2020 iba a ser un año vital para el Camino de Santiago. Previo al próximo Año Santo, debería haber visto de nuevo las cifras de peregrinos aumentadas. También habría servido para comenzar a preparar la irrupción del Xacobeo, con importantes congresos, charlas e inversiones. Sin embargo, la maquinaria jacobea ha visto como el coronavirus pulsaba el botón rojo y paraba la producción de golpe. Algo que afecta especialmente a España pero se extiende a asociaciones, negocios y entidades públicas de toda Europa. La vuelta del Camino se prevé muy complicada y estas son algunas de sus claves.

Plaza del Obradoiro y Catedral de Santiago

Plaza del Obradoiro y Catedral de Santiago. | Shutterstock

Una vuelta tranquila: «El Camino sigue ahí»

La gran pregunta que surge a todos los peregrinos es «¿Cuándo se podrá volver a hacer el Camino de Santiago?». Una consulta a distintos expertos lleva a un solo punto en común: no se sabe. Luis Gutiérrez Perrino, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago (FEAACS), señala que por el momento todo está en fase de ser hablado. Tal institución colabora con la Xunta de Galicia, el Xacobeo y el Consejo Xacobeo. Jorge Martínez-Cava, cabeza de la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid (AACSM) mira más hacia el otoño como fecha más temprana.

Con todo, la paciencia es una petición global en asociaciones y entidades locales. «El Camino sigue ahí» o «El Camino no se va a mover» son lemas en los que inciden Luis y Jorge. Aunque el golpe contemplado es mayúsculo, como al resto del turismo, la precipitación no es una opción. Así, si se está pensando en hacer el Camino de Santiago la recomendación que se extrae de las fuentes consultadas es la de esperar. Gutiérrez Perrino apunta a que una gran alternativa es aguardar al Año Santo y aprovecharlo.

Martínez-Cava explica que adecuar el Camino de Santiago es una tarea continua que se ha visto interrumpida y ampliada. A la labor de limpiar caminos y mejorar las balizas se une la de equipar a albergues con material sanitario. También la de reforzar el número de hospitaleros o los hospedajes para peregrinos en puntos clave. Como se ve a lo largo del artículo, es algo peliagudo y que requerirá de mucho esfuerzo. «Trabajar con los peregrinos» como han hecho siempre es la manera de asumir el reto para Luis Guitérrez Perrino.

Las fases de desescalada y el Camino de Santiago

Las cuatro fases de desescalada a nivel provincial marcan una paulatina apertura del sector turístico de la que el Camino de Santiago apenas se podrá aprovechar. El punto más a tener en cuenta es que la movilidad interprovincial solo se dará en territorios que hayan superado la fase 3, la última del plan. Por tanto, una condición necesaria para que siquiera se piense en reabrir el Camino es que toda España haya superado la fase 3. En el mapa que se muestra a continuación se puede observar en qué fase está cada provincia.

Mapa de fases del Coronavirus

Mapa de fases del Coronavirus a 13 de mayo de 2020. La fase 4 se considera la «Nueva Normalidad» y las provincias con varias zonas sanitarias se ponen en la fase más baja que posean.

Aunque se podría resumir cómo afectaría a un hipotético peregrino cada una de las fases, lo contado desde la FEAACS, la AACSM o el Albergue de la Cofradía del Santo de Santo Domingo de la Calzada es contundente respecto a que durante ninguna de las fases se podrá hacer el Camino de Santiago. Jorge Martínez-Cava y Luis Gutiérrez Perrino señalan que durante estas no se pueden dar las condiciones de seguridad mínimas para la peregrinación, ni en rutas internas provinciales.

Por un lado que la situación de la adecuación de los caminos. Las labores de marcado, señalización o limpieza de los mismos suele ser fruto del trabajo de asociaciones y colaboraciones con entidades públicas locales. Por otro, como se tratará a continuación, queda la apertura de los albergues. Los requerimientos gubernamentales van a hacer complicado que abran incluso tras superar la desescalada, por lo que pensar en que operen durante la misma es una utopía. Algo especialmente aplicable a los que gestionan hospitaleros voluntarios, afectados sobremanera por la no movilidad provincial.

La problemática de los albergues y alojamientos jacobeos

Camino de Santiago es para muchos sinónimo de albergues. Sin embargo, la visión para este tipo de alojamientos jacobeos es bastante negativa durante lo que queda de año. Por ello, podrían ganar peso hospedajes alternativos como hostales u hoteles, en muchos casos con mayor capacidad de soportar un cierre prolongado.

En el caso de los albergues, incluso tras la vuelta a la relativa normalidad, la necesidad expresada en las guía ministerial de mantener distancias de seguridad mínimas llevará a recortar el número de plazas. Los mínimos planteados por estos manuales permiten que funcionen con normalidad los de mayor tamaño. Asimismo, Luis Gutiérrez Perrino señala que se está a la espera de una normativa más concreta para los alojamientos de peregrinos. Sin embargo, necesidades como crear un Comité de Seguridad y Salud puede escapar a la capacidad de los más pequeños. Jorge Martínez-Cava incide en que el aumento del lavado de ropa de cama, la adquisición de termómetros sin contacto o las desinfecciones continuas de los baños son un reto mayúsculo.

