Las croquetas son una de nuestras tapas más famosas y deseadas tanto dentro de España como en el extranjero. Gracias a las pasiones que levantan estos manjares de un bocado, son muchas las recetas que podemos encontrar a lo largo de toda la geografía española. Para variarlas se usan multitud de ingredientes, muchas veces asociados al aprovechamiento, básicos. Por eso no es raro que existan las croquetas de chorizo.

Hay que remarcar que no es una receta tan tradicional como lo son las croquetas de cocido, de pollo o de jamón. Se trata de una versión muy sabrosa y contundente, al igual que la de la tortilla hecha con este embutido, que hará las delicias de los amantes de este embutido tan clásico. Cabe mencionar que en esta receta puede usarse cualquier tipo de chorizo fresco dependiendo de los gustos de cada cual. Esto sirve asimismo para aportar un toque regional, desde el segoviano de Cantimpalos al más norteño del riojano.

croquetas de chorizo

Croquetas de chorizo. | Shutterstock

Ingredientes para las Croquetas de chorizo

300 g de chorizo fresco

1 cebolla

50 g de mantequilla

50 g de aceite de oliva

100 g de harina de trigo

1 L de leche entera

Pimienta negra molida

Nuez moscada molida

Aceite de oliva

Harina, huevo y pan rallado para rebozar

Preparación de las Croquetas de chorizo

  1. Para empezar esta receta de croquetas de chorizo primero debemos picar la cebolla finamente para añadirla a una sartén a fuego medio con un poquito de aceite. Le echamos un poco de sal y la sofreímos hasta que esté ligeramente dorada.
  2. Una vez la cebolla lista, añadimos el chorizo fresco sin la tripa y desmenuzado con las manos. Removemos con una cuchara de madera deshaciendo el chorizo hasta que se sofría para que no queden trozos demasiado grandes. Una vez listo el sofrito podemos pasarlo por un colador durante un par de minutos para eliminar así el exceso de grasa.
  3. A continuación pasamos a preparar el roux. En una sartén añadimos el aceite y la mantequilla y dejamos calentar a fuego medio. Añadimos entonces la harina para tostarla durante al menos 5 minutos. Salpimentamos al gusto y añadimos también nuez moscada. Una vez la harina lista añadimos la leche caliente y formamos poco a poco una bechamel. En este punto podemos batir la mezcla para que no quede ningún grumo.
  4. Una vez la base de bechamel preparada, añadimos el chorizo y la cebolla y seguimos cocinando a fuego medio hasta que la mezcla espese y empiece a despegarse de las paredes y el fondo de la cacerola.
  5. Pasamos la masa de croquetas a otro recipiente y cubrimos a ras con papel film para evitar que se seque la superficie. Una vez templada la masa a temperatura ambiente, dejamos enfriar toda la noche en la nevera.
  6. Para formar las croquetas podemos ayudarnos de dos cucharas cogiendo porciones de masa para formar quenelles con ellas: así no nos mancharemos tanto las manos. Pasamos cada croqueta primero por harina, luego por huevo y por pan rallado para terminar.
  7. Las podemos dejar reposar un poco en el congelador o en la nevera para que se asienten un poco más. Sólo falta freírlas en abundante aceite de girasol muy caliente y ya estarán listas para degustar.