La huella árabe en España es evidente en muchos monumentos, pero también en lo referente a la gastronomía. La almoixàvena es un dulce de origen árabe típico de la Comunidad Valenciana, especialmente de la zona de Xátiva y la comarca de La Costera. Este postre también se llama almoxàvena, monxàvena o monjavina. Tradicionalmente se preparaba los jueves de cuaresma o de carnaval, pero ahora se hornea todos los jueves en cualquier pastelería debido a la gran popularidad que ha adquirido.

La receta es muy sencilla y los ingredientes no son nada fuera de lo común: harina, aceite, huevos, azúcar y canela. Se trata de una fórmula diferente y con muchos años de tradición. Merece totalmente la pena, pues es muy sencilla y el resultado es un dulce con una forma como la que se ve en esta imagen. ¿Te animas a prepararlo?

Almoixàvena Xàtiva

Almoixàvena, dulce típico de Xátiva. | Wikimedia

Ingredientes para la receta de almoixàvena:

180 ml de agua

160 g de harina

90 ml de aceite de girasol

5 huevos

50 g de azúcar

1 o 2 cucharaditas de canela molida

Una pizca de sal

Manteca de cerdo (opcional)

Preparación de la almoixàvena

1. Vierte el agua en un cazo a fuego medio con el aceite y ponlo a calentar.
2. Cuando empiece a hervir, vierte toda la harina de golpe y un pellizco de sal, removiendo rápidamente a la vez que retiras el cazo del fuego. Remueve hasta que la masa no esté pegajosa y se despegue del cazo. Déjala reposar para que se enfríe ligeramente.
3. Cuando la masa esté templada, añade los huevos de uno en uno, removiendo, hasta que se integren bien. Añade el siguiente huevo cuando el anterior se haya mezclado bien. El resultado será una masa lisa y brillante.
4. Extiende la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Usa una espátula para que quede lo más fina y uniforme posible. Si quieres añadir manteca de cerdo, ponla en pequeños trozos por encima.
7. Mezcla el azúcar con la canela en un vaso o recipiente y espolvorea toda la mezcla por encima de la masa.
8. Mete la masa de tu almoixàvena en el horno precalentado a 200°C con calor arriba y abajo, dejándola durante unos 20 o 25 minutos hasta que la superficie esté bien dorada. Verás que aparecen los característicos bultos de este dulce. Una vez fuera, puedes echarle chocolate por encima para que esté aún más dulce.