Cada 1 de noviembre tiene lugar la celebración del Día de Todos los Santos, una festividad de origen católico que se remonta al siglo IX. Es un día que suele dedicarse a pasar tiempo con la familia y recordar a los que ya no están con nosotros, visitando tumbas y cementerios. Esta tradición de honrar a nuestros seres queridos tiene lugar en toda España y también fuera de nuestras fronteras.

Gran parte de las festividades o celebraciones tienden a relacionarse con la gastronomía y el 1 de noviembre no iba a ser menos. En España contamos con multitud de dulces asociados a esta festividad. Además, al coincidir con el otoño, hay muchos alimentos de temporada que se aprovechan para preparar estos postres. A continuación os contamos cuáles son algunos de los dulces típicos del Día de Todos los Santos, para que puedas prepararlos y celebrar este día de la mejor forma posible.

Huesos de santo

Huesos de Santo. | Shutterstock

Es el postre por excelencia del Día de Todos los Santos y también del Día de los Fieles Difuntos (2 de noviembre). Se trata de un dulce en el que el mazapán recuerda a un hueso por su color blanquecino y forma alargada. Está relleno de crema de yema y cubierto por un glaseado de azúcar y agua. La tradición de comer huesos de santo en estos días coincide con la temporada de recolección de la almendra, también es el ingrediente principal del mazapán. Su origen se remonta al siglo XVII y se cree que son originales de Madrid. Sin embargo, actualmente podemos encontrar huesos de santo por todo el territorio español.

Pincha aquí y obtendrás la receta de huesos de santo completa.

Panellets

Panellets del Día de Todos los Santos. | Shutterstock

Los panellets son unos dulces tradicionales de CataluñaComunidad Valenciana y las Islas Baleares, que se elaboran con motivo especial del Día de Todos los Santos. La primera noticia que se conoce de los panellets es del siglo XVIII, aunque se cree que su verdadero origen está en la cocina árabe por el uso de las almendras. Asimismo, se trata de un dulce que cuenta con muchas variantes: panellets de chocolate, de café, naranja, pistacho o coco. Los panellets están elaborados con una masa de mazapán preparada con almendra molida, azúcar, huevo y ralladura de limón. Una masa que se cubre de piñones. Una receta muy sencilla que no puede faltar en este puente.

Aquí tienes la receta completa de los panellets.

Buñuelos de viento

receta de buñuelos de viento

Buñuelos de viento

Sin duda el dulce favorito del Día de Todos los Santos. Suaves y rellenos, copan los postres gracias a su ligereza e intenso sabor. Los buñuelos de viento son muy fáciles de hacer, ya que su receta consiste en una esponjosa masa frita con forma de bola que se rellena de nata, crema pastelera o chocolate. Sus orígenes datan del siglo X, cuando los judíos elaboraban unos bollos fritos que llamaban bimuelos para celebrar Janucá. Estos bollos se introdujeron más tarde en la celebración cristiana por la influencia de la tradición semita.

Aquí tienes la receta de buñuelos de viento

Pestiños

receta pestinos

Pestiños. | Shutterstock

El pestiño es el dulce típico de Andalucía y otras zonas del sur de España para el Día de Todos los Santos. También es muy típico en Semana Santa y Navidad. Es muy fácil de hacer y los ingredientes principales son muy asequibles: harina, aceite y azúcar. También es común añadir limón, miel y vino de Jerez. Sabemos de la existencia de los pestiños desde el siglo XVI, al aparecer en La Lozana andaluza (1528) de Francisco Delicado. Sin embargo, se dice que este dulce está relacionado con la shebbakiyya marroquí. Así, es posible que tengan un origen común, probablemente andalusí.

Aquí tienes la receta de pestiños al completo.

Poleá o gachas de leche

Poleá

Poleá. | Luis Marcuccini

La poleá o gachas de leche es un postre sencillo de la cocina andaluza muy consumido en el Día de Todos los Santos. Destaca por sus ingredientes básicos y al alcance de la mano de todo el mundo: harina, leche y azúcar. Además, estas gachas de Andalucía se aderezan con otros ingredientes como el limón, canela o anís. Esto le otorga un sabor todavía más diferencial. También es frecuente comerla con panecillos o picatostes por encima. Es una receta tradicional cuyo origen se remonta a Al-Ándalus. Ya fue mencionada por Ibn Razin al-Tuyibi en su recetario Relieves de las mesas, acerca de las delicias de la comida y los diferentes platos en el siglo XIII.

Aquí tienes la receta de poleá.