Las casadielles o la casadiella es un dulce típico de Asturias. Se trata de una especie de empanadilla frita y dulce; rellena de una mezcla de nueces, azúcar y anís. Es típico tomarlas en Navidad y en Carnaval (Antroxu), aunque depende de la zona y de la tradición de cada familia. Hay dos formas de preparar este dulce asturiano: elaborando la masa y luego friéndola, o con hojaldre que luego se hace en el horno. El resultado es siempre el mismo: un tubo sellado por los extremos con azúcar por encima y un sabor increíble por dentro.

Respecto a su origen, la presencia de los frutos secos puede asociarse a las tradiciones prerromanas. Además, se dice que el nombre es una deformación de la palabra cosadielles, que son acertijos asturianos, ya que el relleno de las casadielles era una sorpresa. Este relleno cambia ligeramente según la zona de Asturias donde se prepare, algunas utilizan vino blanco, otras anís, avellanas, miel…

Ingredientes para la receta de Casadielles:

Para la masa:

150 ml de vino blanco

100 gramos de mantequilla

1 cucharadita de sal

75 ml de aceite de girasol

1 cucharada de levadura química

1 yema de huevo

Harina (hasta que admita la masa)

Para el relleno:

200 gramos de nueces

150 gramos de azúcar

3 cucharadas de agua

3 cucharadas de anís

Aceite de girasol para freír

Azúcar para rebozar

Casadielles, las empanadillas dulces más típicas de Asturias

Casadielles, las empanadillas dulces más típicas de Asturias | Shutterstock

Preparación de las Casadielles

  1. Para hacer la masa de las casadielles, vierte el vino blanco, los 75 mililitros de aceite girasol y la cucharadita de sal en un bol. Mezcla bien hasta que se integren los ingredientes. Después, añade al bol una cucharada de levadura, la mantequilla y la yema de huevo. Remueve de nuevo hasta que se forme una masa suave y homogénea. Después, añade harina poco a poco a la crema hasta formar una pasta que se pueda moldear con las manos.
  2. Enharina la superficie de trabajo y pon tu masa de las casadielles. Amasa hasta formar una bola y, cuando lo consigas, estírala con un rodillo. Dóblala por la mitad y vuelve a estirarla con el rodillo. Dobla por la mitad y estírala otra vez. Repítelo una última vez (tres veces en total) y haz una bola para dejarla en un recipiente, tapada con un trapo. Métela a la nevera dos horas.
  3. Mientras la masa de tus casadielles reposa en la nevera es el momento de preparar el relleno. Tritura las nueces, viértelas en un bol junto al azúcar, las cucharadas de agua y las de anís. Remueve bien hasta que se integren los ingredientes y déjalo reposar.
  4. Cuando la masa esté lista y fuera de la nevera, coge una bola pequeña y estírala con el rodillo. En un extremo, sin llegar a los laterales, pon un poco de relleno y enróllalo con la masa. Corta el sobrante y sella los bordes con un tenedor. Repite el proceso hasta que se acabe la masa y tengas todas tus casadielles listas para freír.
  5. Por último, en una sartén con abundante aceite de girasol, muy caliente, echa cada una de las casadielles y dales vueltas hasta que adquieran un tono dorado. Ten a mano un recipiente con azúcar para rebozarlas cuando las saques de la sartén. Deja que se enfríen un poco y ya puedes disfrutar de tus casadielles caseras.