Aquello de «Sin dolor no hay gloria» se hace evidente cuando toca enfrentarse a los puertos más complicados del Camino. La abundancia de nuevas rutas para llegar a Santiago de Compostela hace que haya una variedad de ascensos rompepiernas casi inabarcable. Por eso solo aparecen las de los principales trayectos. Lo que hace que estas subidas sean algunas de las más duras del Camino de Santiago es el desnivel que acumulan o su situación en las etapas a las que pertenecen. Ahora es el momento de empezar a subir.

Collado Lepoeder (Camino Francés)

Entorno del Collado de Lepoeder

Entorno del Collado de Lepoeder. | Shutterstock

Resulta imposible no meter este alto en la lista. Es el más duro que la mayoría de los peregrinos llega a conocer y se sitúa en la frontera con Francia, ya en la parte Navarra. Supone el punto álgido de la etapa que va de Saint Jean Pied de Port a Roncesvalles, la favorita para empezar el Camino Francés desde la larga distancia. Se sube desde algo más de 170 metros hasta los 1.430. Antes, en zona gala, se pasa por el collado de Bentartea. Resulta impresionante el panorama que se puede contemplar durante la subida, con panorámicas tan amplias como espectaculares del Pirineo. Es, sin duda, la más complicada de esta ruta jacobea.



Puerto del Palo (Camino Primitivo)

Inicio del descenso de El Palo

Inicio del descenso de El Palo. | José Antonio Gil Martínez (Flickr)

La etapa reina del Camino Primitivo es la que asciende al puerto del Palo. La etapa normalmente parte de Borres y asume esta dura subida por desde Pola de Allande. De este modo se llega fácilmente hasta tal población, desde donde toca superar casi 600 metros de desnivel. Desde el alto de las montañas astures hay que bajar para llegar a Berducedo. Un trayecto que en invierno alcanza nuevas cotas de dificultad. Si hace buen tiempo, solo en este caso, existe una alternativa por las antiguas ruinas de antiguos hospitales de peregrinos y el puerto de La Marta.

Horcada de Valcavao (Camino Lebaniego)

Puerto de Pondetrave

Puerto de Pondetrave. | Shutterstock

El Camino Vadiniense toma su nombre de una antigua tribu cántabra. También se le conoce como Lebaniego en su tramos hasta el monasterio de Santo Toribio de Liébana. De San Vicente de la Barquera se gira al interior de Cantabria y los Picos de Europa en la que posiblemente sea el trayecto más montañoso de todos los caminos. Antes de conectar con el Francés en Mansilla de las Mulas, al lado de León, se superan etapas tan duras como la que sube a la Horcada de Valcadao. Menos de ocho kilómetros superan más de 700 metros de desnivel. Suelen recorrerse justo al principio de la etapa, saliendo del aislado Fuente Dé. Luego aguardan 14 kilómetros hasta Portilla de la Reina, pasando por el puerto de Pandetrave. Más de 20 kilómetros sin servicios pero en los que la belleza de La Montaña compensan de sobra.

A Canda (Vía de la Plata Sanabresa)

Santuario de la Tuiza

Santuario de la Tuiza. | Turismo Castilla y León

La entrada a Ourense de la Vía de la Plata en su variante por Puebla de Sanabria es un ascenso por frondosas pistas. Un alarde natural de una excelsa belleza, realmente espectacular. Comparada con las anteriores puede parecer suave. Sin embargo, las pistas forestales que asume en sus algo más de 300 metros de subida desde Lubian y la Tuiza son bastante empinadas. Asimismo, las lluvias llevan a que no estén siempre en el mejor estado. No es raro tampoco encontrar árboles caídos. De este modo, se aumenta la dificultad. Arriba esperan vistas alucinante y la alegría de entrar en Galicia para aquellos que llevan andando desde Sevilla, Cádiz, Huelva o Mérida.

Puerto de Pajares (Camino del Salvador)

Parador de Pajares

Parador de Pajares. | Shutterstock

Este famoso puerto es conocido por las retenciones y cierres que sufre en invierno en sus carreteras. Casi un kilómetro de desnivel acumulado espera a aquellos que hagan en enlace entre Francés y Norte, en dirección a Oviedo. Se llama Camino del Salvador, en referencia a la catedral ovetense. También puede realizarse al revés, lo que cambiaría el asunto totalmente. Sea como fuere, los altibajos son continuos y desembocan en una bajada que también se las trae. Con nieve hay alternativas más largas basadas en la carretera Nacional 630.

O Cebreiro (Camino Francés)

Dura subida a O Cebreiro

O Cebreiro.

Desde Las Herrerías, un bucólico pueblo a los pies de Los Ancares en su vertiente leonesa, hasta O Cebreiro se extiende la más conocida de las subidas duras del Camino de Santiago, en el Francés. Se pasa de pistas forestales a senderos de forraje. La nieve es habitual en invierno y la recompensa es el bonito pueblo que aguarda en lo alto. Con su arquitectura de piedra, sus pallozas, destila un ambiente medieval en el que recuperarse delos más de 600 metros de ascenso.

