuanto a Arquitectura Negra se refiere. Aunque todo su conjunto guarda la esencia de los pueblos negros, en su plaza mayor se sitúan algunas de las mejores construcciones, como es el caso de la iglesia parroquial. Sus edificaciones, además de estar construidas con pizarra negra se usó para llevarlas a cabo la piedra gneis, una cuarcita que desprende una luminosidad característica al reflejarse en ella los rayos de sol. Sin embargo, esta particularidad arquitectónica es propia de los pueblos ubicados en la ladera oeste del pico Ocejón, pues además de éste son también ejemplos los pueblos de Palancares y Almiruete.

Bulnes

Bulnes, Asturias
Bulnes | Shutterstock

Bulnes es uno de esos tesoros desconocidos de Asturias, uno de los pueblos de piedra perfectos para descubrir este verano. Conociendo su ubicación, en el concejo de Cabrales y en medio de los Picos de Europa, la belleza del paisaje de este pueblo está garantizada. Las casas de Bulnes están realizadas con piedra caliza con tejados rojos. Los menos de 40 habitantes que viven aquí se dedican a la ganadería, al turismo y a la producción de queso Cabrales. Anteriormente solo se podía llegar hasta Bulnes a través de un sendero, pero a día de hoy, tanto los visitantes como los vecinos hacen uso de un funicular que atraviesa la Peña Maín.

Bárcena Mayor

En este caso, tal vez Bárcena Mayor sea uno de los más conocidos de esta lista así como uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Cantabria. Se trata del único pueblo asentado en el interior del Parque Natural Saja Besaya, por lo que sus alrededores son de máximo interés. Aquí las grandes protagonistas son las casas y calles de piedra, cuidadas a lo largo de los años y encontrándose en perfecto estado de conservación. Son casas que responden al tipo de casa montañesa de entorno rural, de dos plantas y compuestas por solana, soportal y cerramientos de madera. Catalogada como Conjunto Histórico Artístico, son de visita imprescindible las antiguas casas rectorales, las casonas montañesas y la iglesia de Santa María del siglo XVII.

Rupit

Rupit
Rupit | Shutterstock

El mismo nombre de Rupit ya aporta un indicio de lo que uno se va a encontrar en este pueblo de Barcelona, pues deriva del latín “rupes” que en castellano significa roca. No obstante, para acceder a las calles de Rupit antes hay que pasar por un puente colgante que atraviesa la riera. Paseando por las calles empedradas del casco antiguo destacan las casas de piedra de los siglos XVI y XVII y los bonitos balcones de madera que parecen estar en sintonía con el paisaje de montaña.



 

Patones de Arriba

sin coche desde Madrid
Patones de Arriba

La Comunidad de Madrid esconde sorpresas en sus alrededores como es el caso de Patones, un municipio que se divide en dos pueblos, Patones de Arriba y Patones de Abajo. Mientras Patones de Abajo es una zona mucho más moderna, Patones de Arriba ha conseguido mantenerse prácticamente intacto en el tiempo. Se trata de uno de los ejemplos más característicos de arquitectura negra ubicado en la Sierra de Ayllón. Declarado Bien de Interés Cultural, sus callejuelas ocultas a simple vista, sus suelos y casas de pizarra lo han convertido en uno de los pueblos de piedra para descubrir este verano.

Castrillo de los Polvazares

Pueblos más bonitos de España. Castrillo de los Polvazares
Castrillo de los Polvazares. | Shutterstock

Castrillo de los Polvazares es uno de los pueblos de piedra para descubrir este verano en León. Es uno de los más relevantes dentro de la Comarca de Maragatería, pues guarda toda su esencia del siglo XVIII. Antigua tierra de transportistas a caballo, con su buen estado de conservación se ha ganado el ser declarado Conjunto Histórico-Artístico. Aquí calles y casas parecen no tener líneas divisorias, pues ambas están realizadas en piedra.

Fornalutx

Formalutx, Mallorca
Formalutx | Shutterstock

Uno de los pueblos más bonitos de Mallorca que sorprende con sus calles y casas de piedra. Algunas aún conservan las pinturas de sus tejas, que datan de los siglos XIV y XIX y en las que se representan escenas cotidianas y religiosas. En lo más alto de la Sierra de Tramontana, Fornalutx posee cerca tanto montaña como mar, una combinación que lo convierte en la opción perfecta para ser uno de los pueblos de piedra para descubrir este verano.

Roda de Isábena

pueblos desconocidos
Roda de Isábena (Huesca)

Roda de Isábena forma parte del municipio de Isábena y está situada en Huesca, rodeada por tres sierras: la Sierra del Chordal, la Sierra de Esdolomada y la Sierra de Sís. En lo que a su conjunto monumental se refiere, este pueblo de piedra posee muchos ases en la manga, como su muralla o el puente románico de San Jaime, entre otros. Sin embargo, quizá lo más curioso sea su catedral de San Vicente mártir, ya que Roda de Isábena es la localidad más pequeña de España que cuenta con sede catedralicia. Además, está declarada Monumento Nacional.

Viniegra de Arriba

Viniegra de Arriba
Viniegra de Arriba | Foto: lariojaturismo.com

En la cumbre de Las Siete Villas, a 1182 metros de altitud, y en plena sierra de La Rioja, en el curso alto del río Najerilla se encuentra Viniegra de Arriba. Este pueblo, en el que las calles y las casas son de piedra, destaca por su sencillez. Sus habitantes viven de la ganadería, en la que predomina el ovino. Uno de los puntos de interés de Viniegra de Arriba es la iglesia parroquial de la Asunción, donde se encuentran vestigios romanos. Original del siglo XV, cuenta con un importante coro alto y una estructura gótica. Otro es la ermita de la Magdalena, cuyo interior es románico y su exterior es gótico.