La isla de doble nacionalidad: española medio año, francesa el resto

Isla de los Faisanes

El río Bidasoa traza una línea invisible que separa dos fronteras, la de Francia y la de España. A su vez, este trazado marca la división entre las ciudades de Irún, perteneciente al País Vasco, y Hendaya, cuya administración es francesa. Es ahí, entre esas dos orillas que abrazan al río, donde emerge una pequeña isla en la que pocos se fijan. Apenas 200 metros de longitud donde nadie vive y nadie puede pasar. Sin embargo, este curioso islote bautizado como isla de los Faisanes fue testigo de la historia. Ahora, y desde mediados del siglo XIX, su administración se divide entre España y Francia. Desde febrero a julio, la isla de los Faisanes pertenece al primero, mientras que desde agosto hasta enero, al segundo.

Isla de los Faisanes
Isla de los Faisanes | Shutterstock

El condominio más pequeño del mundo

La isla de los Faisanes es en realidad, más que una isla, un islote fluvial. Se trata, como se ha indicado, de una extensión de tierra de exactamente 224 metros de largo por 41 de ancho. Esto la convierte en el condominio más pequeño del mundo, entendiendo este como un lugar gobernado por dos o más Estados.

En sus lindes solo hay algunos chopos que se levantan entre la maleza y la hierba, altas murallas de un islote en el que la presencia del hombre sólo se hace palpable en la existencia de un monolito. Esta piedra de origen artificial es el único vestigio que queda allí de la historia, esa que hizo que los Faisanes se constituyera como un lugar de soberanía compartida.

Monolito en la isla de los Faisanes
Monolito en la isla de los Faisanes | Wikimedia

Una inscripción conmemora los sucesos acaecidos entonces. Así, el lado del monolito que mira hacia España está en castellano, mientras que el lado que se gira hacia Francia se inscribe en francés. ¿Cuáles fueron esos hechos de los que la isla fue testigo? ¿Por qué la administración quedó así repartida?

Isla de los Faisanes, tierra de pactos y matrimonios reales

A mediados del siglo XVII terminaba la conocida como guerra de los Treinta Años, un conflicto europeo que enfrentó a la Casa de los Habsburgo con Francia, aunque también intervinieron Dinamarca, Suecia, Bohemia… España estaba del lado de los Habsburgo, por lo que se enfrentó, entre otros, a Francia. Lo que hay que saber es que, una vez terminado el conflicto con la firma de la Paz de Westfalia en 1648, las monarquías de España y Francia no consiguieron frenar sus hostilidades entre ellas.

Fue por eso, y aquí es donde entra en escena la isla de los Faisanes, que el 7 de noviembre de 1659 se firmó allí un nuevo pacto: el Tratado de Paz de los Pirineos. La firma de este documento puso fin a la guerra entre ambos estados. Los 124 artículos que componían este tratado fueron suscritos por los representantes de los reyes Felipe IV de España y Luis XIV de Francia. Para llegar al consenso entre ambos países fueron necesarias al menos 24 reuniones, una de las cuales fue preparada por el mismo Velázquez poco antes de su muerte. Como consecuencia de este elevado número de encuentros la isla recibe también el nombre de isla de la conferencia.

Cuadro encuentro Felipe IV y Luis XIV
Cuadro La entrevista de Felipe IV y Luis XIV en la isla de los Faisanes de Jacques Laumosnier | Wikimedia

La Paz de los Pirineos fue, además, ratificada con el matrimonio contraído entre Luis XIV y la infanta María Teresa de Austria, hija de Felipe IV, que de nuevo se celebró en dicha isla. Antes, en 1615, también se acordó aquí la boda entre el monarca francés Luis XIII y la princesa española Ana de Austria, que era hija de Felipe II. Asimismo, Isabel de Borbón y Felipe IV tuvieron aquí sus correspondientes enlaces. Todas estas bodas le dieron a la isla otro nombre más por el que llamarla: isla de las princesas.

Tratado de Bayona

Ya en el siglo XIX, se firmó el Tratado de Bayona con la intención de poner fin a las continuas discusiones entre los pescadores españoles y franceses, que encontraban en la isla un pretexto de disputa. Este tratado supuso la repartición de la soberanía en la isla, una legislación que se ha mantenido vigente hasta la actualidad. Así, la mitad del año los miembros de las Comandancias Navales de San Sebastián son los responsables de su jurisdicción. El uno de agosto esta pasa a manos de las Comandancias Navales de Bayona.

No obstante, en la práctica, son los ayuntamientos de Irún y Hendaya los que se encargan de gestionar el territorio, que no requiere de mucha atención. Solo es necesario encargarse de que nadie entre o acampe allí, así como de cuidar de la maleza. En 1843 el escritor Víctor Hugo visitó la isla de los Faisanes y se lamentó de la obvia expectativa que genera el nombre: allí no había ningún faisán. “Lo más una vaca y tres patos”, escribió el autor.