Esta es la traducción de la Compostela

Llegar a la Catedral de Santiago es una hazaña que cada vez más gente logra. Por ejemplo, en 2018 completaron el Camino 327 378 personas frente a las 272 417 del último Año Santo. Como en el pasado, el peregrino quiere poder demostrar que ha realizado el Camino de Santiago en buena lid. De ahí que exista un documento al respecto, que en latín deja claro que se ha concluido el trayecto, sea el del Norte o el Francés. Esto es, que se han transitado los 100 últimos kilómetros a pie o caballo, o bien los 200 finales en bicicleta. Aunque casi todo aquel que haya hecho la peregrinación lo tenga, no todos conocen la traducción de la Compostela.

La Compostela, heredera de una larga tradición

Desde que Alfonso II de Asturias decidiera ir de Oviedo a Santiago de Compostela, creando el Camino Primitivo, ha llovido mucho. La última de las tres grandes peregrinaciones cristianas tuvo fortuna desde el principio. Transmitía mejor los valores austeros que la vía a Roma y conllevaba un peligro menor que acudir a Jerusalén.

El Camino de Santiago desarrolló una mística propia basada en la redención. Por ello, según avanzaban los siglos se tornó una penitencia común. Redimirse de ciertas conductas visitando la tumba del Apóstol, o pedir al santo que intercediera por terceros, era algo que debía ser probado. Tal necesidad también venía de que gran parte de los peregrinos usaban la infraestructura jacobea debido a su pobreza o a votos personales. Evitar gorrones era prioritario incluso en los siglos X y XIII.

Compostela anterior a la actual

Compostela anterior a la actual. | Wikicommons

De esta forma, se cuenta que en un principio se daban veneras a quienes terminaban el Camino de Santiago. Tan endeble prueba, pues falsificarla era muy fácil, se vio sustituida rápidamente. Así surgieron las cartas probatorias, que servían para recibir privilegios en el camino de vuelta. Además, suponían una prueba fehaciente de haber completado el trayecto. Tal tradición se ve reflejada en la actual traducción de la Compostela, cuyo texto está en latín medieval, lengua usada por los prelados y reyes europeos de antaño.

El documento en sí mismo surgió para poder disfrutar del Hospital Real de Santiago durante el siglo XVI. Tras la caída en desgracia del Camino de Santiago, reflotó a mediados del siglo pasado. Durante los sesenta se dieron las primeras Compostelas modernas, aunque fue durante el Jacobeo de 1993 cuando se estandarizaron. En principio solo se daba si se completaba la ruta por motivos religiosos, aunque hoy día se ha ampliado a los espirituales. Asimismo, hay un Certificado de Bienvenida para laicos.

traducción de la Compostela actual

Actual Compostela.

Aquí tienes la traducción de la Compostela:

“El Cabildo de esta Santa Apostólica y Metropolitana Iglesia Catedral Compostelana custodio del sello del Altar de Santiago Apóstol, a todos los Fieles y peregrinos que llegan desde cualquier parte del Orbe de la Tierra con actitud de devoción o por causa de voto o promesa peregrinen hasta la Tumba del Apóstol, Nuestro Patrón y Protector de las Españas, acredita ante todos los que observen este documento que: NOMBRE ha visitado devotamente este sacratísimo Templo con sentido cristiano (pietatis causa).

En fe de lo cual le entrego el presente documento refrendado con el sello de esta misma Santa Iglesia.

Dado en Santiago de Compostela el día X mes Y año del Señor ZZZZ.

El Canónigo Diputado para los Peregrinos.”

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