Chipiona concluye la temporada veraniega con sus fiestas mayores, entroncadas con la devoción hacia su patrona.

Cada 8 de septiembre la Virgen de Regla abandona el santuario de su advocación para recorrer en procesión las calles de Chipiona, población de la que es patrona. Este acto, que viene celebrándose desde antes del siglo XVII, ha estado siempre tan fuertemente arraigado entre los chipioneros que en torno a él se fueron configurando sus fiestas mayores. La primera documentación escrita en la que se menciona esta fiesta data del año 1611 y en ella se hace referencia a ciertos hurtos llevados a cabo durante las celebraciones. Por el tono de dicho documento se entiende que la fiesta ya se celebraba con anterioridad. Otra fecha clave es 1608, cuando la imagen de la Virgen es sacada del santuario por primera vez para llevar a cabo una pequeña procesión por los alrededores del mismo.

Nuestra Señora de Regla en el Pinar de Chipiona, ca. 1961-62

A partir de entonces se tiene constancia de la celebración de unas fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de Regla que poco a poco van ganando fama entre las poblaciones del entorno y atrayendo a una mayor cantidad de visitantes en cada convocatoria.

Durante las primeras décadas del siglo XX, Chipiona se convierte en un importante centro de veraneo y sus fiestas son consideradas como una ocasión imperdible para aquellos que pasan ahí los meses más cálidos del año; por lo que reúne asistentes de toda España. Su importancia fue finalmente reconocida en 2009 con su declaración como Fiesta de Interés Turístico de Andalucía. Junto a su carnaval, las fiestas de la Virgen de Regla continúan siendo en la actualidad uno de los momentos más grandes del calendario chipionero. Estas se celebran anualmente entre los días 5 y 8 de septiembre y tradicionalmente marcan el final de la temporada de verano.

Procesión de la Virgen en 1908. Foto: Cantarrana

Las casetas públicas ofrecen a vecinos y foranos toda clase de productos gastronómicos propios y otras exquisiteces como vinos de la tierra o el afamado moscatel de la localidad. Mientras tanto los conciertos, actividades taurinas, concursos de caballistas y toda clase de eventos similares se suceden ininterrumpidamente junto a otras convocatorias de orden religioso. Entre estas últimas destaca la tradicional Procesión de Nuestra Señora de Regla, que todos los días 8 de septiembre es sacada de su santuario para recorrer las calles de Chipiona en medio de un auténtico baño de multitudes que es, en el fondo, el auténtico y principal motivo de estos días. Por la noche, la quema de un castillo de fuegos artificiales en la playa de Regla pondrá fin a las fiestas y, con ellas, al verano en Chipiona.

Imagen principal: Acitur

Fiestas de Moros y Cristianos en España

Calles adornadas como en la Edad Media, desfiles majestuosos, batallas emocionantes… Sí: estamos hablando de las Fiestas de Moros y Cristianos, celebradas cada año en España durante varios días repletos de leyendas y espectáculos.

En estas celebraciones se rememora, de la forma más fiel posible, las cruentas batallas históricas que se libraron entre moros y cristianos durante la Reconquista de la Península Ibérica. Estas fiestas populares llaman la atención no solo por el volumen de participantes (de miles de personas), sino también porque la historia, la cultura y el jolgorio se apoderan de las calles. La indumentaria, perfectamente ambientada, logra que se reviva con más intensidad uno de los episodios más relevantes de la historia española.

Se vienen celebrando desde finales del siglo XVII, fundamentalmente en el Levante español, con epicentro en la provincia de Alicante y el sur de la provincia de Valencia. No obstante, existen muchos otros lugares españoles en los que también se realizan estos eventos.

