Historia del himno de España y el porqué de que no tenga letra

Callarse que no me dejáis oír el himno de mi Españita

La historia del himno de España, tal y como se conoce hoy, se remonta al siglo XVIII. Más de 300 años de un himno nacional que ha sufrido pocas variaciones y que nunca ha contado con una letra oficial. Todo ello a pesar de que han sido muchos los intentos de otorgarle a la melodía unos versos que poder cantar. Pero, haciendo honor a la fama patria, nunca ha llegado el acuerdo para pone una letra al himno de España. Tan solo hay tres en el mundo que carecen de letra: España, Bosnia-Herzegovina y San Marino.

La Marcha Granadera

La historia del himno de España comienza con la Marcha Granadera, una marcha militar entonada por el cuerpo de los granaderos. Estos eran por aquel siglo XVIII soldados de élite. En un principio, tiempo atrás, fueron usados para lanzar, como se puede intuir, granadas de mano. Para ello se seleccionaba a los mas fuertes, por razones obvias. De esta forma, cuando los avances técnicos dejaron obsoleta la función de tirar las bombas manuales, su prestigio como moles de guerra les hizo pasar a ser considerados tropas de asalto de gran valor. Vamos, una suerte de equipo de operaciones especiales siempre admirado y destacado.

Por aquel entonces cada unidad militar interpretaba su propia melodía. Pero la Marcha de los Granaderos fue haciéndose cada vez más popular. Primero se alzó en Madrid, porque como los granaderos eran las tropas que usualmente desfilaban ante los reyes, su banda siempre entonaba esta melodía. A partir del reinado de Alfonso XII, el rey dejó de pasar tanto tiempo en tierras madrileñas y comenzó a viajar por toda España, asistiendo a múltiples actos oficiales con desfile de tropas. Así, la melodía se fue haciendo conocida por toda España como la “Marcha Real”.

La primera vez que se recoge la Marcha Granadera es en el Libro de Ordenanza de los toques militares de la Infantería Española, en 1761. Esta obra la contempla como la marcha militar española. El tema se erigió no por la orden de ningún rey, sino por el arraigo popular entre los propios ciudadanos de esta época. Carlos III lo declaró Marcha de Honor en 1770.

Marcha de Granaderos, himno original

Buscando alternativas a finales del XIX

Así, seguiría el famoso “lo, lo… lo, lo…” hasta un pequeño parón en 1870 que podría haber otorgado letra a la Marcha Real. En ese año, el General Prim había convocado un concurso para que la Marcha Granadera pasara a mejor vida. El proyecto es que fuera sustituida por una nueva composición más acorde con la revolución liberal que acababa de vivirse en el país. Para elegir la melodía del nuevo himno de España se seleccionó un jurado formado por tres compositores: Miguel Hilarión Eslava, que sería sustituido por enfermedad por Baltasar Saldoni; Francisco Asenjo Barbieri y Pascual Juan Emilio Arrieta. Sin embargo, tras recibir más de 400 composiciones, el concurso para el himno nacional fue declarado desierto.

Según el historiador Juan María Silvela Miláns del Bosch, “ninguno de los cuatro compositores quiso pasar a la historia por ser el protagonista de la supresión de un himno de España tan arraigado ya en la conciencia popular. No insistieron mucho en su calidad artística, pues entre las composiciones presentadas habría seguramente algunas extraordinarias, aunque afirmaban de nuestra antigua Marcha Real que era artísticamente de lo mejor y de lo más apropiado que puede inventarse”. Así que la Marcha Granadera se mantuvo como himno de España, oficializado en 1871 por el efímero rey Amadeo I de Saboya.

Cambios tan volátiles como el propio siglo XX

Otro nombre importante en la historia del himno de España es el de Bartolomé Pérez Casas, músico de Alfonso XIII, que se encargó de adaptarlo para que pudiera tocarlo una banda musical. Anteriormente el himno nacional lo interpretaba una banda de guerra y, por tanto, lo hacía con instrumentos tales como pífanos y tambores. La historia del himno de España continúa en la misma línea hasta la Segunda República (1931-1939), cuando fue sustituido por el Himno de Riego.

Himno de Riego, usado durante la Segunda República

Pero pronto estalló la Guerra Civil y el bando sublevado, futuro vencedor, comenzó a extender de nuevo la Marcha Granadera con el acompañamiento de letra del poeta gaditano José María Pemán. Aunque esta letra se asocia al periodo franquista, lo cierto es que fue mandada escribir por el general Miguel Primo de Rivera en 1928. Por lo tanto, no fue inventado durante el conflicto, como se afirma con frecuencia. Eso sí, aquel himno de España sufrió cambios en su letra, como por ejemplo: “alzad la frente” por “alzad los brazos”, “los yunques y las ruedas” por “los yugos y las flechas”. Se adaptó así al bando golpista y al futuro régimen político nacido tras la contienda. En todo caso, nunca fue considerada como letra oficial del himno nacional.

Himno de España con la letra de José María Pemán usado durante el franquismo.

La marcha sin letra que todos conocemos

Los capítulos más recientes de la compleja historia del himno de España continúan con la inscripción en el Real Decreto del 10 de octubre de 1997, cuando el Gobierno del Reino de España adquirió los derechos de autor de la Marcha Real. Hasta entonces esos derechos eran pertenecientes a los herederos de Pérez Casas, a quienes había que pagar una cantidad de dinero cada vez que el himno de España se tocaba en cualquier evento. Se calculó la cantidad pagada cada año, multiplicándose por una serie de años para llegar al precio final.

La adaptación del himno nacional es obra del maestro Francisco Grau y sustituye a la versión anterior de Pérez Casas. Aunque la historia del himno de España ha sufrido varios cambios, siempre ha mantenido como fondo la Marcha Granadera. Aquella de la infantería de élite del Ejército español que marchaba en el siglo XVIII ante el rey.

Himno oficial de España

Texto: Paloma Díaz Espiñeira