La tradición taurina de Bilbao es muy amplia y se remonta a tiempos anteriores a los de su plaza de toros actual. Así, los festejos se celebraban en la plaza Vieja. Se trataba de un ruedo circular tras el que se levantaban unos tendidos con andamios. Estos fueron primero de madera y después metálicos. En 1848 se levantó a las puertas de la ciudad una plaza de madera, que duró poco tiempo. Tampoco aguantó demasiado otra de madera, tras el palacio de Zabalburu, que la sustituyó.

Posteriormente, en 1865 se construyó una plaza robusta, de madera, sobre los terrenos que hoy configuran las calles Elcano y Fernández del Campo. Más tarde, en 1870, se levantaron de fábrica sus muros, hasta los palcos. Los balcones presentaban una primera planta adintelada y otra segunda con arcos de madera. Un amplio corredor periférico permitía disfrutar de hermosas vistas en los descansos. Con la reforma el coso alcanzó un aforo de 9.000 espectadores.

Plaza de toros Vista Alegre en Bilbao

Plaza de toros de Bilbao.

La primera Vista Alegre bilbaina

La primera plaza de toros de Vista Alegre fue inaugurada el 13 de agosto de 1882. Se erigió bajo la dirección del arquitecto D. Sabino Goikoetxea Etxebarria. Asimismo, contaba con un aforo de 12.394 asientos. La plaza se construyo en la falda del monte Uriza, al sudoeste de Bilbao, en terrenos pertenecientes a la Iglesia. El edificio presentaba al exterior veinticuatro lados. Cada uno poseía tres pisos, con tres ventanas semicirculares y puertas en el bajo. Los diestros que inauguraron esta Plaza fueron Manuel Fuentes “Bocanegra”, José Lara “Chicorro” y Fernando Gómez “Gallito Chico”. Las reses las puso Concha y Sierra.

En sus 83 años se celebraron un total de 1.817 festejos. Sin embargo, en la madrugada del 4 al 5 de septiembre de 1961 un incendio acabó con ella. Este acaeció tras una novillada en la que actuaron Rafael Chacarte, J. M. Montilla y Manuel Benítez “El Cordobés” con novillos de Antonio Pérez de San Fernando.

La nueva plaza de Vista Alegre

Destruida la primera plaza de Vista Alegre por el incendio, se comenzaron inmediatamente las obras de construcción del nuevo coso en la capital de Vizcaya. Fue proyectado por el arquitecto Luis María de Gana y Hoyos. Además colaboraron el Excmo. Ayuntamiento de Bilbao, la Excma. Diputación Provincial de Bizkaia y la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao. En tan sólo cinco meses se levantó el nuevo edificio. La inauguración sucedió el 19 de junio de 1962 por Antonio Ordóñez, César Girón y Rafael Chacarte. Alternaron en la lidia de toros de Juan Pedro Domecq, Urquijo de Federico, Atanasio Fernández, Antonio Pérez de San Fernando, Marqués de Domecq y Ricardo Arellano.

Plaza de toros Vista Alegre en Bilbao

Exterior de la plaza de toros de Vista Alegre en Bilbao.

El coso está situado en la calle Martín Agüero nº 1, junto a la plaza Zabalburu. Se trata de una plaza de toros de 1ª categoría, una de las más importantes de España. En ella han toreado las mayores figuras del toreo de todos los tiempos. Se han lidiado reses de las ganaderías mas prestigiosas de la historia. Actualmente tiene un aforo de 14.781 espectadores, distribuidos en 8 tendidos.

Las Corridas Generales de Agosto coincidiendo con la Aste Nagusia bilbaína son la principal actividad taurina del coso. También es tradicional el festejo, corrida o novillada, del aniversario en junio. Antes se le llamaba de la liberación y de la prensa

El futuro de la plaza

Actualmente Vista Alegre se encuentra en plena transformación. El proyecto de explotación de la plaza de toros de Bilbao quedó en manos de BMF. A finales de 2019 ganó un concurso para poseer su usufructo durante quince años. Esto supone un doble reto. Por un lado modernizar el recinto y permitir su utilización continua y por otro impulsar la fiesta en la ciudad vasca.

Plaza de toros Vista Alegre en Bilbao

Cúpula en la plaza de toros de Vista Alegre en Bilbao.

BIVA será el nuevo nombre que llevará la plaza tras la trasformación en el que se convertirá en un centro multiusos. La nueva plaza de toros de Bilbao pretende convertirse en un centro de referencia de la ciudad. Para ello se adecuará el espacio para que se celebren en él todo tipo de eventos culturales. Así, el histórico coso afrontará un nuevo proceso de cambio que le permita seguir siendo uno de los mejores del país.