Receta de fabada asturiana

La receta de fabada es un plato con un alto poder energético y lleno de sabor. Su origen se remonta al descubrimiento de América y desde entonces un símbolo de la gastronomía asturiana. Uno de los ‘problemas’ que surge de este plato es su dificultad para ser digeridos lo que produce gases. Esto se debe a los hollejos, las pieles que las recubren. Para resolverlo una opción es añadir comino o hinojo que reducirá el impacto en nuestra mala digestión. En cualquier caso, es un alimento muy nutritivo, con un alto porcentaje de fibra, potasio y vitaminas que lo hacen un alimento digno de ser incluido en nuestra dieta, independientemente de su exquisito sabor. Todo ello sin contar con la energía que nos proporciona el resto de ingredientes que también se incluyen en esta receta de fabada. Como no podía ser de otra manera, este plato lo elaboraremos con las fabes asturianas, que cuenta con Indicación Geográfica Protegida. ¿Comenzamos?

Ingredientes de la receta de fabada:

  • 800 g de fabes de la granja
  • 250 g de lacón
  • 100 gr de tocino
  • 2 morcillas
  • 2 chorizo
  • 1 hueso de jamón
  • 1 cebolla
  • Sal y unas hembras de azafrán

Preparación:

  1. Las fabes deben ponerse a remojo, en agua fría, el día anterior. También pondremos a remojo, en agua templada, el tocino, el lacón y el jamón durante el mismo tiempo (unas 12 horas antes de realizar la receta) para desalarlo.
  2. En un cacerola profunda, incluimos las fabes y las cubrimos con el agua del remojo. Cuando comience a hervir incluimos el resto de ingredientes salvo el azafrá, que lo incluiremos cuando lleve media hora cociéndose.
  3. Dejaremos cocer durante dos o tres horas a fuego lento. En ese periodo tendremos que ir añadiendo agua a medida que se vaya consumiendo. Este agua tiene que estar fría para “asustar”, es decir, cortar el hervor. También iremos retirando la espuma que vaya surgiendo.
  4. Para que las fabes no se peguen al fondo de la cacerola y se mezclen bien los ingredientes tendremos que mover la cacerola de vez en cuando.
  5. Pasado este tiempo probaremos las fabes, de esta manera sabremos si están listas o no, y rectificaremos de sal en caso de que sea necesario.
  6. Cortamos la ebullición y dejamos reposar el guiso, si es posible, durante un día entero para que el caldo adquiera grosor y todos los sabores se mezclen bien.
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Comentarios

  • Elsa Alvarez García 23 enero, 2016 at 5:23 pm

    Cuando ponéis les fabes, lo hacéis con el compango todo, no?

    • Lola Soto Moreno 25 enero, 2016 at 10:46 am

      El campango lo añadimos una vez que el agua empiece a hervir por primera vez Elsa. Un saludo.

  • Vicente oviedo cano 24 enero, 2016 at 8:31 am

    Que es el lacón, hueso de jamon y las morcillas gracias. No entiendo eso escribo desde la ciudad de mexico

  • Lola Soto Moreno 25 enero, 2016 at 11:05 am

    Hola Vicente,
    – lacón: obtenido de la pata delantera del cerdo
    – jamón: obtenido de las patas traseras del cerdo
    – morcilla: es un embutido a base de sangre coagulada, generalmente de cerdo, condimentado con especias y a la que se le añaden otros ingredientes
    Esperamos haberte ayudado. Un saludo.

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