Alto de la Cruz y Alto del Infanzón (Camino del Norte)

Edificio más alto de España. Universidad Laboral de Gijón

Universidad Laboral de Gijón, uno de los edificios queantes se ven al entrar en la ciudad tras las duras subidas. | Shutterstock

El Camino del Norte no deja grandes puertos como los de otras rutas, pero sí grandes subidas. Llegando a Gijón, en Asturias, aguardan dos de las más duras. 340 y 200 metros que se suben y bajan totalmente, llegando desde Villaviciosa, una tarea complicada. El Alto de la Cruz es el primero y llega de sopetón, tras días sin grandes dificultades. Por su parte, sin tiempo para recuperarse se asume el Collado del Infanzón. Tras ello quedarían casi diez kilómetros para alcanzar el centro gijonés, que mejoran al llegar al paseo marítimo de San Lorenzo.

Talariño (Vía de la Plata Sanabresa)

Camino tras Tamicelas

Camino tras Tamicelas. 1 Wikimedia

El Camino Sanabrés, final muy interesante de la Vía de la Plata, no está falta de grandes subidas. El peregrino está acostumbrado a ellas cuando se asume el último de los grandes ascensos que tiene. Apenas se superan los 400 metros de desnivel desde Tamicelas, pasado Laza. Los cortes de terreno para evitar la extensión de incendios se mezclan con bosques y tramos de fuerte pendiente. En verano el calor es muy grande y debe llevarse agua. Antes de coronar está Alberguería, un pueblo ourensano del que se dice que partían los caballeros del Temple para porteger a los peregrinos en su esfuerzo. Si se ha salido de Campobecerros, sería un final perfecto para la etapa.

Subida a Fuente Dé (Camino Lebaniego)

Vista de Fuente Dé, un pueblo muy aislado

Vista de Fuente Dé, un pueblo muy aislado. | Shutterstock

Antes se ha hablado de la etapa que seguía a esta. Es la última de una terna de trayectos. El primero va de Lafuente y acaba en Potes. De aquí se va Fuente Dé. Se pasa de 300 a 1.100 metros, una subida con requiebros de más de 30 kilómetros. Siguiendo el Deva se pasa por Santo Toribio de Liébana, una verdadera maravilla. Mientras tanto, el entorno natural que se disfruta es propio de los Picos de Europa. Alejados de todo y todos se acaba llegando a uno de los pueblos más aislados de España, el bonito Fuente Dé.

Puerto del Acebo (Camino Primitivo)

Grandas de Salime y sus montañas

Grandas de Salime y sus montañas. | Shutterstock

Unos 500 metros de desnivel son los protagonistas de un ascenso que se hace más duro debido a las etapas precendentes. Partiendo de Grandas de Salime, la primera parte del día se dedica a subir hasta entrar en la provincia de Lugo. Cabe resaltar que si se ha llegado en un buen estado de forma no presenta una gran dificultad. Sin embargo, como se ha señalado, es muy probable arrastrar fatiga o lesiones. En todo caso, una vez pasado el puerto de El Acebo, todo será más fácil.

Padornelo (Vía de la Plata Sanabresa)

Puerto de Padornelo

Padornelo y su puerto en invierno. | Shutterstock

La intromisión de las obras del AVE son clave en toda la Vía de la Plata. Al ser un camino natural ha dado pie a que en paralelo avancen vías férreas y carreteras. Así, la variante por Sanabria es seguida por la línea que va hacia A Gudiña y Galicia desde Zamora. Debido a ello el ascenso al Padornelo puede variar muchísimo. Los encargados de los trabajos marcan con solvencia por donde ir en esta subida que aguarda desde Requejo, pasada Puebla y su lago. Hace falta estar atento y no habrá ningún problema. El final se hace por la Nacional. Siempre peligrosos, los enlaces con la A-52 son una trampa mortal para los peregrinos. Hay que tener muchísimo cuidado ya que los coches no siempre respetan los avisos de que hay caminantes y van muy deprisa.

Monte Arno (Camino del Norte)

Markina-Xemein

Markina-Xemein, fin de la dura etapa. | Shutterstock

Esta etapa transita entre Guipúzcoa y Vizacaya. Supone meterse en lo profundo de los montes vascos. Impresionantes valles y bosques marcan un recorrido que sale de la costera Deba. Resulta muy dura y desde Olatz se extiende por 17 kilómetros sin servicios. Sin embargo, el bar que hay allí no abre siempre. Los requiebros por zonas forestales son durísimos y se dificultan más por las labores madereras que suelen estar llevándose a cabo. El alto principal es el monte Arno, de 500 metros de altura que se suben enteros desde el punto de inicio. Después aguardan más subeybajas hasta bajar a Markina-Xemein.

San Juan de la Peña (Camino Francés Aragonés)

Monasterio españoles, de San Juan de la Peña en Huesca

Monasterio de San Juan de la Peña.

La preciosa localidad medieval de Jaca ve salir una etapa que puede o no pasar por San Juan de la Peña. Se trata de una complicación que recomendamos de haber tiempo, solo para quienes sean veteranos. El porqué es que se visita uno de los más extraordinarios monasterios de Aragón. El cenobio tiene un complejo nuevo y viejo. Este último se halla incrustado en la roca. Fue un entorno asociado a la realeza. Para verlo hay que asumir un difícil ascenso desde Atares. A este pueblo se llega tras superar un collado que prepara las piernas para lo que espera: casi 600 metros de desnivel en 6 kilómetros. La bajada a Santa Cruz de Serós se las trae, ya que se pierde todo lo ganado. Por todo ello lo lógico es para en Santa Cilia.