Demetrio e Polibio

Gioacchino Rossini comienza su aventura operística con Demetrio y Polibio. La composición de la ópera está envuelta en un aura de pseudo-leyenda, ya que no hay bases documentales que den testimonio de cómo fueron realmente las cosas. Para conocer más acerca de la obra tenemos que acudir a las declaraciones que el propio compositor hizo a Ferdinand Hiller en 1856 (44 años después de la primera representación de la ópera). Rossini escribió Demetrio e Polibio probablemente entre los años 1806 y 1809 y por aquel entonces, el cisne de Pésaro era un joven compositor que prometía; algunas de sus primeras obras musicales ya dejaban entrever un talento musical poco común. Su formación musical se desarrolló, de forma indirecta, en su propio hogar: su padre era cornista y su madre cantante, juntos le inculcaron la pasión por el arte de la música.[/two_third_last]Demostrando buenas aptitudes, Gioacchino fue invitado a Lugo (Italia) donde, en casa de los hermanos Malerbi, aprendió a tocar el clavicémbalo y conoció las óperas de Mozart y de Haydn. En 1804, el joven Rossini fue enviado a la escuela del célebre padre Mattei, y comienza a estudiar bajo sus enseñanzas en 1806. De carácter alegre y sociable, dotado de una bella voz de soprano e instintivamente simpático, había empezado a ganar algo de dinero tocando el clavicémbalo en los teatros y cantando en casas privadas. Las dotes de cantante le abrieron las puertas de la prestigiosa Academia Filarmónica boloñesa; mientras tanto, había comenzado a componer música. En 1804, con tan sólo doce años, había escrito durante sus vacaciones,Sei sonate a quattro para dos violines, violonchelo y contrabajo, siendo hoy en día una de sus obras instrumentales más interpretadas y grabadas, a pesar de las reducciones de la obra que llevó a cabo el propio compositor en años posteriores.

En Boloña, Rossini trabó amistad con los Mombelli, una familia de músicos que se presentaban como una compañía itinerante en los teatros de Italia, y su mayor atractivo radicaba en el tenor Domenico Mombelli. Se hizo buen amigo del tenor y de sus dos hijas Ester y Marianna, para las que escribió la cantata La morte di Didone. Rossini empezó a componer casi por diversión (al menos eso decía) una obra teatral, en tanto que la mujer de Mombelli, Vicenzina Viganò (hermana del célebre coreógrafo) se encargó de escribir el texto. No se sabe cuánto tardó Rossini en completar la obra, pero el compositor menciona que se terminó 4 o 5 años antes de la primera representación, alrededor de 1809. Mientras tanto, en noviembre de 1810, Rossini obtuvo un gran éxito con su farsa de un acto La cambiale di matrimonio estrenada en el Teatro San Moisés de Venecia, evento que marcó el verdadero inicio de su carrera como compositor de ópera.[/two_third_last]En marzo de 1812, después de tres farsas de variado éxito, Rossini debutó como autor de una ópera seria en el Teatro Comunale di Ferrara, presentando Ciro in Babilonia. Había llegado el momento de que los Mombelli sacaran del cajón en el que habían guardado la partitura de Demetrio e Polibio, que se estrenó finalmente en el Teatro Valle di Roma el 18 de mayo de 1812. Los roles principales fueron desempeñados por Domenico Mombelli (Demetrio), Ludovico Olivieri (Polibio), Maria Ester Mombelli (Lisinga) e Anna Mombelli (Siveno). La ópera fue acogida con éxito y tuvo en poco tiempo numerosas representaciones en Italia y más tarde en el extranjero. Desde el primer momento, corrió el rumor de que los Mombelli habían participado en la composición de la partitura. Rumores que llegaron a oídos de Stendhal (biógrafo de Rossini) cuando fue a escuchar por primera vez la ópera a Como en 1814. Escrito a medida para la compañía itinerante de Domenico Mombelli, pero respetando los cánones de la ópera tardo-metastasiana, requiere 4 personajes, en tanto que Onao y Olmira, nombres que ni siquiera aparecieron en el libreto de la primera representación, son meros actores que no cuentan con partes cantadas. El libreto de Viganò Mombelli fue muy apreciado en su tiempo por el poeta Giovanni Berchet. Aunque sus versos eran modestos, Viganò sabía bastante bien qué podía funcionar en teatro y qué no.

Desde el punto de vista formal, Demetrio e Polibio se presenta como una ópera seria tardo settecentesca en la que las piezas de conjunto, concertantes y finales de acto han enriquecido y hecho más diversa la planta de la tradicional ópera seria metastasiana, marcada por el esquema recitativo/aria.

La presencia activa del coro, de ascendencia vagamente gluckiana, contribuye a hacer más “moderna” la ópera. Al coro se le asignan cuatro números (dos por acto) y cinco intervenciones en arias.

Los eventos que se desarrollan y concluyen en la ópera corresponden a los clásicos de la ópera tradicional settecentesca: el amor frustrado de dos jóvenes, no por maldad sino por una cuestión de estatus; el disfraz; el reconocimiento final de dos enamorados, uno de los cuales se creía muerto. Bajo este argumento predecible, el joven Rossini supo tejer una obra musical que, a pesar de brillar sólo en algunos casos puntuales, que mencionaremos más adelante, la obra muestra ya todos los rasgos del lenguaje específico y celebradísimo del compositor. Stendhal, sincero admirador y entusiasta de Rossini, después de escuchar la obra llegó a escribir, sin temor a exagerar: “El estilo del Tancredi, pero aún mejor por la expresión”.

A pesar de su estilo ecléctico, Demetrio e Polibio está lleno de ricos motivos realmente originales: la orquestación está muy cuidada, las formas de los fragmentos son variadas y bien adaptadas a las distintas situaciones, con cavatinas bipartitas, arias formadas por dos secciones contrastadas, dúos y finales magistralmente construidos. Destacan en la ópera algunos números en los que se hacen evidentes las inflexiones personales del autor. En el primer acto, citaremos el aria de Siveno Pien di contento in seno y el magnífico dúo Questo cor ti giura amore, auténtico precursor de infinitos dúos, no sólo rossinianos, sino también bellinianos.

En el segundo acto, el cuarteto Donami omai Siveno se considera como un momento capital de la ópera. Stendhal lo definió como “una de las obras maestras de Rossini; nada en el mundo es equiparable a esta pieza”. Questo cor ti giura amore fue reutilizado por Rossini en otras de sus siguientes óperas, como por ejemplo Il signor Bruschino. Muy recomendable es la versión grabada por la casa Dynamic, con el tenor español Dalmacio González interpretando el rol de Demetrio, la fantástica mezzosoprano Sara Mingardo y el bajo Giorgio Surjan.

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