Inicio del descenso de El Palo

Inicio del descenso de El Palo. | José Antonio Gil Martínez Flickr)

Fernando Quintero, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva, intuye una mezcla de «miedo» y «del tirón del Camino» que puede cristalizar en optar por hostales y pensiones. Aunque se aumente el precio, será la única alternativa en muchas poblaciones cuyos albergues no puedan permitirse abrir este año debido a la falta de ingresos veraniega, como se verá en el siguiente apartado. Así, la hostelería tradicional se alza como un sustituto que aumenta el presupuesto pero permite hacer la peregrinación.

La supervivencia de los albergues de asociación

Jorge Martínez-Cava y Luis Gutiérrez Perrino poseen una visión muy cauta respecto a cómo se reabrirá el Camino. En ella, el uso de los albergues es una de las claves. «Ni hay que forzar, ni queremos», señala el presidente de la AACSM. Aclara además que la «casuística es muy amplia». Hay albergues de asociación, de donativo, religiosos, públicos y los privados. El Gobierno gallego ya está preparando medidas económicas para asegurar el correcto funcionamientos de sus hospedajes jacobeos. Al depender de la Comunidad Autónoma, su puesta a punto es la más favorecida y no deberían tener problemas en abrir cuando la normalidad regrese.

Una cuestión muy distinta es la del resto. Martínez-Cava apunta a que los más pequeños tendrán muy complicado cumplir la normativa gubernamental. No lo tendrán tampoco fácil los de mayor tamaño. Las medidas de higiene se prevén enormes. Por ejemplo, cuenta que habrá que lavar la ropa de cama con mayor frecuencia y la guía ministerial indica que hay que limpiar los baños al menos seis veces al día. Esto supone una carga de trabajo difícil de asumir para los equipos habituales, compuestos por uno o dos hospitaleros voluntarios.

Palacio Episcopal de Astorga

La reapertura para Martínez-Cava se ubica así en una horquilla que va de octubre a enero. Perrino habla más de 2021. Andrés Manuel Sánchez, hospitalero del albergue de la Cofradía del Santo en Santo Domingo de la Calzada tampoco se atreve a poner una fecha clara. Prevé que podría haber peregrinos andando en julio o agosto. Sin embargo, pronostica que la ausencia de la temporada veraniega y la imposibilidad de aplicar las medidas exigidas por el gobierno podría prolongar cierre de muchos albergues «hasta la Semana Santa» de 2021. Su colega madrileño comparte esta visión, que afecta mucho a las alternativas privadas. Solo abrir de septiembre/octubre a diciembre hace que pueda ser más rentable seguir cerrados. Bien es cierto que en otros casos la opción puede ser la clausura permanente.

Fernando Quintero, expresa que la palabra que impera es «incertidumbre». En su caso ha sido hospitalero de forma continuada, por ejemplo en Nájera. Sin embargo, este año se dará de baja como tal junto a muchas otras personas con altos factores de riesgo. La FEAACS informa de que ya se está planteando, en el Consejo Xacobeo, un plan para el Camino Francés. De esta forma se daría sustento a un gran albergue en cada parada principal, como Roncesvalles, Pamplona, Burgos, León, Astorga… En total pretenden que haya 30 alojamientos de este tipo listos para la reapertura, fortificando así el tramo español de la ruta jacobea más popular.

¿Se puede controlar el número de peregrinos?

El control del número de peregrinos activos preocupa a Martínez-Cava. Una solución que propone, apoyada por Quintero, es la de potenciar que los viajeros pasen por asociaciones a obtener la credencial. El presidente de la AACSM cree que el valor de este documento se ha devaluado al ponerse en venta en puntos de venta muy externos al Camino de Santiago, como grandes superficies.

En una situación tan excepcional como la que le sobreviene al Camino de Santiago, la labor de información previa de las asociaciones y similares cobra importancia. No en vano, son ellas quienes acondicionan las sendas y conocen mejor el estado de las rutas. En el caso de la entidad madrileña, ya se están preparando para recibir a posibles peregrinos con la compra de tablets y «eliminando el papel» de las intermediaciones.

 

Interior de la actual Credencial del peregrino

Interior de la actual Credencial. | Oficina del peregrino

Perrino aclara que, aunque el Francés sea un gran foco, en los planes de la federación está el diversificar. Para ello es «fundamental» el papel de asociaciones tanto adscritas a la institución como externas. Como detalle, señala que este año las predicciones auguraban que habría 25.000 peregrinos más que el anterior, que ya fue espectacular con más de 347.000. Esto hacía que durante «ciertas épocas» y en «ciertos lugares» la infraestructura ya estuviera al límite.

