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Ateneu Barcelonès, baluarte de la cultura catalana

Ateneu Barcelonès, baluarte de la cultura catalana

El Ateneu Barcelonès, asociación civil fundada en Barcelona en 1860 para deleite de las clases poderosas e intelectuales de la ciudad, es actualmente un espacio de concurrencia intelectual. Desde sus inicios, la institución se ha caracterizado por ser un baluarte de la sociedad y la cultura catalanas. Sobre todo, gracias a su reconocida biblioteca, todo un referente de la ciudad condal. Se trata, sin lugar a duda, de un espacio privilegiado al servicio de la difusión de la cultura.

Un centro de debate intelectual

Biblioteca del Ateneu Barcelonès.
Biblioteca del Ateneu Barcelonès. | Shutterstock

Para encontrar los orígenes del Ateneu Barcelonés, hay que remontarse a mediados del siglo XIX. Los profesionales liberales y la burguesía del momento empiezan a plantearse la creación de un ateneo. En 1860 fundan el Ateneu Català. Este acabará siendo el embrión de lo que posteriormente será ya el Ateneu Barcelonès. Se trató de un punto de encuentro entre las clases intelectuales y el poder económico de la ciudad. En cualquier caso, serán las clases poderosas su principal público y objetivo, a diferencia de lo que ocurría en el mismo momento en los ateneos obreros del resto del estado.

En una primera fase de su historia, llegaron a convivir por un lado los sectores más conservadores de la sociedad, junto con los reductos más progresistas e innovadores de la ciudad. La visita de Alfonso XII, junto con un ciclo sobre el positivismo, generará una gran polémica en la entidad y provocarán un sinfín de abandonos y dimisiones. En ese momento, un gran número de socios abandonan la institución.

Esta crisis desembocó en la creación del Ateneo Libre Catalán, que tuvo una duración de tan solo cuatro años. Finalmente, todos los miembros se reintegran en la entidad ya conocida como Ateneu Barcelonès. Sus objetivos se centran en promover la autoformación cultural, impulsar el diálogo con la sociedad civil y, por supuesto, ser el principal centro de debate intelectual de la cultura catalana.

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Un palacio digno para la cultura

Fuente del jardín del Ateneu Barcelonés con L’Ou com balla
Fuente del jardín del Ateneu Barcelonés con L’Ou com balla. | ShutterStock

La sede del Ateneu es el Palacio Savassona, declarado Bien de Interés Cultural como Monumento histórico de España en 1981. Esta casa señorial fue construida en 1782 y adquirida por la entidad en 1906, momento en el que fue reformada por Francesc Font Gumà y el discípulo de Gaudí, Josep Maria Jujol. Anteriormente, la sede primigenia del Ateneu Català tuvo su epicentro en la Rambla dels Caputxins y rápidamente se transformó en un punto de encuentro entre las clases burguesas e intelectuales catalanas.

El edificio, de claro estilo neoclásico, conserva el patio de entrada para carruajes con escalera cubierta y en la parte posterior un jardín romántico donde, durante el Corpus Christi, se puede presenciar la tradición de L’Ou com balla. Esta tradición afirma que debe hacerse bailar un huevo en los surtidores de las fuentes situadas en claustros, patios o jardines.

Diferentes salas, como la Sala Verdaguer utilizada como pequeño salón de actos, sirven a la entidad para realizar tertulias y debates e incluso alojar a una Escuela de Escritura, la más importante del Estado. La espectacular biblioteca, que cuenta con una de las colecciones bibliográficas más valiosas del país, está decorada con pinturas murales de temática mitológica de Francesc Pla, uno de los legados del arte catalán durante la Ilustración.

Una historia digna de recordar

Interior del Ateneu Barcelonès
Interior del Ateneu Barcelonès. | ShutterStock

El Ateneu Barcelonès fue fundado en el año 1860 y en el año 1872 se fusionó con el Casino Mercantil Barcelonés y el Ateneo Catalán. Con la constitución de la Mancomunitat en 1914, la entidad tuvo un incremento importante en el número de socios. Durante la Primera Guerra Mundial fue centro de discusión de todo lo que acontecía y durante más de 30 años estos encuentros marcaron la época dorada del Ateneu.

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Durante la Guerra Civil se crearon numerosos proyectos culturales y las peñas que se reunían habitualmente en la sede formaron una fuerte resistencia cultural. Esta época supuso un incremento de debates y conferencias muy politizados que culminaron finalmente en un giro de 180 grados en la línea ideológica de la entidad. Pasada la Guerra Civil se retomaron las actividades y la sede fue remodelada. Tras la muerte de Franco, se aprobaron unos nuevos estatutos y se volvió a la ideología inicial.

Gozó desde el principio de un gran prestigio como centro promotor de cultura. En el lugar se celebraron conferencias, exposiciones, cursos e incluso se dotó de premios para competiciones como la de los Juegos Florales. Su biblioteca fue durante muchos años la más activa de Barcelona y durante la Guerra Civil se convirtió en pública. En el año 2003 recibió la Creu de Sant Jordi y en el 2007 la Medalla de Oro al Mérito Cultural del Ajuntament de Barcelona. Es indiscutible su influencia en la vida pública catalana, cuyas personalidades más relevantes han sido presidentes del Ateneu. Diferentes personas muy significativas para la cultura catalana, como Àngel Guimerà, Joan Maragall o Pompeu Fabra han tenido el honor de ostentar su presidencia. Actualmente la presidenta es Isona Passola, productora, guionista y directora de cine catalán.