Isabel de Solis y la fuga de Boabdil
Hacia el año 1470 la localidad de Martos (en la actual provincia de Jaén) era una estratégica plaza fuerte de la frontera castellana con el reino nazarí de Granada. La defensa de su Castillo de la Higuera y de la población estaba encomendada desde hacía muchos años a la Orden de Calatrava. Esta orden de caballería le había nombrado alcaide de la fortaleza al caballero Sancho Jiménez de Solís.
Durante una cabalgada en la que los moros asolaron los alrededores de Martos, los atacantes se toparon inesperadamente con la hija del alcaide del castillo de Martos. Y decidieron llevarse con ellos a la bella joven Isabel de Solís.
Unos años antes el clan granadino de los abencerrajes (nombre que quiere decir “los hijos del sillero”) había sufrido en una gran matanza ordenada por el padre del sultán Muley Hacen, y en la que éste también había participado. Sabedora del odio que el clan sentía por el sultán y su deseo de recuperar protagonismo en la Alhambra, Aixa selló una alianza con ellos, de modo que apoyarían a su hijo como futuro sultán de Granada. La negativa marcha de la guerra con los cristianos provocaba la llegada de moros refugiados, e iba generando un insoportable ambiente de tensión en una ciudad cada vez más superpoblada.Durante el invierno de 1482 los abencerrajes extendieron rumores sobre la infidelidad al Islam de la sultana Zorayda, criticando la incapacidad del sultán para gobernar un reino que retrocedía continuamente frente a los cristianos.
Se fue caldeando el ambiente en la ciudad de Granada hasta producirse un gran tumulto que acabó con varios muertos. Sospechando quienes podían haber sido los instigadores, Muley Hacen decidió afirmar su autoridad encerrando a la sultana y a su hijo Boabdil en una torre de la Alhambra. Hacia el mes de junio, Boabdil y su madre se pusieron de acuerdo con los abencerrajes con el fin de sellar una alianza y preparar un plan de huida.

Esta historia continúa con la de Aliatar —el suegro de Boabdil— que casualmente era el alcaide de Loja. ¿Se trató de un engaño para alejar a Muley Hacen y El Zagal el aviso del asedio de Loja?
Texto de Ignacio Suarez-Zuloaga e ilustraciones de Ximena Maier
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