Muchas de estas fiestas cuentan con diferentes reconocimientos de interés turístico: provincial, autonómico, nacional e incluso internacional. Es muy complicado recopilar todos los municipios que celebran Fiestas de Moros y Cristianos en España; por ello, os presentamos alguna de las más importantes:

Alcoy: la cuna de la fiesta

Moros y Cristianos
Fiesta de Moros y Cristianos en Alcoy / Foto: vozpopuli.com

Los Moros y Cristianos de Alcoy (Alicante) son los más populares por su arraigo y espectacularidad, lo que los ha convertido en una fiesta de interés internacional. Representa la batalla que tuvo lugar en 1276 entre los fieles del caudillo árabe Al Azraq, que intentaban asaltar la villa, y sus habitantes, que lucharon por defenderla. Se celebra desde el siglo XVI y rinde homenaje a su patrón San Jorge que, según cuenta la leyenda, apareció en plena batalla contribuyendo a la victoria de los cristianos.

A lo largo de varios días a principios de mayo se van sucediendo los diferentes homenajes y desfiles de ambos ejércitos. Normalmente se estima que la participación alcanza hasta 5.000 personas. En el tercer día se representa la lucha  y el asalto de las tropas musulmanas al castillo, seguido de la reconquista de la fortaleza por parte de los cristianos. El colofón final lo protagoniza San Jorge lanzando flechas desde la torre por la noche.

Villajoyosa: el desembarco de los piratas berberiscos

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Fiesta de Moros y Cristianos en Villajoyosa / Foto: efimeroestudio.com

Otra de las localidades cuya festividad tiene reconocimiento de interés internacional es Villajoyosa (Alicante). En esta celebración se rememora el ataque de los piratas berberiscos y la oposición de los habitantes de la villa. El evento más particular de esta fiesta de Moros y Cristianos es la recreación del combate naval y el consiguiente desembarco en la playa. Se trata de un magnífico espectáculo cargado de fuegos artificiales, tambores y luces, que deja a sus espectadores atónitos.

Cada año, los más curiosos tienen la oportunidad de establecer contacto directo con esta tradición durante varios días en la segunda quincena de julio.

Caravaca de la Cruz: la celebración de los Caballos del Vino

Moros y Cristianos
Fiesta de Moros y Cristianos en Caravaca de la Cruz / Foto: pinterest.es

Caravaca de la Cruz (Murcia) es la única localidad no valenciana que ha conseguido que su fiesta de Moros y Cristianos obtenga el reconocimiento de interés internacional. Al igual que en el resto de lugares, en este evento se celebran procesiones y desfiles de ambos ejércitos. El acto con mayor relevancia es el festejo de los Caballos del Vino, en el que los equinos participan en una carrera llevando sobre ellos mantos de seda y oro bordados a mano.

Lo normal es que esta celebración tenga lugar la primera semana de mayo.

Alcázar de San Juan: la representación castellano-manchega

Moros y Cristianos
Fiesta de Moros y Cristianos en Alcázar de San Juan / Foto: herencia.net

Representando a Castilla-La Mancha, destaca la fiesta de Moros y Cristianos de Alcázar de San Juan. La música, el color y la pólvora son los protagonistas en esta conmemoración histórica. El punto de partida es la Vela de Armas, una recreación muy exacta de los nombramientos de los aspirantes a la Orden de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén. Entre los actos celebrados destacan los desfiles de la Entrada Mora y Cristiana, la Escalada al Torreón de Don Juan de Austria, el Auto de Nombramiento de un Caballero Cristiano, la lucha entre ambos bandos y la Gran Mascletá de fuegos artificiales.

No obstante, es muy recomendable acercarse hasta el pintoresco Mercado Medieval para trasladarnos a la vida cotidiana de los alcazareños de aquellos años. Además, músicos, malabaristas, bufones y bailarines llenan las calles de alegría y amenizan a los visitantes.

Como cada año, esta festividad se celebra el fin de semana más próximo al 24 de junio, día de San Juan.

Muchos otros puntos de España como Calpe (Alicante), Altea (Alicante), Cáceres, Biar (Alicante), Benamahona (Cádiz), Campillo de Arenas (Jaén) o Elche (Alicante), también destacan por sus fiestas de Moros y Cristianos. ¿Has estado en alguna de ellas?

Texto: Carolina Cárcamo Villar


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