Los roscos de vino son unos dulces típicos de Navidad en forma de rosquilla. Con una masa parecida a la de los polvorones y mantecados, aunque algo más firme y no tan arenosa. Se denominan así porque entre sus ingredientes se encuentra el vino dulce. Tienen un toque nevado característico gracias a la capa exterior que crea el rebozado en azúcar glas. Además, son muy fáciles de hacer y pueden aguantar semanas si se conservan en un bote hermético, por lo que es el dulce perfecto para estas fiestas.

Por otro lado, los roscos de vino son tradicionales de Málaga y algunas zonas de La Mancha. En Málaga, son uno de los productos más destacados de su repostería; pudiéndolos disfrutar durante todo el año. Además, la calidad de los vinos D.O. de Málaga explica que este dulce sea tan popular allí, pudiendo elegir desde un moscatel hasta un Pedro Ximénez. De esta forma puedes preparar unos roscos de vino con ingredientes tradicionales y de calidad.

Ingredientes para los roscos de vino

300 g de harina

120 g de manteca de cerdo a temperatura ambiente

120 ml de vino dulce o moscatel

40 g de sésamo o ajonjolí

60 g de azúcar glas

1 cucharadita de licor de anís

Media cucharadita de canela en polvo

Azúcar glas para rebozar los roscos de vino

Roscos de vino

Preparación de los roscos de vino

  1. Precalienta el horno a 160ºC con calor arriba y abajo, sin aire.
  2. Para preparar la masa de los roscos de vino, mezcla la harina junto con el sésamo y ponlo en una bandeja de horno con papel, extendiéndolo de forma uniforme.
  3. Cuando el horno esté caliente, mete la bandeja y déjala unos 20-25 minutos hasta que la mezcla se tueste. Remueve de vez en cuando, vigilando que no se queme. Saca la bandeja cuando la harina esté tostada y deja que se enfríe.
  4. Después, echa la mezcla ya fría a un bol amplio y trabájala con las manos para quitar los grumos que pueda tener. Añade la canela y el azúcar glas y sigue mezclando con las manos.
  5. A continuación incorpora la manteca, que tiene que estar blanda, junto al vino dulce y el anís. Mezcla todo bien hasta que se integre. No hay que amasar, sino compactar para que quede uniforme.
  6. Calienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Mientras, coloca la masa encima de un papel de horno y, con la ayuda de un rodillo, estírala de forma uniforme dejando un grosor de 1 o 1,5 centímetros. Después haz círculos con un molde redondo y haz huecos en el centro con otro molde más pequeño. Con los recortes que sobren, júntalos y vuelve a estirar la masa resultante para hacer más roscos de vino.
  7. Coloca todos tus roscos de vino sobre la bandeja del horno, mételos y déjalos unos 12-15 minutos, hasta que estén dorados. Una vez estén listos, deja que se enfríen en la propia bandeja y pásalos por azúcar glas para que adquieran su color tradicional. Ya solo queda servirlos y disfrutar este dulce navideño.