La llegada de la primavera y los primeros indicios del buen clima despiertan el interés por conocer nuevos sitios en España. Su belleza arquitectónica y los paisajes de ensueño constituyen sus atractivos más importantes. Pero, además, el país mediterráneo presenta contrastes maravillosos: permite recorrer hermosas callejuelas en pueblos medievales e imponentes avenidas en ciudades modernas.

Calle Marqués de Larios, Málaga

Calle Marqués de Larios, en Málaga

Calle Marqués de Larios, en Málaga | Shutterstock

Inaugurada en 1891, la calle Marqués de Larios es considerada como la más elegante del siglo XIX. Destaca por el diseño curvo de las esquinas de los edificios, que se asemeja a la arquitectura de la ciudad de Chicago. Los historiadores atribuyen esta influencia al intercambio cultural que se produjo históricamente en el puerto de Málaga. Pero, además, esta calle goza de una perfección estética sin igual. Existe un punto hacia el final donde coinciden las líneas de todas las cornisas y los balcones.

Se trata de la calle más famosa de Málaga, puesto que rebasa en elegancia. Pero además de ser un sitio de paseo, en su extensión se ubican numerosas tiendas de ropa, cosmética y decoración. Cada septiembre, se alza la “Pasarela Larios Málaga Fashion Week”. En agosto, por su parte, la peatonal se colma de artesanos para celebrar la “Feria de día”.

Paseo de Gracia, Barcelona

Fuente del Paseo de Gracia, en Barcelona

Fuente del Paseo de Gracia, en Barcelona | Shutterstock

En la capital del modernismo catalán, se ubica el Paseo de Gracia. Una avenida que se conoce como la Milla de Oro, porque en su extensión se encuentran las firmas de lujo más exclusivas del mundo. Además, allí se sitúan los centros comerciales más importantes, fundamentalmente alrededor de la plaza Catalunya.

Pero no solo destaca por su atributo comercial. El Paseo de Gracia es una maravilla arquitectónica en sí mismo. Sus aceras, que simulan el fondo del mar, son una réplica del diseño que realizó Antonio Gaudí para el interior de la Casa Batlló. Esta última se alza en el Paseo de Gracia, junto con otras obras mundialmente reconocidas como la Casa Lleó Morera, de Lluís Domènech i Montaner y la Casa Amatller, de Josep Puig y Cadafalch.

Gran Vía, Madrid

Zona comercial de Gran Vía

Zona comercial de Gran Vía | Shutterstock

Gran Vía es una de las avenidas más emblemáticas de España. Su construcción supuso el comienzo de la modernización en el país y también aquí se pueden observar algunas influencias arquitectónicas estadounidenses. Se trata de un hito para la historia, puesto que en esta avenida se construyó el primer rascacielos del país: el de Telefónica. Este fue, durante muchos años, el edificio más alto del continente europeo.

En la actualidad, sus rascacielos continúan atrayendo la atención de turistas y locales. Sin embargo, su atractivo más importante radica en los teatros y los restaurantes. Algunos escritores, como Ernest Hemingway, crearon historias épicas en cafés de la Gran Vía. Además, después de la última reforma, los peatones se volvieron protagonistas de esta emblemática avenida: las aceras se ampliaron y se crearon carriles de bicicletas. De este modo, la calle se puede recorrer de un modo más sostenible.

Calle Camino Real, Cartes

Calle Camino Real, en Cartes

Calle Camino Real, en Cartes | Shutterstock

En Cartes, provincia de Cantabria, se conserva otra de las calles más bonitas de España. Se trata del Camino Real, una vía empedrada y de estilo medieval que bien podría describirse en un cuento fantástico. En efecto, Benito Pérez Galdós, reconocido novelista español, ambientó su obra Marianela en esta villa.

Destaca por su estilo arquitectónico y por la presencia de casonas, palacios y arquerías. Las familias más destacadas de la historia cantábrica mandaron construir sus palacios en esta calle. Algunos de ellos todavía se conservan, como la casona de los Quijano Mier, la de los Oviedo y la de los Bustamante. Todas ellas están espléndidamente decoradas por plantas coloridas y mucha vegetación.

Calle Betis, Sevilla

Vista panorámica de la calle Betis, en Sevilla

Vista panorámica de la calle Betis, en Sevilla | Shutterstock

La calle Betis, en Sevilla, se extiende en paralelo al río Guadalquivir, antiguamente conocido como río Betis. De allí el origen del nombre de esta calle que también constituye una de las más bonitas de España. Contiene edificios antiguos de fachadas estrechas y heterogéneas, donde predominan el color blanco y albero. En la mayoría de ellos, la planta baja está destinada a los numerosos bares que ofrecen servicio en sus terrazas con maravillosas vistas al río.

En su extensión destaca la Casa de las Columnas, sitio donde antiguamente se encontraba la Universidad de Mareantes. Esta institución solía formar a los marineros que partían en expediciones hacia América durante el siglo XVI y XVII. Además, existe otro elemento característico: un muro que se levanta en todo el frente de la calle con la finalidad de contener las crecidas del río y reducir el riesgo de inundaciones.

Carrera del Darro, Granada

Entorno de la Carrera del Darro, Granada

Entorno de la Carrera del Darro, Granada | Shutterstock

El río Darro atraviesa la ciudad de Granada y en su margen izquierdo se extiende otra de las calles más bonitas de España. Nos referimos a la Carrera del Darro, cuya historia se remonta al siglo XII. Entonces, la nobleza musulmana eligió este sitio para construir sus palacetes y residencias. Algunas de ellas todavía se conservan y le aportan a este pasaje un encanto particular.

Además, alberga edificios renacentistas y pequeños monasterios. Entre ellos destaca la iglesia de Santa Ana, en cuya estructura se pueden percibir numerosas influencias musulmanas. Sus ladrillos a la vista y los arcos que coronan su puerta de entrada hacen de esta modesta iglesia un sitio indispensable para visitar en Granada.

Calle Cervantes, Villanueva de los Infantes

Iglesia de San Andrés, entorno de la calle Cervantes

Iglesia de San Andrés, entorno de la calle Cervantes | Shutterstock

Como no podía ser de otra manera, en la localidad de Villanueva de los Infantes, en Ciudad Real, también existe una calle Cervantes que homenajea al autor del Quijote. Sin embargo, este pasaje es un tanto peculiar. Entre los siglos XVI y XVII, la nobleza española construyó aquí sus grandes palacios y todavía se puede disfrutar de algunos de ellos. Se reconocen por el escudo de armas que marca su fachada, a través del cual se pretendía mostrar el poder del propietario.

La iglesia de San Andrés se encuentra pocos metros de esta bonita calle. La construcción destaca por su imponente fachada clasicista de ladrillo rojizo, que fue construida en el siglo XVI sobre una ermita. Pero no solo en su arquitectura se representa esta corriente artística, dado que también allí estuvo enterrado durante ciento cincuenta años Francisco de Quevedo.

La diversidad histórica y cultural que existe en el país permite disfrutar de numerosos estilos arquitectónicos y paisajes diversos. Las calles más bonitas de España son un reflejo de ese atributo y recorrerlas es repasar todos sus siglos de historia.