La historia del himno de España, tal y como lo conocemos hoy, se remonta al siglo XVIII. Más de 300 años de un himno nacional que ha sufrido pocas variaciones y que nunca ha contado con una letra oficial. Todo ello a pesar de que han sido muchos los intentos de otorgarle a la melodía unos versos que poder cantar. Pero, como buenos españoles que somos, nunca hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en una letra para el himno de España. Tan solo hay tres himnos en el mundo que carecen de letra: España, Bosnia-Herzegovina y San Marino. ¿Qué te parece que una de las naciones del mundo con más repercusión en la historia del mundo tenga semejantes ‘compañeros’ de excepción?.

La historia del himno de España comienza con la “Marcha Granadera”, una marcha militar entonada por el cuerpo de los granaderos (soldados especializados en el uso de granadas). Por aquel entonces cada unidad militar interpretaba su propia melodía; pero la “Marcha de los Granaderos” fue haciéndose cada vez más popular. Primero se hizo muy popular en Madrid, porque como los granaderos eran las tropas que usualmente desfilaban ante los reyes, su banda siempre entonaba esta melodía. A partir del reinado de Alfonso XII, el rey dejó de pasar tanto tiempo en Madrid y comenzó a viajar por toda España, asistiendo a múltiples actos oficiales con desfile de tropas, por lo que “La Marcha Granadera” se fue haciendo conocida por toda España como “la Marcha Real”.

La primera vez que se recoge la ‘Marcha Granadera’ es en el Libro de Ordenanza de los toques militares de la Infantería Española, en 1761. Esta la contempla como la marcha militar española. La historia del himno de España cuenta que éste se erigió no por orden de ningún rey sino por el arraigo popular entre los propios ciudadanos de esta época. Carlos III lo declaró Marcha de Honor en 1770, y la costumbre popular lo erigió en Himno de España.

Marcha de Granaderos, himno original

Así, continuaríamos cantando “lo, lo, lo, lo…” hasta un pequeño parón en 1870 que podría haber otorgado letra a la Marcha Real; y cambiar, por tanto, la historia del himno de España. En ese año, el General Prim había convocado un concurso para que la “Marcha Granadera” pasara a mejor vida. El proyecto es que la Marcha Real fuera sustituida por una nueva composición más acorde con la revolución liberal que acababa de vivirse en nuestro país. Para elegir la melodía del nuevo himno de España se seleccionó un jurado formado por tres compositores: Miguel Hilarión Eslava (sustituido por enfermedad por Baltasar Saldoni), Francisco Asenjo Barbieri y Pascual Juan Emilio Arrieta. Sin embargo, tras recibir más de 400 composiciones, el concurso para el himno nacional fue declarado desierto.

Según el historiador Juan María Silvela Miláns del Bosch, «ninguno de los cuatro compositores quiso pasar a la historia por ser el protagonista de la supresión de un himno de España tan arraigado ya en la conciencia popular. No insistieron mucho en su calidad artística, pues entre las composiciones presentadas habría seguramente algunas extraordinarias, aunque afirmaban de nuestra antigua Marcha Real que era artísticamente de lo mejor y de lo más apropiado que puede inventarse”. Así que la Marcha Granadera se mantiene como himno de España, oficializado en 1871 por el efímero rey Amadeo I de Saboya.

Otro nombre importante en la historia del himno de España es el de Bartolomé Pérez Casas, músico de Alfonso XIII, que se encargó de adaptar el himno para que pudiera tocarlo una banda musical. Anteriormente el himno nacional lo interpretaba una banda de guerra y, por tanto, lo hacía con instrumentos de guerra como pífanos y tambores.

‘Himno de Riego’ usado durante la Segunda República

La historia del himno de España continúa en la misma línea hasta la Segunda República (1931-1939), cuando es sustituido por el Himno de Riego. Pero pronto estalla la Guerra Civil y el bando sublevado (y futuro vencedor) comienza a extender de nuevo la “Marcha Granadera” con el acompañamiento de letra del poeta gaditano José María Pemán. Aunque esta letra se asocia al periodo franquista, lo cierto es que fue mandada escribir por el presidente del consejos de ministros -el general Miguel Primo de Rivera- en 1928. Por lo tanto, no fue inventado durante la Guerra Civil; como se afirma con frecuencia. Eso sí, aquel himno de España sufrió cambios en su letra, como por ejemplo: “alzad la frente” por “alzad los brazos”, “los yunques y las ruedas” por “los yugos y las flechas”, adaptándose al bando sublevado y al futuro régimen político nacido tras la contienda. Pero nunca fue considerada como letra oficial del himno nacional.

Himno de España con la letra de José María Pemán usado durante el franquismo.

Los capítulos más recientes de la compleja historia del himno de España continúan con la inscripción en el Real Decreto del 10 de octubre de 1997, cuando el Gobierno del Reino de España adquirió los derechos de autor de la Marcha Real; pues hasta entonces esos derechos eran pertenecientes a los herederos de Pérez Casas (a quienes había que pagar una cantidad de dinero cada vez que el himno de España se tocaba en cualquier evento). Se calculó la cantidad pagada cada año, múltiplicándose por una serie de años para llegar al precio pagado. La adaptación del himno nacional es obra del maestro Francisco Grau y sustituye a la versión anterior de Pérez Casas.

Aunque la historia del himno de España ha sufrido varios cambios, siempre ha mantenido como fondo la ‘marcha granadera’; la infantería de élite del Ejército español que marchaba en el siglo XVIII ante el rey.

Texto: Paloma Díaz Espiñeira

Himno oficial de España