Recorrido por el Museo del Prado de Madrid (I)

A nadie se le escapa que el Museo del Prado de Madrid, situado en el corazón del Paseo del Arte, es una de las mejores pinacotecas del mundo. Sin embargo, el tamaño del edificio y la cantidad de obras expuestas hacen difícil realizar un recorrido por el Museo del Prado de Madrid que deje satisfechos a todos, especialmente a los visitantes novatos.

Hoy te presentamos la primera parte de un itinerario que, si bien se deja algunas cosas en el tintero (el museo merece varios días de visita), saciará la sed artística de todos aquellos cuya visita sea parada obligatoria de su paso por la capital española. El Museo del Prado de Madrid es uno de sus principales atractivos turísticos con entre 2 y 3 millones de visitantes cada año. ¡Comenzamos!

Museo del Prado
El Descendimiento (Roger Van Der Weyden, 1436)

La colección está organizada temáticamente, en función de la nacionalidad de las pinturas, pero es más interesante comentarla por autores. Nuestro recorrido por el Museo del Prado de Madrid comienza con las primeras obras de gran importancia que pueden verse, las que corresponden al periodo renacentista, aunque en la colección existen piezas muy anteriores.

De este momento histórico podemos encontrar obras como un autorretrato de Durero en el que aparece ricamente vestido. Su intención es la de arrogarse la dignidad del artista, superando así la del mero artesano. Es  imprescindible no perderse dos grandes obras: El Descendimiento y El Jardín de las Delicias.

La primera, una obra de Van der Weiden pintada en la primera mitad del s.XV, es el paradigma de la pintura flamenca del momento. La composición, la minuciosidad y la profunda sensación plástica son las señas de identidad que pueden apreciarse en esta pintura. Representa el momento en el que Jesús es bajado de la cruz por parte de José de Arimatea, Nicodemo, María Magdalena y Juan Bautista, del cual pueden verse incluso sus lágrimas mientras sujeta el cuerpo de la virgen María.

Museo del Prado
El Jardín de las Delicias (El Bosco, 1500-1505)

Por otra parte, El Jardín de las Delicias es una compleja obra de El Bosco que fue pintada en torno a 1500 y actualmente se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. En forma de tríptico, la tabla izquierda representa el paraíso de Adán y Eva, así como la derecha representa el infierno. La tabla central, en cambio, representa el mundo terreno donde vemos un sinfín de símbolos como frutas o cristal que aluden a la frugalidad del placer perseguida por una multitud. Se trata de un cuadro moralizante que complementa estos símbolos con los castigos que vemos representados en la tabla del infierno.

Posterior a estos autores, a caballo entre el renacimiento y el barroco, nos topamos en el Museo del Prado de Madrid con la pintura de El Greco. En nuestro recorrido acudimos a ver una de sus pinturas más emblemáticas: El Caballero de la Mano en el Pecho.

Recientemente restaurada, la pintura es un arquetipo del retrato de finales del siglo XVI, con su gesto majestuoso y su mano en posición de juramento que lo llenan de dignidad. Pero es en La Trinidad donde pueden apreciarse mejor sus características figuras alargadas de aire manierista, así como sus potentes colores, aplicados con maestría en pinceladas sueltas pero efectivas.

Museo del Prado
La Trinidad (El Greco, 1977-1979)

Para terminar esta primera parte de nuestro recorrido por el Museo del Prado de Madrid pasamos al periodo barroco. Llegamos hasta la gran sala de la primera planta donde nos encontramos con la obra cumbre de esta etapa artística: Las Meninas de Velázquez. El imaginativo ejercicio artístico que realiza en este retrato, algo inverosímil para la época, en el que el pintor representa la escena desde el punto de vista del retratado, nos da una idea de lo original y revolucionario de la obra.

En el lienzo, uno de los mayores que pintó Velázquez, vemos a la infanta Margarita junto a sus damas de honor y meninas, entre otros sirvientes. También nos encontramos un autorretrato del propio pintor al que vemos con la cruz de la Orden de Santiago, y al fondo, reflejados en un espejo, Felipe IV y su esposa.

Museo del Prado
Las Meninas (Diego Velázquez, 1656)

Las obras del maestro sevillano abundan en este museo. Desde temáticas mitológicas tratadas con una mirada naturalista como El Triunfo de Baco, hasta diversos retratos reales, pasando por Las Lanzas, otra de las grandes obras de Velázquez que encontraremos en el Museo del Prado de Madrid.

Este último cuadro que es otro ejemplo de la magnificencia compositiva de este pintor, en el que logra, mediante una cuidada composición helicoidal, la situación de dos grupos de figuras de manera simétrica y el juego de escorzos, generar una sensación espacial inigualable.

La rendición de Breda ante los tercios españoles queda representada en el lienzo con el gobernador holandés entregando la llave de la ciudad a Ambrosio de Spínola, quien le detiene en su tentativa de arrodillarse. Velázquez muestra al mismo tiempo el poder y la caballerosidad de la corona española.

Museo del Prado
La Rendición (Diego Velázquez, 1634-1635)

Y hasta aquí la primera parte de nuestro recorrido por el Museo del Prado de Madrid. Nos vemos la semana que viene con la segunda parte, en la que hablaremos de imprescindibles como ZurbaránMurilloCaravaggio, y cómo no, Goya.

Comentarios Facebook

About the author