¿Por qué San Antón es el Patrón de los Animales?

San Antón, Patrón de los Animales

Fue en el siglo XVIII cuando comenzaron a realizarse las romerías que conmemoran el día de San Antón, que se celebra el 17 de enero. Todavía hoy tienen lugar y se ha convertido también en algo común que numerosas personas acudan a las iglesias con sus mascotas para lograr la bendición del Patrón de los Animales. Ahora bien, ¿cómo se convierte una persona en protector de la especie animal?

San Antón, el millennial del siglo III

Capilla de San Anton en la Catedral de Segovia
Capilla de San Anton en la Catedral de Segovia. | Zarateman, Wikimedia

Se dice que a San Antón le gustaba vivir rodeado de cuantos más animales mejor, por lo que tal vez se le pueda considerar el primer millennial de la historia. Antonio Abad o Antón Abad nació en Egipto en el año 251 d.C. Cuentan que vivió 105 años. Desde los 20, lo hizo recluido en una cueva, donde buscaba la pureza de su espíritu al margen de las posesiones materiales. Antes de retirarse, donó todos sus bienes a las comunidades menos favorecidas.

Antonio Abad, cuentan las crónicas, aprendió todo lo que sabía a base de la contemplación de la naturaleza y de la vida de los animales, a los que prácticamente dedicó toda su vida. Se le atribuyen muchos milagros relacionados con estos. Por ejemplo, que enterró el cuerpo de San Pablo, el Ermitaño, con la ayuda de dos leones, o que curó la ceguera de unos cachorros de cerdo, animal que desde entonces permaneció siempre a su lado. Esta es la razón por la que se le suele representar con un cerdo a sus pies.

Cuando finalmente murió, su leyenda corrió como la pólvora y muchos pastores confiaron en su figura para que protegiera a sus animales. Así comenzaron a realizarse las ofrendas, los rezos y las posteriores romerías que han llegado hasta la actualidad, en iglesias tan populares como la madrileña Real Iglesia de San Antón. Allí se congregan cada año cientos de personas en la fecha señalada. De esta manera se convierte uno en Patrón de los Animales: protegiéndolos y cuidándolos durante cien años.