Puedes esmerarte mucho en preparar unas torrijas tradicionales, pero por mucho que lo intentes… Sabes que como las de la abuela solo hay unas. Ya sea por la práctica adquirida con el tiempo, o porque a cierta edad los mayores adquieren una sabiduría innata para materias gastronómicas, no tienen igual. La realidad es que preparar unas buenas torrijas puede parecer muy sencillo, pero conlleva sus pasos.  A continuación, hemos recopilado una serie de consejos de la abuela para hacer unas torrijas tradicionales y comerlas no solo durante la la Cuaresma y Semana Santa, momento del que son típicas, sino durante todo el año. Si eres muy fan pero no quieres pasarte, puedes preparar una receta de torrijas saludables.

1. El Pan, en mayúsculas

Conocemos los panes especiales para torrijas, pero también sabemos que cualquier abuela diría que este dulce se prepara con pan de hace, mínimo, un día. Al estar reseco, absorberá mejor la leche. Si se desea que se reseque antes, se puede cortar en rebanadas ya desde el día anterior.

torrijas tradicionales
Unas buenas torrijas tradicionales

Este postre nació como una receta de aprovechamiento, por lo que las torrijas tradicionales se preparan con pan común. Vamos, del de toda la vida. No obstante, esto no quiere decir que usemos cualquier pan. Entre los consejos de la abuela está el de utilizar un pan con miga densa con pocos alveolos y corteza fina. Por ejemplo, el pan bregao o pan candeal, producto típico de Andalucía y Castilla. No obstante, el mejor siempre es el casero. 

También hay que tener en cuenta que, a la hora de cortar el pan en rebanadas, este no puede ser muy fino, ya que podría romperse. Aproximadamente deben tener dos centímetros de grosor, de manera que empapen bien y queden más sabrosas.

2. Los ingredientes son… los que son

No inventemos, aunque a algunos platos esto le vaya bien. Para preparar unas torrijas tradicionales, de esas clásicas que hacen soñar hasta a los menos golosos, no hay que tener muchos ingredientes. Los ingredientes que hay que tener en la cocina para elaborar las torrijas tradicionales de leche son pan, azúcar, leche entera, canela en rama, huevo, aceite y piel de limón. Se trata de ingredientes tan humildes como básicos, que cualquiera tiene en su cocina.

3. La leche siempre a temperatura ambiente

Antes de ponernos al lío, hay que tener en cuenta que para que los ingredientes estén en su punto óptimo, no vale tenerlos de cualquier manera. La leche debe estar tibia, pues si todavía está caliente el pan quedará reblandecido más de lo necesario. Como consecuencia, podría romperse al sacarlas tras mojarlas, lo que nos complicaría el proceso al pasarlas por huevo y freírlas.

torrijas tradicionales
Torrijas tradicionales con azúcar

Por otro lado, para que salgan unas torrijas tradicionales con las que chuparse hasta los dedos, hay que ser lentos y rápidos. Lentos en el sentido de tener paciencia, pues el pan debe quedar remojado en leche el tiempo suficiente para quede empapado pero no se rompa. En esto las recetas de torrijas tradicionales de las abuelas difieren. Unas las dejan reposar en leche durante horas, otras solo unos minutos o incluso segundos. A su vez, hay que pasarlas rápidamente y con cuidado por el huevo batido, pues existe el riesgo de que puedan desprenderse trocitos de pan.

4. No manipular en exceso

Las torrijas no hay que tocarlas demasiado, pues podrían romperse. Hay que manipularlas como el bien preciado que son, sin presionar mucho con los utensilios. Deben quedar empapadas de todos los ingredientes, pero teniendo en cuenta que no pueden deshacerse. 

5. El aceite debe estar bien caliente

torrijas tradicionales
Un plato lleno de torrijas

Para elaborar las torrijas tradicionales como las haría la más experta de las abuelas, el aceite debe estar muy caliente, pues ya bajará su temperatura cuando se echen las torrijas a la sartén. Por lo tanto, el truco está en freírlas por series de tres o cuatro torrijas cada vez, escurriendo al acabar el exceso de grasa al ponerlas sobre papel absorbente. 

También es importante mantener el aceite limpio. Cuando se preparan muchas torrijas el aceite queda impregnado de leche, huevo y migas. Con los minutos, estos restos se queman y pueden adherirse a las nuevas tandas de torrijas, dándoles mal sabor. Por lo tanto, hay que filtrar el aceite o cambiarlo cada tres tandas. El tiempo aquí hay que tenerlo muy controlado. Bastará con dos minutos por torrija, o podrían quemarse.

Texto: María Jesús Colombo