Cuando Madrid le robó a Alcalá la Universidad Complutense

Universidad de Alcalá

La Universidad Complutense de Madrid nació en 1822. Sin embargo, esta institución no siempre se ha llamado así. Entonces se llamaba Universidad Literaria. Más tarde, entre 1850 y 1851, pasaría a denominarse Universidad Central, y entre 1943 y 1970 se la conocería con el nombre de Universidad de Madrid. No fue hasta finales del siglo XX que esta universidad tomó el nombre de Complutense. No es un nombre casual ni tampoco primigenio. Complutense se llamaba con anterioridad la ahora Universidad de Alcalá. De hecho, en los años 80 hubo una pequeña pugna por el nombre que aún duele a algunos alcalaínos o, como también se les llama, complutenses.

Complutum, el germen de la Complutense
Complutum, el germen de la Complutense. | Shutterstock

Yacimientos de la antigua ciudad romana de Complutum 

Para empezar a contar esta historia hace falta remontarse muy atrás en el tiempo. Concretamente, hasta el siglo I, cuando los romanos levantaron la ciudad de Complutum. Esta ciudad de Roma es hoy el lugar sobre el que se asienta Alcalá de Henares. Es por eso que cuando el cardenal Cisneros fundó la institución que hoy se conoce como Universidad de Alcalá la bautizó con el nombre de Universidad Complutense. Dicha antigüedad la ha convertido en una referencia en el ámbito estudiantil español junto a Salamanca. Pero, ¿cómo terminó este apelativo en el municipio madrileño?

El traslado de la Complutense a Madrid

En 1836, como parte del proceso de las desamortizaciones y por decisión gubernamental, la Universidad de Alcalá se trasladó a Madrid. Su personal, su bibliografía y parte del capital mobiliario fueron trasladados a la capital. La universidad de Alcalá de Henares, otrora referente de las Américas y sede intelectual del Siglo de Oro, se quedó entonces a la merced del tiempo. La ciudad de Alcalá de Henares perdió así el que fuera su corazón.

Interior de la Universidad de Alcalá
Interior de la Universidad de Alcalá. | Shutterstock

Esteban Azaña, que fue alcalde de Alcalá en el siglo XIX, escribió lo siguiente en su libro Historia de la Ciudad de Alcalá de Henares: “La hora de la destrucción de la ciudad ilustre, del pueblo histórico, del que fue la complacencia de Cisneros, parece haber sonado en el reloj de los tiempos”. Según sus palabras aquella antaño majestuosa institución había quedado en ruinas y sus vacíos edificios “daban a la ciudad el tinte de un pueblo encantado”.

Mientras tanto, en España se instauraba una ideología liberal. La reina regente, María Cristina de Borbón, pretendía acabar con las enseñanzas tradicionales del Antiguo Régimen. En aquellos planes entraba la fundación de la Universidad Central de Madrid, que aunaba las enseñanzas de los Reales Estudios de San Isidro y el Real Museo de Ciencias Naturales en una única institución. El 29 de octubre de 1836 se decretó también la integración a este proyecto de la entonces Universidad Complutense.

Facultad de matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid. | Wikimedia

El regreso de la Universidad de Alcalá

Según las palabras de la actual Universidad de Alcalá “el aliento de los alcalaínos, el prestigio de su pasado, la recuperación de la memoria histórica y el nuevo impulso que dio a la educación en España la transición democrática, hicieron posible que en 1977 volviera a abrir sus aulas la Universidad de Alcalá”. Con el tiempo, la institución fue recuperando parte de su patrimonio perdido y Alcalá vuelve a ser hoy una ciudad universitaria. Lo que Alcalá no pudo recuperar, sin embargo, fue su antiguo nombre, el de Universidad Complutense.

Mientras tanto, unos años antes, la Universidad de Madrid quiso desvincularse del nombre de Central, que se presentaba como discriminatorio. Tampoco era correcto que se siguiera llamando Universidad de Madrid, pues en 1968 se había fundado la Universidad Autónoma de Madrid. Además, durante el franquismo, la Universidad de Madrid había adquirido ya el sobrenombre extraoficial de Complutense. En 1970 toma esta denominación de forma oficial.

Universidad de Alcalá
Universidad de Alcalá. | Shutterstock

La polémica: “usurpación ilegítima”

La polémica vino en 1986. Entonces la Universidad Complutense de Madrid se opuso públicamente a que la de Alcalá utilizase el nombre de Complutense. Dicha institución publicó una nota que decía así: “La universidad Complutense nacida en Alcalá de Henares y hoy con sede en Madrid, está dispuesta a defender el título que históricamente le pertenece, y espera que se supriman en la de Alcalá los símbolos y denominaciones que no le corresponden y que cada vez con mayor profusión se vienen allí utilizando”. Incluso llegó a calificar de “usurpación ilegítima” el hecho de usar ese apelativo.

El entonces vicerrector de la Universidad de Alcalá, José Morilla, respondió que “la universidad de Alcalá de Henares es la máxima institución educativa de la antigua ciudad de Complutum, y por tanto puede denominarse complutense a todos los efectos”. La pugna se intensificó los años que Gustavo Villapalos dirigió la Complutense. Pero, finalmente, en 1993, el Ayuntamiento de Alcalá terminó por autorizar el uso del término Complutense a la universidad madrileña. Así terminó aquella polémica que, sin embargo, aún duele a muchos alcalaínos.