De algún tiempo a esta parte, Teatro político con mayúsculas

El teatro político es un subgénero escénico que tiene generalmente una mala fama que en obras como esta resulta inmerecida; es más, esta creación de Max Aub —dirigida por Ignacio García e interpretada por Carmen Conesa— es una función desgarradora que no puede dejar de emocionar a cualquier espectador sensible. Una pieza difícil de olvidar, tanto por la interpretación de la monologuísta, como por el texto y la ambientación.

Pero volvamos a la concepción del teatro político; se trata de un subgénero que se caracteriza por la evidente intención de movilizar a los espectadores en una determinada dirección. En concreto, «De algún tiempo a esta parte» es un ejemplo de la estrategia de los intelectuales del Gobierno republicano de advertir al conjunto de los europeos acerca de la amenaza que suponía la ideología fascista para sus sociedades; algo que la Segunda República Española venía padeciendo en forma de Guerra Civil. Para ello, Max Aub emplea un inteligente entramado de personajes (no presenciales) y argumentos para hacer llegar a aquel ciudadano europeo su mensaje. En primer lugar saca la trama del ambiente español para situarlo en uno más neutro: el amplio e influyente grupo social internacional de la alta burguesía europea, de origen germánico y con conexión familiar judía. Después coloca a un personaje oculto en un bando para dar una impresión de neutralidad, y a continuación dramatiza hasta extremos inauditos unas conductas que en el momento de la acción —1938— todavía no se habían manifestado hasta ese extremo. El hecho de que la única protagonista tuviera la misma extracción social que Max Aub le permite a éste autor ser extraordinariamente convincente en la presentación del ambiente. Hábilmente, el texto plantea la supuesta neutralidad del personaje comenzando con la presentación fragmentada del drama personal de la pérdida de un hijo en circunstancias no aclaradas —que se atribuye a una izquierda extremista sin definir— para después dedicar casi toda la obra a vapulear —en mi opinión, de forma premonitoria— a los nazis en particular y a todos los fascismos en general. La idea fuerza es representada hasta la saciedad y no hay modo de equivocarse; teatro político con mayúsculas.

En parecida línea a Bertolt Brecht —magnífico exponente de éste subgénero teatral— la habilidad del autor para conducir al espectador a sus mensajes fuerza es extraordinaria. Dos son las cualidades técnicas que más me han llamado la atención. En primer lugar Aub va desvelando fragmentariamente la trama, obligando al espectador a estar muy pendiente de las afirmaciones de la protagonista, pues falta información suficiente para entender plenamente los hechos; poco a poco la monologuista va aportando más y el puzzle se va completando (aunque no del todo). Como todo no ha sido desvelado durante la función, el espectador se queda con algunos asuntos pendientes, que debería de imaginar; astuta forma de que siga pensando acerca del tema del fascismo en el camino a casa; una inteligente forma de remachar aún más el mensaje. Una segunda clave de la obra es la multiplicidad de roles de la protagonista, que aparece como relatora en tiempo actual, portavoz de su subsconsciente, rememoradora y narradora omnisciente; a pesar del elevado riesgo de perder al espectador por el camino, el excelente texto lo permite. Dificilísima es la interpretación de un personaje con tantos saltos, algo solo al alcance de alguien con la calidad de Carmen Conesa, actriz de muchísimo oficio. Además de sus rápidos y muy bien planificados cambios de posición y vestuario, ayuda mucho a su actuación la excelente iluminación de Juanjo LLorens; tanto en intensidad, como en color y tiempo. El mérito de la sensacional actuación de Carmen Conesa queda realzado por la necesidad de moverse en un reducidísimo espacio escenificado de unos seis metros cuadrados, sin más cambios de decorado que la reubicación de unos cubos de agua por la propia protagonista. La apocalíptica escenografía de Nicolás Bueno (parece la bombardeada Viena de 1945, no la del año 1938) resalta aún más el tremendismo de la obra. Como resultado de todo esto, resulta muy difícil salir de la Sala Margarita Xirgú sin estar sobrecogida/o.

Además de la exageración escenográfica, añado otros desajustes históricos: la trama de sitúa en 1938 y se escribe en 1939, importantes aspectos históricos desvirtuados por dos inserciones musicales. El fallo consiste en que una misma canción anarquista —«A las barricadas»— suena en dos momentos inoportunos. En primer lugar, como telón de fondo a la interpretación de eventos acaecidos en Viena y referidos a los nazis (imposible situar algo anarquista en semejante escenario y fechas). Además, la protagonista acaba la función movilizando a los espectadores en defensa de la libertad con el telón de fondo de esa canción anarquista; Max Aub —afiliado al Partido Socialista desde su juventud y de simpatías comunistas en 1939— se estaría removiéndo en su tumba mexicana de saber que se emplea un himno anarquista en el final de esta obra, pues como todo el mundo sabe, comunistas y los socialistas «negrinistas» como Max Aub tenía un enfrentamiento total en 1939 con los anarquistas (al final de la guerra acabaron matándose entre ellos). Otro error, más pequeño, pero evidente, es cuando la protagonista se refiere al goteo de agua en su jofaina; no habiendo jofaina alguna y tomando ella un cubo que cambia de sitio; convendría que el director le pusiera a la protagonista una jofaina en el escenario.

Tras tan prolongada crónica parece innecesario escribir que es una obra de teatro imprescindible para cualquier aficionado al drama. Pero, bueno, lo añado.

Texto de Ignacio Suárez-Zuloaga.

Comentarios Facebook

About the author

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons

Utilizamos cookies de terceros para mejorar la usabilidad para dispositivo de usuario. Si usted continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración y obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar