El Príncipe Alberto, un postre originario de La Palma con una historia singular

El origen de este postre típico de la Isla Bonita es, cuanto menos, curioso. Hay que remontarse a la repostera doña Matilde Arroyo Felipe para conocer su historia. Conocida, probablemente, por ser la mejor repostera de toda la isla e incluso de Canarias. Empezó a cocinar con recetas tradicionales que habían ido pasando de generación en generación y, pronto, pudo abrir su propia dulcería. No obstante, para conocer el origen del nombre de este delicioso postre, tenemos que recordar al mismísimo Príncipe Alberto, actual jefe de Estado de Mónaco, que fue uno de los solteros de moda de la década de los 70 y 80.

Se cuenta que una de las hijas de doña Matilde le preguntó a esta, al ver este postre, que qué nombre le pondría. Esta respondió: “Príncipe Alberto, porque está tan bueno como él”. Otros cuentan que simplemente llamó así al dulce porque el Príncipe visitó la isla en ese momento. El Príncipe Alberto es famoso en toda Canarias, forma parte de la increíble gastronomía del archipiélago. Es sencillo de preparar por sus ingredientes y tiene un sabor único, aunque hay que ser cuidadosos con la elaboración. Con una historia tan curiosa, este postre de La Palma es perfecto y ligero para disfrutar cualquier día del año.

Ingredientes para el Príncipe Alberto

Base:

2 huevos

200 ml de café

30 g de café en polvo

80 g de azúcar

80 g de harina

Mousse:

3 huevos

100 g de chocolate para fundir

60 g de mantequilla

50 g de avellanas

50 g de almendras

Receta del dulce típico canario, Príncipe Alberto

Receta del dulce típico canario, Príncipe Alberto. | Shutterstock

Preparación del Príncipe Alberto

  1. Para preparar la base, primero, bate bien los 2 huevos que hemos preparado antes con el azúcar en un recipiente. Si tienes batidora de varillas, puedes batirlos con ella; pero si no, puedes hacerlo a mano sin problema. Después de este paso, agrega el cacao en polvo y la harina hasta que quede una mezcla uniforme. Mientras tanto, pon el horno a calentar a 180ºC.
  2. Vierte la mezcla en el recipiente, más o menos con una altura de 1 cm. Mete el molde en el horno y déjalo durante 10 minutos aproximadamente. Cuando pase este tiempo, retira el molde del horno y añádele el café. Deja reposar la base con el café aparte unos minutos.
  3. Ahora, para la elaboración de la mousse, coloca las avellanas y las almendras en una bandeja de horno con papel y mételas al horno a unos 200ºC para que se tuesten un poco. Déjalas durante 5-8 minutos en el horno. Cuando pase el tiempo y veas que tengan un color tostado, retira la bandeja del horno y espera a que se enfríen aparte. Cuando se enfríen, retira poco a poco las pieles y tritúralas en trocitos pequeños. Puedes hacerlo con una trituradora o, si no dispones de una, meter los frutos secos en una bolsita. También se puede ejecutar con ayuda de una lámina de papel de horno, triturarlos con un rodillo.
  4. A continuación, cuando ya hemos triturado los frutos secos, podemos pasar al siguiente paso. Separa las yemas de las claras de los 3 huevos que hemos reservado al principio. En un recipiente aparte, vierte las yemas y añádeles el azúcar. Bátelas y deja esta mezcla aparte.
  5. Funde el chocolate y la mantequilla al baño maría. Puedes usar una olla con agua caliente y poner un recipiente con los ingredientes encima, para que se vayan derritiendo poco a poco. Remueve con suavidad hasta que quede una mezcla homogénea y, cuando esté lista, añade la mezcla de las yemas con el azúcar ya incorporado y sigue batiéndolo.
  6. Por último, monta las claras que has separado de las yemas en el paso anterior y tan solo una porción de los frutos secos triturados que has reservado. Remueve esta mezcla hasta que consigas una masa uniforme. Coloca la mousse sobre la base del bizcocho y echa los frutos secos que hayan sobrado por encima de la mousse como decoración.