La noche del 24 de diciembre es una de las noches más especiales del año. La Navidad ha comenzado, para muchos, con el día de la Lotería, pero en esta noche de invierno es cuando se siente de verdad. Se viven instantes de reuniones, reencuentros, alegría y emoción. Es una noche en la que se come bien, y se pasa mejor. Una noche de especiales navideños, de villancicos, de recordar momentos y de crear otros nuevos que conservar durante el año que está a punto de comenzar. Es 24 de diciembre, así que es inevitable echar la vista atrás, pero también miramos a quien está al lado. Es Nochebuena, cuando agradecemos y deseamos quizá más que nunca.

La mesa en Nochebuena

Y comemos, comemos como nunca. Porque esta cena de Nochebuena es una cena muy especial, así que no nos conformamos con lo habitual, con lo corriente, con lo diario. Las mesas, en Nochebuena, se visten con las mejores galas y se abarrotan con los alimentos más selectos. Pescados y mariscos son los habituales en ciertas casas, otras optan por una carne que, por clásica, nunca falla. No hay diferencias en un aspecto: se coma lo que se coma, se intenta que sea especial.

Una cena cualquiera de Nochebuena

Shutterstock

Esto, claro, no ha sido siempre de esta manera. Aunque la importancia y esa emoción especial que acompaña a la Nochebuena es así desde hace décadas, nuestros mayores no disfrutaron de abundancia y exclusividad en sus cenas de antaño. Si nos remontamos a los años cuarenta, a la época de la posguerra, encontraremos mesas diferentes. Quizá, en ciertos aspectos, también actitudes diferentes, aunque hace ochenta años primaba lo mismo que prima hoy: estar juntos.

Las tradiciones de siempre

Como sucede con todos los días señalados en el calendario en esta época del año, Nochebuena es una noche repleta de tradiciones. Desde la propia cena, casi una cita obligada para la que nos preparamos con tiempo, hasta los alimentos que seguimos escogiendo año tras año. Pasando más recientemente por el discurso del rey, que escuchamos con atención o que nos acompaña como una melodía de fondo. Una que reconocemos y asociamos a este día. Siempre está, porque ha sido siempre transmitido en directo por todos los medios de comunicación del país. Es una tradición asentada.

Otras se están perdiendo. En muchas regiones del país ha sido, durante mucho tiempo, habitual pedir el aguinaldo casa por casa. Una actividad que puede ocupar todo el día y que recuerdan con cariño, sobre todo, aquellos que han vivido al menos cuarenta Navidades. Son muchos los pueblos que están esforzándose por recuperar, como sucede con otros aspectos de la Navidad, esta costumbre que en estos momentos nos lleva a apreciar la unión de una comunidad.

Nochebuena

Shutterstock

Cuando la cena ha concluido, cuando están a punto de sonar doce campanadas, algunos, se levantan para marcharse. Volverán al cabo de unas horas, cuando la Misa del Gallo haya terminado. Esta tradicional homilía se celebra a las doce de la noche. Es decir: el 25 de diciembre. Con este rito cristiano se conmemora, desde hace siglos, el nacimiento de Jesucristo. La gran mayoría de los historiadores apuntan al Papa Sixto III cuando buscan su origen. Fue este pontífice quien, en el siglo V, hizo costumbre la celebración de este oficio de vigilia nocturna en la llegada del nuevo día. Según los antiguos romanos, este nueva jornada comenzaba en la medianoche. Con el canto del gallo.

Una noche especial

Villancicos que sabemos con la misma precisión con la que sabemos el nombre de los familiares que nos acompañan. Juegos de cartas y juegos de mesa que llevan muchos años en la familia, en la comunidad, en el pueblo. Programas televisivos especiales que reúnen a varias de las estrellas del momento. Siempre se repiten, pero que nunca son iguales.

nochebuena

Shutterstock

Estos son algunos de los escenarios comunes y conocidos que se recorren en las casas españolas, que tienen también, por supuesto, sus propios elementos diferenciadores. Todas comparten ese sentimiento mencionado anteriormente: el de ser conscientes de que lo importante es estar juntos. Comparten este conjunto de tradiciones generales que se suceden año tras año, cambiando a medida que el propio tiempo cambia, pero manteniendo la esencia con la que nacieron, lograr que esta noche sea una noche especial.