Cuando la princesa Ciri se escondió en Canarias

Ciri Canarias

Tras la masacre de Cintra a manos del ejército nilfgaardiano, la princesa Ciri se encuentra con un joven elfo, Dara, que le ofrece desde el primer momento su protección. En el capítulo cuarto de la primera temporada The Witcher, estos dos personajes se adentran en las profundidades del bosque de Brokilon, cuya localización real se extiende a lo largo de varios enclaves de las Islas Canarias.

También llamado de la muerte, este escenario, en el mundo fantástico de esta saga fantástica, es un refugio habitual para las razas perseguidas o maltratadas por los seres humanos y está regentado por las Dríadas o Ninfas. Verde, frondoso y oscuro, pero con resquicios de luz, esta arboleda tiene la apariencia de lo que es: un bosque encantado. Pero en el mundo real Brokilon no existe. En su lugar, los productores de la serie se valieron de los bosques de laurisilva de Los Tilos, el Cubo de Galga, el barranco de La Zarza y el bosque El Cedro.

Los Tilos
Cascada del bosque de Los Tilos, en la isla de La Palma. | Shutterstock

Los escenarios que hacen Brokilon real

El bosque de El Cedro es el único de estos lugares que no se encuentra en la isla de La Palma, sino en la de La Gomera, formando parte del Parque Nacional de Garajonay. Por su parte, el bosque de Los Tilos, nombrado Reserva de la Biosfera, está a apenas cuatro kilómetros de la localidad de Los Sauces en la isla de La Palma. Dispone de dos senderos muy característicos: uno de ellos de 2,5 kilómetros que se adentra en el corazón del bosque, mientras que otro, de solo un kilómetro, asciende hasta los nacientes de Marcos y Cordero.

También en La Palma, a 13 kilómetros de otra de las ubicaciones de The Witcher, se localiza el Parque Cultural de La Zarza, igualmente repleto de zonas de senderismo. Mientras, en el bosque palmero del Cubo de Galga es habitual hacer una ruta circular de 11 kilómetros que permite disfrutar al viajero de todo el esplendor de la zona.

El Cedro
Bosque de El Cedro en el Parque Natural de Garajonay, en la isla de La Gomera. | Shutterstock

En todos los casos se habla de bosques de laurisilva verdes, frondosos y salpicados de agua. Esta frondosidad hace que grandes extensiones de tierra se encuentren a la sombra. Sin embargo, la luz siempre se hace hueco en algunos claros, un efecto que puede verse claramente en los capítulos de The Witcher, aunque sea aumentado por los efectos especiales, y que da a las localizaciones un aspecto encantado.