Zalduondo / Carnaval

El Carnaval de Zalduondo es una da las festividades rurales más interesantes de Álava

Como en otras localidades de España, a partir del año 1975 Zalduondo recuperó su carnaval rural tras la prohibición de celebrar este tipo de festividades en toda España. Desde entonces el pueblo entero se ha volcado en la reconstrucción de esta tradición que ha terminado por constituirse, por su interés etnográfico, en una de las fiestas más importantes y llamativas de Álava.

Carnaval de Zalduondo
Domingo de Carnaval, 1991

El protagonista absoluto del Carnaval de Zalduondo es Marquitos, un grotesco muñeco que es empalado, juzgado y quemado bajo la acusación de ser el causante de todos los males que sufre el pueblo. Tocado con una chapela negra, vestido con chaqueta gris y pantalón negro y adornado con un collar de huevos tintados, Marquitos es paseado por todo el pueblo a los lomos de un burro y expuesto a la burla y el escarnio de los vecinos, tal como se hacía antiguamente con los reos. A éste le sigue una comparsa compuesta de diferentes personajes que completan el abanico escenográfico de la farsa. La Vieja y el Viejo son los padres de Marquitos y, además, los únicos que expresan dolor en medio de las burlas del resto de sus vecinos. El Barrendero lleva consigo un palo que sujeta una vieja chaqueta hecha jirones y que pasa por las narices de los asistentes. El Cenicero porta un caldero del cual va esparciendo las cenizas del Marquitos ajusticiado el año anterior. Todos ellos son acompañados de una serie de animales como las ovejas y los osos, en estos últimos puede verse un reflejo de la tradición carnavalesca pirenaica. El desfile es también acompañado por una carreta tirada por una mula sobre la que varios niños arrojan confeti al aire, en ella también se transporta el púlpito tras el que el Predicador, último personaje de la acción, dará el discurso que anteceda al ajusticiamiento de Marquitos.

El desfile del Carnaval de zalduondo comienza por la mañana del Domingo de Carnaval, todos los personajes recorren las calles del pueblo acompañados por la banda de txistularis. Al llegar a la altura del palacio de Lazarraga, Marquitos es desmontado del burro y empalado entre los abucheos del respetable, que aprovecha la ocasión para ir a comer, dejando a Marquitos solo, empalado y expuesto a la ira de los vecinos. Tras la comida el desfile se reanuda al son de una canción que reza “que venimos de la función, que venimos del Carnaval”.

Carnaval de Zalduondo
Preparados para el carnaval

Al final del día, tiene lugar el Juicio de Marquitos. Desde el púlpito, el Predicador —personaje interpretado por un vecino del pueblo— eleva un encendido discurso en el que hace referencia a lo acontecido en el pueblo y que sirve como razonamiento jurídico para justificar el ajusticiamiento.

Tras aprobarse la condena, la comitiva se dirige al frontón, donde Marquitos es quemado entre los vítores de los espectadores y los lamentos de sus padres. Así, Zalduondo conjura un año más los males que le asolan y el pobre Marquitos, chivo expiatorio de todos ellos, es ofrecido en sacrificio en espera de que en el siguiente juicio al menos las acusaciones sean menores.

Comentarios Facebook

About the author

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons

Utilizamos cookies de terceros para mejorar la usabilidad para dispositivo de usuario. Si usted continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración y obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar