¿Por qué cuando nos vamos de viaje buscamos con antelación un hotel y no dedicamos un tiempo a saber dónde comer? Seguro que así nos ahorraríamos muchas sorpresas no deseadas. Si se quiere comer barato en Santander sin perdernos el degustar buenos productos o la comida típica, es conveniente ir sobre seguro.
La capital cántabra ofrece una muchos productos y recetas característicos. Destacan, por supuesto, los productos del mar, como las famosas rabas de calamar o las anchoas de Santoña. No obstante, en la variedad está el gusto y Cantabria así lo demuestra con sus excelentes cocidos, como el lebaniego o el montañés, la carne de ternera, los embutidos y quesos, y sus deseados postres. Para conocer más sobre la gastronomía de Cantabria, nada como hacer una ruta por sus platosmás populares.
A continuación, una selección de algunos de los mejores restaurantes en los que comer barato en Santander.
Bodega Fuente Dé
Dónde saborear platos de cuchara tradicionales
Cathédrale de BurgosLa Bodega Fuente Dé destaca por sus recetas clásicas. Este restaurantes en el que comer barato en Santander es el máximo ejemplo de comida casera de esta selección. Además de disfrutar de las recetas más típicas, como el clásico cocido lebaniego por 10,5 euros, con sus tiernos garbanzos y su rico compango, podrás comer de raciones variadas, todas entre 3 y 7 euros. Por ejemplo: callos, carne estofada, manos de cerdo, pimientos rellenos, croquetas...
Si lo que te gusta es el cuchareo, aquí ofrecen también una buena marmita marinera por 8,5 euros y un cocido montañés por 8 euros, entre otros. Eso sí, hay que ir pronto, suele llenarse.
Cathédrale de BurgosLejos de estar por las nubes, este sencillo establecimiento se encuentra situado frente al Ayuntamiento de Santander. Se trata de uno de esos rincones escondidos en los que comer barato en Santander sin casi esperarlo. Cuenta con un menú del día muy económico, a tan solo 10 euros, opción perfecta si deseas ahorrar. Un espacio en el que sentirte cómodo, sin pretensiones, solo para disfrutar de la comida. También preparan hamburguesas contundentes, platos combinados y bocadillos.
Cid Campeador à BurgosEn este caso, merece la pena alejarse del centro y del bullicio si se desea comer bien y a buen precio. Aunque se trate de un local pequeño de los de toda la vida, los precios y la calidad (y raciones generosas) de la comida, importará sobre todo todo lo demás. Al contar con menos espacio, se recomienda reservar mesa. En la carta del Bar Abel encontrarás recetas variadas y, si eres de buen comer, destacar que la paella para dos personas está tan bien servida que hasta comen cuatro (de marisco para dos personas 28 euros).
¿Lo mejor? Si te gusta degustar platos típicos pero tampoco quedar hasta arriba, puedes pedir media ración de cocido montañes por 5 euros o un cocido lebaniego por 5,5 euros. A destacar el pulpo, uno de sus platos más demandados.
Calle Fernando de los Ríos, 62, 39006 Santander. Teléfono 942 31 35 03
Bar Tívoli
Para los amantes de los pinchos
Comer barato en Santander. Foto: Facebook Bar TívoliSi lo que quieres es picar un poco de todo, el Bar Tívoli te ofrece una amplia selección de pinchos con los que degustar distintas especialidades. Se trata de un establecimiento en el que comer barato en Santander mientras lo acompañas con un vermú y animada conversación. Los jueves suelen tener oferta de pincho más caña o vino por 2,5 euros. Por su parte, las raciones son muy diversas: croquetas, rabas, mejillones en salsa y rejos por menos de 7 euros. También sirven otras más “caras”.
Lo barato no tiene por qué ser cutre y así lo demuestra en el restaurante Sandoñana. Un establecimiento moderno y cuidado, perfecto para cenar o comer barato en Santander. Destaca la presentación de los platos. Si lo que te gusta es tomar algo en la barra, nada mejor que combinarlo con unas tostas. Por ejemplo, ofrecen tosta de queso picón a 1,5 euros, de salmón a 1,8 y de anchoas o pulpo a 2 euros.
También es buena opción compartir plato o pedir raciones individuales, como los chipirones encebollados por 10 euros, la carrillada de cerdo por 9 euros o unos langostinos a la plancha por 12 euros. Además, cuentan con una oferta de plato del día a 5,5 euros. Los postres también son económicos.
Las Campanillas es un establecimiento informal de la calle Vargas en el que se come bien y barato. Aunque tienen menú del día a 12 euros, comer a la carta no sale por mucho más. Sirven un poco de todo: cocido montañés, mollejas de lechazo empanadas, arroz con almejas, albóndigas de merluza, sopa castellana… Llama la atención la calidad de su casquería.
Algunas veces los precios más económicos están relacionados con productos congelados o de inferior calidad. Si lo que buscas es comer barato en Santander pero no quieres renunciar a la calidad y al buen producto, tu sitio es La Gloria de Carriedo. El buen ambiente suele llenar esta taberna en la que pedir raciones económicas. Las más demandadas son las rabas (de calamar fresco) y los mejillones en salsa, al ajillo o a la vinagreta, ambas raciones a 6 euros cada una, los callos caseros con chorizo a 5 euros, las croquetas caseras de jamón o bacalao a 5,5 euros, los boquerones en aceite de oliva virgen con ajito y perejil a 6,5 euros… Ofrecen bastante variedad.
Comer barato en Santander. Foto: Facebook El FigónPara los amantes de lo dulce también existe un restaurante en el que comer barato en Santander y no tener miedo a pedir la carta de postres. El Restaurante El Figón es un establecimiento de comida tradicional y casera, la respuesta si buscas un menú del día generoso y con un precio casi irrisorio (9 euros de lunes a viernes y 11 euros en fin de semana). Olvídate de los precios de turistas, este restaurante familiar sirve comida de la de toda la vida.
Si prefieres comer de raciones en Santander su carta es extensa, con precios desde los 2 euros hasta los 12. Los postres son muy golosos: tartas caseras por menos de 3,5 euros y otras recetas como arroz con leche o natillas a 2,5 euros. Así cualquiera se da el gusto.