La Navidad que vivimos Cap. 5: “Ya vienen los Reyes Magos”

“Ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos”, aún no se ha terminado de cantar y escuchar villancicos. Son la banda sonora de la noche más mágica del año: la noche de Reyes. -El 5 de enero. Durante este día se pasa por todos los estados de ánimo posibles: nervios, alegría, dudas, entusiasmo, celebración, incluso enfado. Sea como fuere, todos disfrutan esta fecha del año en la que se vuelve a recuperar la ilusión de cuando se es un niño.

La historia de la cabalgata

Las calles están abarrotadas de gente que con la mayor de las sonrisas y brillo en los ojos esperan ver a Sus Majestades de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar. Hay mayores y pequeños, nadie se quiere perder el espectáculo. Todo está iluminado con luces navideñas y el jolgorio de los asistentes impide casi escuchar los villancicos que suenan en los altavoces.

Tiradas por tractores, coches o camiones. Las carrozas son las otras protagonistas de la noche del 5 de enero en cada rincón del mapa. Con un recorrido que pasa por algunas de las calles de los municipios para que todos puedan saludar a los Reyes, disfrutar bailando y recogiendo caramelos. Esta es otra de las tradiciones y características principales de la noche de Reyes, los caramelos.

Reyes Magos en la cabalgata.| Shutterstock

Reyes Magos en la cabalgata.| Shutterstock

Cada carroza dispone de confeti y gominolas con los que atiborra al público asistente. Una vez retirados los papelillos del pelo, todos se concentran para la traca final, el lanzamiento de caramelos. Recogerlos es considerado por muchos deporte de riesgo. Los más entusiastas los cazan con un paraguas del revés a modo de recipiente. En cambio, los hay que huyen abrumados por la avalancha.

El desfile de carrozas tiene lugar hasta que llegan al destino: la representación del portal de Belén. Allí los Reyes se bajan de su transporte, que en muchas ocasiones recrean un camello, y se dirigen a los asistentes dando un discurso acorde a la magia que desprende el ambiente y la noche de navidad.

La lucha por el trono

Algunos prefieren verla por televisión sin pasar frío y evitando las aglomeraciones. Otros, salen con tiempo de casa para encontrar el hueco perfecto en el que ver las de su localidad. Lo que es seguro es que, de una forma u otra, es una festividad celebrada y seguida por todos. Pero, ¿desde cuándo es tradición recibir a los Reyes Magos en la cabalgata?

Hay cierta discrepancia en los orígenes del desfile de carrozas previos al día de Reyes. Muchos son los territorios que se otorgan el título de ser los primeros en festejar la noche de Reyes. Pese a ello, de manera oficial, el gobierno de España celebró durante las fiestas de navidad la primera cabalgata en el año 1885.

Por el contrario, Alcoy afirma que sus habitantes ya disfrutaron de esta celebración en el año 1866. La localidad alicantina acogió un desfile protagonizado por los Reyes Magos subidos en camellos y repartiendo regalos a los vecinos. El ambiente navideño y festivo tuvo cohetes como broche final a la velada.

Reyes Magos en la cabalgata.| Shutterstock

Reyes Magos en la cabalgata.| Shutterstock

En el otro extremo se encuentra Madrid. La capital no contó con una noche festiva para esperar a Sus Majestades de Oriente hasta 1929. Su organización la llevó a cabo el diario madrileño, “El Heraldo de Madrid” en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad. De éxito rotundo entre toda la población, se vio obligada a suspenderse hasta el año 1953, cuando terminó el periodo de Guerra Civil y posguerra en España.

Sea del modo que sea, la víspera al día de Reyes es un acontecimiento esperado y consolidado ya dentro del folclore y las costumbres del país. Tanto es así, que la Cabalgata de Reyes es considerada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Hay que portarse bien

La otra parte importante de esta noche mágica son los regalos. Da igual la edad, el nerviosismo es bastante común entre niños y mayores. Es una noche en la que no se consigue conciliar el sueño y dormir. Incluso para muchos, una jornada de reflexión de la actitud que se ha tenido durante todo el año. Ya saben, quién se ha portado mal no recibirá regalos a la mañana siguiente.

Regalos de Reyes.| Shutterstock

Regalos de Reyes.| Shutterstock

En la noche de insomnio se repasa mentalmente la lista redactada a los Reyes con todos los regalos que sueñan. Un ordenador, unas botas, nuevos auriculares para el móvil, ¿qué estará bajo el papel de regalo este año? Aunque en alguna ocasión las cartas se mezclan y al final los Reyes dejan regalos que poco tienen que ver con lo que se pide en la carta. Nadie ha pedido nunca calcetines, pero más de uno los ha encontrado alguna vez en el montón de regalos que lleva su nombre.

Y parte de la gracia de esta celebración navideña reside en ese ambiente de intriga. Lo que finalmente Sus Majestades colocan debajo del árbol es un auténtico misterio que se resuelve al día siguiente. Los hay que primero comprueban si los Reyes se han comido y bebido los presentes que les dejan para reponer fuerzas. Otros no esperan ni a desayunar el roscón para abrirlos.

Roscón de Reyes

Roscón de Reyes | Shutterstock

¡Qué emoción! Los Reyes ya han envuelto todos los paquetes y están de camino en los camellos siguiendo la estrella. Toca preparar los dulces navideños y el vaso de leche a los pies del árbol. Para los camello un poco de agua para hidratarse bien y puedan seguir con el camino. Y recuerde, esta noche pronto se ha de acostar, si mañana de regalos quiere disfrutar.

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