Fernando Quintero, por su parte, señala que alternativas con muy baja afluencia, como el Camino Sur por Huelva, pueden tenerlo más fácil que las grandes. Al apenas tener dos peregrinos diarios en cada parada, es sencillo tenerlos controlados. El problema puede sobrevenir en el Francés o el del Norte, especialmente si se abren a caminantes extranjeros. En estos casos si es posible que se saturen ciertas paradas. De ahí la importancia que puede ganar la credencial. Sin embargo, de momento todo son incógnitas.

Hacer el Camino con seguridad

En este sentido la situación no va a diferir demasiado de la vida corriente. Las medidas de seguridad que se han explicado en lo tocante a los alojamientos se complementan con aquellas de carácter personal. Indicadas por la OMS y el Ministerio de Sanidad de España, se centran en evitar en la medida posible el contacto interpresonal especialmente con desconocidos. Por tanto, los asiáticos ya no serán los únicos que usen mascarillas. Su uso es necesario especialmente en el paso por pueblos, en el albergue o al concluir la etapa. Si bien puede resultar muy molesta al andar, su su uso también evita el contacto directo de nariz y boca con manos.

camino de santiago en grupo

Peregrinos. | Shutterstock

Los guantes desechables son otro elemento que se recomienda usar. Otra incomodidad necesaria. Lavado de manos frecuente o no tocarse cara y nariz son otra de las constantes. Sea como fuere, la propia responsabilidad sigue siendo el factor más importante. De asistir a un albergue, la propia guía facilitada por el Instituto de Calidad Turística para estos establecimientos favorece que sean los propios usuarios quienes tengan buenas prácticas. Por ejemplo, poner ellos mismos la ropa de cama, no tocar literas de otros o guardar mochilas en bolsas.

En la propia ruta se debe evitar el uso de aparatos comunes, como fuentes, en la medida de lo posible. Así, lo mejor es llevar el agua necesaria para la etapa desde el principio, sin depender de rellenarla o limitando este proceso al máximo. Compartir elementos como bastones o las propias cantimploras tampoco es aconsejable. Tanto Perrino como Martínez-Cava coinciden en que evolucionen como evolucionen las medidas, la seguridad es la primera prioridad en el Camino.

Llegar al destino en el Camino del COVID-19

La movilidad interna podría estar asegurada cuando todas las provincias hayan pasado la desescalada, posiblemente en agosto. Sin embargo, la situación para quienes vengan del extranjero está de momento repleta de incertidumbre. Aunque se están intentando llevar a cabo medidas que afecten a toda la Unión Europea desde Bruselas, son los países individualmente quienes han pasado a la acción. España ha impuesto cuarentena a las personas que vengan del extranjero, que se extenderá 14 días. Asimismo, las fronteras por mar y aire están activas. Solo permiten la entrada a sanitarios, ciudadanos españoles, residentes y trabajadores.

Comillas en el Camino del Norte

Comillas en el Camino del Norte. | Shutterstock

No está claro si triunfará la idea europea de usar el Espacio Schengen la frontera común o serán los acuerdos entre países los que abran corredores individuales. España e Italia están en proceso de abrir uno, lo mismo que ocurre con Reino Unido y Francia. La FEAACS cree que la entrada será muy restrictiva. Esto lleva a que lo más prudente sea, hasta que no haya más información, planificar pero no reservar billetes de avión para la realización de tramos españoles del Camino si se es extranjero. Además, sigue imperando las peticiones de algunos gobiernos, como Alemania e Inglaterra, para que sus ciudadanos no hagan turismo en suelo español.

El COVID-19 y el Año Santo, una complicación inmediata

Otro coletazo del COVID-19 respecto al Camino de Santiago viene en lo tocante al Año Santo. Mientras las autoridades eclesiásticas deciden si se extiende o no un año el Xacobeo, hasta 2022, la gran ocasión puede llegar con algunos albergues cerrados durante un año. No obstante, los eventos no se ceñían a 2021. Aunque los organismos implicados siguen trabajando en ello, algunas reuniones clave han sido pospuestas.

La principal es el XII Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas. Se iba a celebrar a finales de mayo en Madrid pero se ha pospuesto. Martínez-Cava no pone una fecha definitiva para que se realice. Esta podría llegar el año que viene y la sede se podría incluso mover. En ella se iba a afinar la estrategia a nivel europeo de cara al Xacobeo 2021. Ahora no hay nada claro. Gutiérrez Perrino si que es positivo, ya que ve que el Año Santo es una oportunidad para recrecer.

Por su parte la Xunta de Galicia puede asegurar sus servicios, pero esto solo afecta al tramo final del Camino de Santiago. El Francés, con el plan de 30 albergues grandes puestos a punto ya este año, también podrá soportar la exigencia del Año Santo. Más incertidumbre presentan alternativas intermedias como la Vía de la Plata o el Camino de Madrid. Perrino afirma que «no va a ser un Camino como ha habido hasta ahora». Queda claro que el COVID-19 ha hecho temblar al mismísimo Apostol Santiago.